La polémica por la plaga de chinches, pulgas y hormiga roja en las piscinas llega al pleno municipal
Las denuncias por la supuesta presencia de chinches, pulgas y hormiga roja en las piscinas municipales de Sáenz de Miera llegaron este viernes al Pleno del Ayuntamiento de León, donde el equipo de gobierno rechazó que exista constancia oficial de una plaga en las instalaciones.
El concejal delegado de Régimen Interior, Movilidad y Deportes, Vicente Canuria, defendió que la apertura del recinto se realizó "cumpliendo la normativa vigente" y sostuvo que la instalación "cumple con las garantías legales y sanitarias". Asimismo, insistió en que "no hay respaldo técnico" que justifique la existencia de una plaga y añadió que el Ayuntamiento no dispone de informes que acrediten esa situación ni le constan reclamaciones oficiales en ese sentido.
La postura municipal, sin embargo, contrasta frontalmente con el relato de numerosos usuarios que en los últimos días han denunciado la aparición de picaduras tras utilizar las zonas verdes del complejo.
Fotografías y asistencia médica
Las explicaciones ofrecidas por el responsable municipal chocan con las imágenes difundidas por varios bañistas, en las que se aprecian lesiones compatibles con picaduras de insectos sufridas, según los afectados, durante su estancia en las piscinas.
Las quejas apuntan a que más de una docena de personas habrían resultado afectadas en los últimos días y, según los propios usuarios, uno de los bañistas tuvo incluso que acudir al servicio de Urgencias para recibir atención médica debido a la reacción sufrida.
Las denuncias no se limitan únicamente a la posible presencia de insectos. Los usuarios también vienen alertando del deterioro del césped, cuyo estado califican de deficiente, así como de problemas relacionados con el mantenimiento general de la instalación municipal.
El burkini también llega al debate
Durante la misma sesión plenaria, la concejala de Vox Blanca Herreros preguntó al equipo de gobierno por la normativa relativa al uso del burkini en las piscinas municipales.
Canuria respondió que esta prenda está permitida en las instalaciones al no existir ninguna razón objetiva que justifique su prohibición. El edil recordó además que se trata de una indumentaria admitida en distintas competiciones deportivas y aseguró que el Ayuntamiento no aprecia ninguna controversia sobre su utilización.
Pendientes de una solución
Mientras el Ayuntamiento mantiene que no existen informes técnicos que avalen la presencia de una plaga, los usuarios continúan reclamando actuaciones sobre unas instalaciones cuya situación consideran preocupante, tanto por las picaduras denunciadas como por el estado de conservación de las zonas de césped.
La discrepancia entre la versión oficial y los testimonios de los bañistas mantiene abierto un conflicto que ha trascendido del recinto deportivo al debate político municipal.