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Nuevas restricciones al tráfico en el Huerna y Aucalsa logra una nueva recaudación récord

Imagen de una cabina de peaje en el Huerna a su paso hacia León.
Las obras en la AP-66 intensifican los cortes en túneles clave mientras crece la presión por el peaje en la principal conexión entre León y Asturias

La autopista AP-66 afronta nuevas limitaciones a la circulación a partir del próximo lunes, en un contexto ya marcado por obras prolongadas y problemas estructurales.

Los trabajos afectarán especialmente al túnel del Negrón, donde se reducirá a un carril el tráfico en sentido León hasta el 17 de mayo. Posteriormente, se procederá al cierre total de la calzada en esa dirección, obligando a desviar la circulación de forma bidireccional por el otro tubo.

Una situación similar se repetirá en el túnel de Barrios, donde también se aplicarán restricciones dentro de un plan de intervención que, en principio, se extenderá hasta el 22 de junio.

Retrasos acumulados y obras sin finalizar

Las nuevas actuaciones se suman a un escenario ya complejo en la infraestructura, con intervenciones en varios túneles que debían haber concluido en diciembre y que aún continúan en ejecución.

A ello se añade el impacto del desprendimiento de ladera registrado hace más de dos años, cuyas obras de estabilización avanzan a un ritmo inferior al previsto. El proyecto fue aprobado en marzo de 2025 por la Dirección General de Carreteras, pero a finales de ese año apenas se había ejecutado en torno al 17,65%.

Una vía clave entre León y Asturias

La autopista del Huerna constituye la única vía rápida de conexión entre las provincias de León y Asturias, lo que multiplica el impacto de cualquier restricción en la movilidad.

El carácter estratégico de esta infraestructura hace que las incidencias y cortes generen importantes complicaciones tanto para el tráfico particular como para el transporte de mercancías.

Debate abierto sobre el modelo de peaje

La situación coincide con el incremento de la recaudación de la concesionaria Aucalsa, integrada en el grupo Itínere, lo que ha reactivado el debate sobre el coste del peaje y la gestión de la infraestructura.

Actualmente existen procedimientos administrativos y judiciales en marcha que cuestionan tanto las tarifas aplicadas como el propio contrato de concesión de la autopista.

Incertidumbre sobre los plazos

El historial de retrasos en las obras alimenta la desconfianza entre los usuarios, que afrontan nuevas semanas de afecciones sin garantías claras sobre la finalización de los trabajos.

Mientras tanto, la AP-66 continúa siendo un punto crítico en la red de comunicaciones del noroeste, con una combinación de obras, limitaciones y costes que sigue generando controversia.