Addoor Sticky

Los funcionarios de la cárcel de Villahierro denuncian que la inseguridad se dispara tras dos incidentes violentos que han dejado cinco trabajadores heridos en cuatro días

Un vehículo de la Guardia Civil frente al Centro Penitenciario de Mansilla de las Mulas, en León. Foto: Guardia Civil
La Agrupación de Funcionarios de Prisiones (Acaip) alerta de la violencia diaria y la sobreocupación en el Centro Penitenciario de Mansilla, donde los trabajadores se sienten desprotegidos y exigen medidas urgentes

“La situación en el centro penitenciario de Villahierro es insostenible”, denuncia ACAIP, la Agrupación de Funcionarios de Prisiones. Según el sindicato, los incidentes graves se repiten “con una frecuencia alarmante”, poniendo en peligro “la integridad de los trabajadores y la seguridad en la prisión”.

Dos episodios graves en una semana

Esta semana se registraron dos episodios especialmente graves. El miércoles, un funcionario que intervenía en una pelea en el módulo 4 fue agredido por uno de los internos. El trabajador “tuvo que recibir asistencia en un centro hospitalario de León, donde fue atendido a causa de los golpes recibidos”.

Apenas tres días después, este sábado, un interno del módulo 14 atacó “brutalmente con un palo de escoba, que previamente había partido, a cuatro trabajadores”. Los cuatro resultaron lesionados, y uno de ellos “tuvo que acudir a los servicios de urgencias de un centro hospitalario de León”.

La sobreocupación dispara la tensión

Estas agresiones, asegura ACAIP, “no son hechos aislados, sino la causa de un deterioro evidente de la seguridad y de la falta de medios suficientes para garantizarla”. La población reclusa del centro ha pasado de 840 internos a más de 1.100 en poco más de un año, “un aumento del 32% que convierte la prisión de Mansilla en un auténtico polvorín”, denuncian.

La sobreocupación afecta directamente la labor diaria de los funcionarios: “La mayoría de las celdas albergan dos presos, disparando la tensión y dificultando cualquier labor de tratamiento y reinserción”.

Desde ACAIP, lo advierten con claridad: “si no se adoptan medidas urgentes y efectivas, las consecuencias pueden ser muy graves. La curva de la población reclusa en León ha entrado en una fase de ascenso acelerado que amenaza con quebrar el sistema penitenciario en el centro”.