Addoor Sticky

Médicos y sindicatos del Hospital de León piden responsabilidades tras la caída de una niña desde la unidad de psiquiatría y denuncian "las múltiples negligencias" en ese servicio

Equipo médico del área de psiquiatría infantil junto a los ventanales de seguridad habilitados en la segunda planta, cuarta de un inmueble convencional.
La menor de 11 años permanece en estado grave después de precipitarse desde una ventana de la planta de hospitalización infanto-juvenil del Complejo Asistencial Universitario de León, mientras profesionales sanitarios reclaman esperar al resultado de la investigación a la espera de "pedir dimisiones"

Profesionales sanitarios y representantes sindicales vinculados al Complejo Asistencial Universitario de León (Caule) han reaccionado con preocupación al suceso ocurrido el pasado fin de semana, cuando una menor de 11 años ingresada en la unidad de psiquiatría infanto-juvenil se precipitó desde una ventana teóricamente sellada y calificada como de 'antisuicidios' del edificio hospitalario.

Los facultativos consultados consideran imprescindible conocer las conclusiones de la investigación antes de emitir una valoración definitiva que conlleve "dimisiones al más alto nivel". En ese sentido, recuerdan que el análisis de lo ocurrido corresponde ahora a los órganos competentes y que cualquier pronunciamiento debe basarse en los resultados técnicos del informe que se elabore.

Aun así, diversos colectivos profesionales del hospital insisten en que el proceso de esclarecimiento debe ser exhaustivo y determinar si hubo errores en la organización o en las condiciones de seguridad de una unidad "que evidentemente está mal planificada desde su inicio", aseguran a Heraldo de León.

Críticas al diseño del servicio

Entre los sanitarios existe malestar por la ubicación de la planta donde ocurrió el suceso. Según explican, la unidad de psiquiatría infanto-juvenil se encuentra en una altura equivalente a una cuarta planta de un edificio convencional, lo que consideran problemático tratándose de pacientes con riesgo autolesivo.

Algunos facultativos recuerdan que en el pasado ya se modificó la ubicación de otros servicios psiquiátricos hospitalarios por motivos similares relacionados con la seguridad pasándose entonces de una novena planta "a la ubicación actual a pie de calle 'menos uno'", recuerdan. En este contexto, señalan que la planificación de este dispositivo asistencial debería haber tenido en cuenta la experiencia acumulada en el propio centro.

También apuntan a carencias detectadas durante la puesta en marcha del servicio, entre ellas debates internos sobre medidas de seguridad básicas como la instalación de sistemas de cierre en determinadas puertas para situaciones en las que algunos pacientes requieran aislamiento terapéutico ("El servicio se pretendía abrir sin cerraduras en las puertas, eso da una idea de lo que allí ha ocurrido", remarcan a Heraldo de León).

"Negligencia"

"Ese servicio es una negligencia absoluta, más cuando era conocida que la planta de psiquiatría ordinaria en su momento estuvo ubicada en una novena planta y se tuvo que habilitar una planta en el bajocalle por los motivos que todos conocemos", añaden las fuentes sindicales.

"Es negligente lo que ha sucedido, es negligente cómo se ha planteado a nivel profesional y es negligente que una menor pueda lanzarse desde la ventana de su habitación al vacío", añaden a Heraldo de León. Desde el propio hospital los colectivos médicos y sindicales reclaman "una investigación hasta las últimas consecuencias y una revisión completa de este servicio."

Una unidad recién inaugurada

El incidente se produjo en la planta de hospitalización de corta estancia para menores del hospital leonés, inaugurada el 15 de enero dentro del área sanitaria conocida como edificio Virgen Blanca. La unidad fue concebida para atender a niños y adolescentes con trastornos mentales y funciona en coordinación con el Hospital de Día infanto-juvenil.

Este recurso tiene además carácter autonómico, ya que está designado como centro de referencia en Castilla y León para la evaluación y tratamiento de trastornos del neurodesarrollo, lo que permite recibir pacientes procedentes de cualquier provincia de la comunidad.

Investigación en marcha

La investigación del caso está siendo desarrollada por la Policía Nacional, que intenta aclarar cómo la menor logró abrir una ventana de la unidad pese a que, según el diseño del servicio, estos elementos deberían contar con sistemas de seguridad que impiden su apertura completa.

Entre las cuestiones que analizan los investigadores figuran el funcionamiento del mecanismo de cierre de la ventana, la configuración de las instalaciones y quién tenía acceso a los sistemas de apertura del ventanal.

De acuerdo con la información recabada hasta ahora, fue una enfermera del servicio quien detectó la situación cuando la niña ya se encontraba en el exterior de la ventana, sin que pudiera evitar la caída.

Revisión del servicio y posibles responsabilidades

Tras el suceso, colectivos médicos y sindicales del hospital han reclamado que se lleve a cabo una revisión integral del funcionamiento de la unidad y de sus medidas de seguridad.

Los profesionales sostienen que el esclarecimiento de lo ocurrido debe determinar si existieron fallos estructurales o de gestión y, en su caso, establecer responsabilidades. En ese contexto, algunos representantes laborales consideran que el proceso debería desembocar en la asunción de responsabilidades políticas o administrativas si se confirma la existencia de errores graves en la planificación o el funcionamiento del servicio.

Mientras continúa la investigación, la menor (que llegó desde otra provincia al Caule para tratamiento) permanece ingresada en estado grave en la unidad de cuidados intensivos del hospital leonés.