Pacma presenta a la leonesa Natividad Franco como candidata a las Cortes de Castilla y León
El Partido Animalista, Pacma, presentó este martes a la leonesa Natividad Franco como candidata a las Cortes de Castilla y León en las elecciones autonómicas del próximo 15 de marzo, con una propuesta política centrada en “el bienestar animal, la justicia social, la defensa del medio rural y la sostenibilidad medioambiental”.
Una trayectoria de activismo animalista y social
Natural del Páramo leonés, Natividad Franco, de 54 años y administrativa de profesión, cuenta con una amplia trayectoria de activismo animalista y social en la provincia de León. Comprometida con el entorno y la vida rural, desarrolla una labor de voluntariado en asociaciones de protección animal y plataformas sociales, compatibilizándola con su actividad profesional.
La candidata animalista forma parte de la Asociación Protectora de Animales Sacrificio Cero León, desde la que lleva a cabo un trabajo voluntario en la denuncia del maltrato animal, el apoyo a otras asociaciones protectoras, la colaboración con particulares y la interlocución con instituciones y administraciones públicas. Asimismo, participa activamente en plataformas como No a la Caza o No es mi Cultura y apoya a organizaciones sociales y a la plataforma en defensa del Sistema Público de Pensiones en León.
Una relación con Pacma de años
Su relación con Pacma se remonta a hace años, cuando comenzó a implicarse en el activismo animalista tras denunciar el uso de pirotecnia en fiestas populares en entornos con animales silvestres. Desde entonces, mantiene un contacto constante con el partido, llegando a asumir responsabilidades de coordinación local y desarrollando un activismo sostenido en el tiempo.
"Transformación profunda" de la política
La candidata de Pacma a las Cortes de Castilla y León defiende una “transformación profunda” de la política en Castilla y León, “orientada al servicio público real y cercano”, con un programa que apuesta por “reforzar la sanidad pública en todo el territorio, apoyar a autónomos y pymes, proteger la biodiversidad, prevenir incendios y frenar macroproyectos que dañan el medio rural”.
En el ámbito ambiental, critica el impacto de la ganadería intensiva y las macrogranjas por su “contribución a la contaminación y la despoblación”, frente a lo que propone “un modelo sostenible que proteja la salud y la economía local”.
Además, plantea una agenda animalista basada en el impulso del Plan CER con apoyo económico a protectoras y ayuntamientos, la defensa efectiva de la fauna silvestre y del lobo ibérico “frente al lobby cinegético”, así como la reorientación de subvenciones de la tauromaquia hacia entidades de protección animal y su reconocimiento como entidades de utilidad pública.