León redefine su red de autobuses y ultima crear un consorcio metropolitano que permitiría el uso de una 'tarjeta única'
El Ayuntamiento de León trabaja en una profunda reordenación del transporte público que transformará la movilidad urbana y metropolitana en los próximos años. El borrador técnico que maneja el consistorio contempla que los autobuses metropolitanos, conocidos como “buses azules”, dejen de circular por el centro de la ciudad, reservando enclaves clave como la plaza de Santo Domingo y las paradas urbanas (salvo excepciones puntuales) exclusivamente para el transporte urbano municipal.
La medida forma parte de un nuevo modelo que persigue reducir el tráfico en el casco urbano, mejorar la eficiencia del servicio y sentar las bases de una coordinación estable entre el transporte urbano y el metropolitano, con la vista puesta en un futuro consorcio.
Intercambiadores en los accesos a la ciudad
El plan municipal prevé la creación de entre cuatro y seis intercambiadores en los principales accesos a León. A estos puntos llegarán las líneas procedentes del alfoz, facilitando el trasbordo con los autobuses urbanos.
Entre los nodos ya definidos figuran el intercambiador de Eras de Renueva, actualmente operativo, la estación de autobuses y un tercer espacio proyectado en el eje Puente Castro–La Lastra. Desde estos puntos se articulará la conexión con municipios como Sariegos, Cuadros o Villaquilambre, evitando la entrada de vehículos interurbanos al centro.
Menos líneas urbanas y nueva concesión
La reorganización también alcanzará al mapa de líneas urbanas. El Ayuntamiento plantea reducir de 13 a un máximo de 10 líneas, con el objetivo de eliminar solapamientos con el transporte metropolitano y optimizar recursos.
Esta reestructuración está directamente ligada a la nueva concesión del autobús urbano, que el consistorio debe definir antes del mes de abril para no superar los plazos legales. El contrato actual se encuentra prorrogado desde 2022, lo que ha acelerado la necesidad de un nuevo modelo.
Principio de acuerdo para un consorcio
En paralelo, el Ayuntamiento de León y la Junta de Castilla y León han retomado las conversaciones para coordinar ambos servicios. Tras la reciente reunión entre el alcalde José Antonio Diez y el presidente autonómico Alfonso Fernández Mañueco, existe un principio de acuerdo para avanzar hacia un consorcio de transporte que integre los servicios urbanos y metropolitanos.
Dentro de ese marco se estudia la implantación de una “tarjeta conjunta”, válida para ambos sistemas de autobuses. Según el esquema preliminar, la integración tarifaria no sería inmediata: el proceso podría desarrollarse en un periodo transitorio de hasta 18 meses desde la aprobación definitiva del consorcio, tiempo necesario para armonizar tarifas, sistemas tecnológicos y concesiones.
Costes, alternativas y debate político
El diseño del nuevo modelo se apoya en los trabajos de Iplan Movilidad, empresa adjudicataria de la asistencia técnica, con un contrato superior a los 160.000 euros. Entre las alternativas que siguen sobre la mesa figura una nueva concesión privada, con un coste anual estimado en torno a los 7,5 millones de euros.
Al mismo tiempo, el debate político continúa abierto. Mientras el equipo de gobierno municipal explora distintas fórmulas de gestión, UPL mantiene su apuesta por la municipalización del servicio, una opción que sigue presente en la discusión sobre el futuro del transporte público en León.
Un cambio clave para la movilidad
El objetivo último de la reordenación es descongestionar el centro urbano, especialmente zonas como Santo Domingo, y cerrar definitivamente una etapa marcada por contratos obsoletos y prórrogas prolongadas. La decisión que adopte el Ayuntamiento en los próximos días será determinante para el modelo de movilidad de León y su área metropolitana durante la próxima década.