El nuevo programa informático para la gestión de analíticas provoca un aluvión de incidencias en el Hospital y centros de salud de León
La sanidad pública de León suma un nuevo foco de preocupación a una situación que desde hace años viene marcada por la escasez de profesionales, las demoras asistenciales y las dificultades para responder a una demanda creciente. Es la denuncia del sindicato USO para quien la reciente implantación de un nuevo programa informático para la gestión de analíticas ha provocado un aluvión de incidencias en hospitales y centros de salud que ha encendido las alarmas entre los trabajadores sanitarios.
La organización sindical sostiene que la puesta en funcionamiento de la nueva aplicación, destinada a gestionar las analíticas tanto en Atención Primaria como en Atención Especializada, se realizó de manera precipitada y sin las garantías necesarias para asegurar una transición adecuada. Según explica, desde las primeras horas comenzaron a detectarse problemas que afectaron directamente al trabajo diario de los profesionales.
"Múltiples quejas" desde todas las categorías
USO asegura haber recibido "múltiples quejas de profesionales de todas las categorías afectadas", entre ellos médicos, enfermeras, técnicos en cuidados auxiliares de enfermería y técnicos de laboratorio. El principal motivo de malestar, según señala, es "la falta de formación previa y suficiente para utilizar una herramienta compleja que afecta directamente a procesos asistenciales críticos".
La central sindical considera además difícil de justificar que el cambio tecnológico se activara "un viernes a las tres de la tarde", una decisión que califica de poco adecuada para una modificación de semejante alcance.
Según la denuncia, durante las primeras jornadas de funcionamiento "gran parte de las incidencias tuvieron que ser resueltas por una supervisión de guardia que se vio completamente desbordada ante el elevado volumen de problemas detectados".
Críticas a la política tecnológica de Sacyl
El sindicato enmarca esta situación dentro de una problemática más amplia relacionada con la incorporación de herramientas informáticas en el sistema sanitario. A su juicio, "no es la primera vez que la Gerencia Regional de Salud impone sistemas informáticos que terminan generando más dificultades que soluciones".
USO sostiene que la nueva aplicación se incorpora a una red tecnológica ya compleja y marcada por las incompatibilidades entre distintos programas. En este sentido, señala que el sistema requiere "constantes parches" para poder comunicarse con otras plataformas ya implantadas, circunstancia que, a su juicio, demuestra que "su implantación no ha sido suficientemente planificada".
"Más tiempo delante de una pantalla y menos junto al paciente"
Uno de los aspectos que más preocupa a los representantes de los trabajadores es el incremento de las tareas administrativas asociadas a las nuevas herramientas digitales.
"La enfermería lleva años denunciando que cada nueva herramienta informática supone más tiempo delante de una pantalla y menos tiempo junto al paciente", afirma el sindicato, que considera que "la tecnología debe estar al servicio de la asistencia, no convertirse en un obstáculo".
La organización resume esa situación recurriendo a una expresión popular: "Es imposible estar en misa y tocando la procesión". En su opinión, no se puede exigir a los profesionales que mantengan los niveles de calidad asistencial mientras se les obliga a dedicar una parte cada vez mayor de su jornada a tareas burocráticas e informáticas.
La seguridad del paciente, la principal preocupación
Más allá de las dificultades organizativas, el sindicato subraya que su principal inquietud no es tecnológica, sino asistencial. "La principal preocupación no es tecnológica, sino asistencial", recalca.
Entre las incidencias detectadas menciona problemas relacionados con "la trazabilidad de las muestras", retrasos en la realización y validación de analíticas y un aumento del riesgo de errores en la identificación de muestras biológicas.
USO advierte de que estas situaciones pueden tener consecuencias especialmente delicadas para determinados colectivos de pacientes. "Las consecuencias pueden ser especialmente graves en pacientes vulnerables, como los enfermos oncológicos, cuyos tratamientos y decisiones clínicas dependen en muchas ocasiones de resultados analíticos urgentes", señala.
Por ello, el sindicato concluye que "la seguridad del paciente debe ser siempre la prioridad absoluta" y considera que, en las actuales circunstancias, dicha seguridad "se encuentra seriamente comprometida".
Una nueva polémica sobre un sistema bajo presión
La controversia surge en un momento especialmente delicado para la sanidad leonesa, donde persisten problemas estructurales relacionados con la cobertura de plazas, las listas de espera y la sobrecarga asistencial. La implantación del nuevo programa de analíticas añade ahora un nuevo elemento de tensión a un sistema que continúa reclamando más recursos, estabilidad en las plantillas y una planificación más eficaz de los cambios organizativos y tecnológicos.