León afronta el segundo verano con mayor impacto del calor extremo con 41 fallecidos mientras España supera las 3.100 muertes por altas temperaturas
El impacto sanitario de las sucesivas olas de calor que han afectado a España desde el inicio del verano se refleja ya en los registros oficiales de mortalidad. Las estimaciones del Sistema de Monitorización de la Mortalidad diaria (MoMo), gestionado por el Instituto de Salud Carlos III dentro del Plan Nacional de actuaciones preventivas frente al exceso de temperaturas del Ministerio de Sanidad, sitúan en 3.158 las muertes atribuibles al calor desde finales de mayo hasta el cierre de julio.
Solo durante julio, el sistema estima 2.026 fallecimientos relacionados con las altas temperaturas, una cifra que prácticamente duplica la registrada en el mismo mes de 2025, cuando se contabilizaron 1.060. Se trata además del segundo dato más elevado para un mes de julio desde que comenzó a funcionar MoMo en 2015, únicamente superado por el verano de 2022, cuando se estimaron 2.217 defunciones.
León suma 41 fallecimientos estimados en dos meses
La provincia de León también figura entre los territorios donde el calor ha tenido una incidencia destacada. Las estimaciones del Instituto de Salud Carlos III atribuyen a las elevadas temperaturas un total de 41 fallecimientos entre junio y julio, distribuidos prácticamente a partes iguales: 21 durante junio y 20 en julio.
La evolución supone un fuerte incremento respecto a los últimos años. En los mismos meses de 2025 no se estimó ninguna muerte atribuible al calor en la provincia, aunque agosto cerró entonces con 24. En todo el verano de 2024 el registro fue de siete fallecimientos, mientras que en 2023 se alcanzaron 30. El único ejercicio con un balance claramente superior continúa siendo 2022, cuando las estimaciones llegaron a 105 defunciones, de las que 54 correspondieron al mes de julio.
Segundo peor verano desde que existen registros
Con los datos acumulados hasta el momento, 2026 se convierte para León en el segundo verano con mayor mortalidad estimada asociada al calor desde que MoMo realiza este seguimiento estadístico.
El sistema no contabiliza fallecimientos individuales confirmados por golpe de calor, sino que aplica un modelo estadístico que compara la mortalidad observada con la esperada para cada periodo del año y estima el exceso de defunciones relacionado con las temperaturas extremas.
Los días más críticos coincidieron con las grandes olas de calor
Los registros sitúan la mayor concentración de fallecimientos entre el 22 de junio y el 1 de julio, además de un segundo periodo comprendido entre el 6 y el 15 de julio.
Esas fechas coincidieron con algunos de los episodios más intensos del verano, cuando numerosas localidades leonesas registraron máximas y mínimas históricas para un mes de junio, incluida la capital provincial, dentro de una situación de calor persistente que afectó a buena parte del país.
Predominio de mujeres y de personas de edad avanzada
El perfil demográfico de las estimaciones en León refleja una mayor incidencia entre la población de más edad. De los 41 fallecimientos atribuidos al calor, 26 corresponden a mujeres y 15 a hombres.
Por grupos de edad, dos personas tenían entre 65 y 74 años, seis estaban comprendidas entre los 75 y los 84 años y la inmensa mayoría correspondía a mayores de 85 años, el colectivo que presenta una mayor vulnerabilidad frente a los episodios prolongados de temperaturas extremas.
Castilla y León, entre las comunidades con mayor mortalidad
En el conjunto nacional, Castilla y León acumuló durante julio una estimación de 130 fallecimientos asociados al calor, situándose entre las comunidades autónomas con mayor impacto, por detrás de Cataluña, Andalucía, la Comunidad Valenciana y el País Vasco.
Cataluña encabezó el listado con 544 muertes estimadas, seguida de Andalucía con 262, Comunidad Valenciana con 235, País Vasco con 140, Castilla y León con 130 y Galicia con 129. A continuación aparecen la Comunidad de Madrid (121), Aragón (109), Castilla-La Mancha (84), Navarra (73), Extremadura y Cantabria (50 cada una), Murcia (35), Asturias (33), La Rioja (15), Canarias (9), además de Ceuta y Melilla, con tres casos estimados cada una.
Un fenómeno que afecta a toda la población, aunque golpea especialmente a los mayores
Las estimaciones nacionales muestran que el mayor volumen de fallecimientos continúa concentrándose entre las personas de edad avanzada. Durante julio, 1.944 de las 2.026 muertes atribuidas al calor correspondieron a mayores de 65 años y, dentro de ese grupo, 1.249 tenían más de 85 años.
No obstante, MoMo también detecta un incremento de la mortalidad en el resto de franjas de edad. El sistema estima tres fallecimientos en menores de 14 años, 41 entre personas de 15 a 44 años, 125 en el grupo de 45 a 64 años, 201 entre quienes tenían de 65 a 74 años y 489 en la franja de 75 a 84 años.
La sucesión de hasta cuatro episodios de calor intenso durante el verano, con temperaturas superiores a los 35 grados en numerosas ciudades españolas y máximas próximas a los 45 grados en algunos puntos del país, ha situado 2026 entre los veranos con mayor impacto sanitario desde que existen registros estadísticos de este sistema de vigilancia.