"Nunca muevas al herido de un accidente antes de que llegue el servicio del 112"
Adrián Sánchez Fraile, técnico en Emergencias Sanitarias (TES) y especialista HEMS, ultima una guía didáctica de primeros auxilios y pide a las administraciones más formación "para salvar vidas" desde las aulas
Quienes trabajan cada día en la delgada línea que separa la vida de la muerte saben bien que, en una situación límite, el tiempo no se mide en minutos, sino en oportunidades de supervivencia. En una provincia como León, marcada por la dispersión geográfica y el envejecimiento demográfico, los primeros instantes tras un accidente de tráfico o un colapso en el hogar resultan cruciales.
Así lo vive a diario el leonés Adrián Sánchez Fraile, técnico en Emergencias Sanitarias (TES) y especialista en helicópteros medicalizados (HEMS), quien ha decidido volcar su dilatada trayectoria prehospitalaria en las páginas de una guía didáctica de primeros auxilios orientada a empoderar a la ciudadanía común. Su objetivo es derribar el muro del miedo y convertir a cualquier vecino en el primer eslabón de una cadena de supervivencia.
Un manual en camino
La idea de dar forma a este manual, titulado 'Primeros Auxilios con Adrián Sánchez Fraile: Respuesta Ciudadana ante Emergencias Reales' y actualmente en fase de edición por una editorial leonesa, nació directamente desde el asfalto y los domicilios de la provincia. "El momento en el que decides que tienes que escribir algo así es cuando vas a las urgencias en la vía pública o en un domicilio y ves que han pasado los minutos y que la ciudadanía no sabe lo que tiene que hacer, o que por miedo no actúa dentro de los primeros minutos que dictan los protocolos", confiesa el sanitario leonés.
Es precisamente en ese vacío temporal donde se juega la partida definitiva: "El manual consiste en técnicas básicas dirigidas a todo tipo de ciudadanos, centros escolares, institutos, empresas o ayuntamientos, para que sepan actuar en esos instantes iniciales, que son los más importantes porque es donde diferenciamos la vida de la muerte".
Frente a una emergencia, la creencia popular dicta que la solución comienza cuando se divisan las luces prioritarias en el horizonte, una idea que Sánchez Fraile rebate con la firmeza que da la experiencia en primera línea. "Los minutos pueden salvar vidas y unas manos salvan vidas. Cuanta más ayuda podamos facilitar desde el principio, más probabilidades tenemos de que esos pacientes o esas víctimas salgan hacia adelante", argumenta.
Además, en una comunidad con las particularidades demográficas de Castilla y León, el papel del ciudadano de a pie se vuelve todavía más determinante, convirtiendo a "la ciudadanía y a los primeros intervinientes" en las figuras más importantes del engranaje asistencial.
Los errores más comunes
La ignorancia y los mitos populares son, en ocasiones, los peores enemigos a los que se enfrentan los servicios de emergencias al llegar al lugar del suceso. Uno de los errores más graves y recurrentes tiene que ver con la movilidad de los heridos en carretera. "Por ejemplo, sacar a las víctimas de los coches cuando se produce un accidente de tráfico. Nosotros pedimos que no se muevan los accidentados, salvo que haya un riesgo muy elevado, recalca Adrián Sánchez".
"Tanto en accidentes de moto como de coche, turismos, furgonetas, etc, si no hay un riesgo sobrelevado de explosión, incendio o similar, vamos a intentar no mover a ningún tipo de víctima hasta que lleguen los servicios de emergencias, que son los que deciden", advierte el técnico, consciente de que una mala maniobra puede agravar drásticamente lesiones cervicales o traumatismos.
Al ser interrogado por las situaciones más extremas a las que se ha enfrentado en su carrera en las ambulancias y en los helicópteros de asistencia aérea, Adrián Sánchez Fraile no titubea. "Las paradas cardiorrespiratorias son las situaciones más difíciles, tanto en adultos como en la gente mayor, te dejan tocado. Cuando las cosas no terminan con el final feliz que todos deseamos y queremos, la verdad es que te afecta, aunque te quede el consuelo del trabajo bien hecho".
Sin embargo, el impacto psicológico se recrudece cuando la edad de los pacientes se reduce de forma drástica. "Efectivamente, no es lo mismo tratar con un paciente ya mayor que con un niño pequeño de pocos meses o de pocos años", reconoce con un poso de seriedad.
El "olvido" educativo
Precisamente, el ámbito escolar es uno de los pilares sobre los que pivota el proyecto de este sanitario leonés, quien compagina su labor asistencial con la docencia como delegado territorial de formación sanitaria en León de la Asociación Nacional de Formadores de Emergencias (Asforem & Emerge) y de la Asociación de Emergencias Avan.
Sánchez Fraile desvela el laberinto burocrático y el desinterés que se ha encontrado al intentar introducir de manera reglada estos conocimientos en el sistema educativo autonómico.
"Seguimos haciendo hincapié tanto con los ayuntamientos, la Diputación y el Ministerio de Educación y Formación Profesional. Llevamos tiempo haciendo peticiones, solicitándoles ya no que sea una asignatura o un módulo obligatorio, sino que se impartan ciertas horas al año obligatorias, y la verdad es que no nos han hecho caso. No nos han dado respuesta por parte de ningún estamento público para decir 'sí, vamos a hacerlo porque es importante', cuando vamos, ¡es la vida misma!", lamenta.
Esta falta de respaldo institucional contrasta de forma llamativa con la implicación de la comunidad educativa leonesa a nivel particular. Aunque hoy en día es habitual que las instituciones cuenten con desfibriladores externos semiautomáticos (DESA), el especialista aclara que no basta con instalar el aparato o formar a un número reducido de empleados. "Ahí tendrían que estar formados todos los trabajadores". Por ello, el foco se está poniendo de manera directa sobre los propios alumnos, un movimiento que está surgiendo desde abajo hacia arriba.
"Estamos haciendo mucho hincapié en el alumnado, porque son ellos los que tienen que estar formados en primeros auxilios. A día de hoy, nos lo están solicitando los propios directores de los colegios, que lo están pagando de su propio bolsillo para que vayamos a dar las formaciones a los alumnos de cada centro educativo", desvela con orgullo.
se movilizan en una urgencia.
Taller en el Come y Calle el domingo 28
Para aquellos leoneses que quieran tener un primer contacto práctico con estas técnicas de reanimación o control de hemorragias, el técnico impartirá un taller didáctico el próximo 28 de junio a las 19:00 en el evento 'Come y Calle León en el Jardín De San Francisco, en la capital leonesa. Una cita pensada para romper barreras psicológicas.
"Lo que le diría a la ciudadanía es que no tengan miedo, que no se queden sin pasar por allí pensando 'es que como no sé, lo voy a hacer mal'. Animo a toda la población a que se pase, porque va a ser un taller súper ameno y divertido, añade.
"Van a aprender de forma práctica las necesidades básicas y, además, vamos a estar allí con una ambulancia asistencial en colaboración con ambulancias Enrique-Ambulancias Norteleón para realizar una exposición del vehículo y del material que utilizamos en nuestro día a día", avanza.
A colación de esta cita, el sanitario aprovecha para aclarar un equívoco muy común en el lenguaje cotidiano y en las propias crónicas periodísticas a la hora de diferenciar los recursos: "En una ambulancia de soporte vital básico (SVB) van siempre dos técnicos de emergencias sanitarias, mientras que en un soporte vital avanzado (SVA) van dos técnicos de emergencias sanitarias acompañados por un enfermero y un médico", explica de manera concisa.
Adrián Sánchez Fraile, que comparte píldoras formativas y consejos a través de sus perfiles en Instagram y TikTok bajo el nombre de 'Instructor Soporte Vital Básico León', concluye con un mensaje directo para los ciudadanos de la Comunidad: "Que se formen, que aprendan de nosotros, de los profesionales, y que recuerden que estamos a su entera disposición para lo que sea necesario".