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Y en la Pícara: café y flores para llevar

Un quiosco histórico de la plaza de la Pícara Justina se reconvierte en un punto de venta exprés tras su adjudicación municipal. La iniciativa, impulsada por un hostelero del entorno, busca revitalizar un espacio cerrado durante años con una oferta adaptada a nuevos hábitos de consumo.
Un quiosco histórico de la plaza de la Pícara Justina se reconvierte en un punto de venta exprés tras su adjudicación municipal. La iniciativa, impulsada por un hostelero del entorno, busca revitalizar un espacio cerrado durante años con una oferta adaptada a nuevos hábitos de consumo.
Un quiosco histórico de la plaza de la Pícara Justina se reconvierte en un punto de venta exprés tras su adjudicación municipal. La iniciativa, impulsada por un hostelero del entorno, busca revitalizar un espacio cerrado durante años con una oferta adaptada a nuevos hábitos de consumo.
Un quiosco histórico de la plaza de la Pícara Justina se reconvierte en un punto de venta exprés tras su adjudicación municipal. La iniciativa, impulsada por un hostelero del entorno, busca revitalizar un espacio cerrado durante años con una oferta adaptada a nuevos hábitos de consumo.
Un quiosco histórico de la plaza de la Pícara Justina se reconvierte en un punto de venta exprés tras su adjudicación municipal. La iniciativa, impulsada por un hostelero del entorno, busca revitalizar un espacio cerrado durante años con una oferta adaptada a nuevos hábitos de consumo.
Un quiosco histórico de la plaza de la Pícara Justina se reconvierte en un punto de venta exprés tras su adjudicación municipal. La iniciativa, impulsada por un hostelero del entorno, busca revitalizar un espacio cerrado durante años con una oferta adaptada a nuevos hábitos de consumo.

Un quiosco histórico de la plaza de la Pícara Justina se reconvierte en un punto de venta exprés tras su adjudicación municipal | La iniciativa, impulsada por un hostelero del entorno, busca revitalizar un espacio cerrado durante años con una oferta adaptada a nuevos hábitos de consumo

El emblemático quiosco situado en la plaza de la Pícara Justina, en pleno eje urbano del centro de León, encara una nueva etapa con un planteamiento alejado de su uso clásico vinculado a la prensa. Bajo la denominación comercial “Nuar, café y flores”, el pequeño establecimiento apuesta por una combinación de productos rápidos y servicios pensados para el consumo inmediato en la calle.

La transformación responde a la pérdida progresiva de rentabilidad del formato tradicional de quiosco, afectado por el descenso en la venta de periódicos y revistas, y abre la puerta a propuestas más versátiles dentro del mobiliario urbano.

Adjudicación tras un proceso competido

La reapertura del espacio llega después de un procedimiento administrativo que culminó con la concesión del quiosco a un empresario de hostelería vinculado al entorno del Burgo Nuevo. Este adjudicatario presentó la oferta económica más elevada, con un canon anual de 10.001 euros, muy por encima del mínimo fijado por el Ayuntamiento, que partía de 2.197,80 euros.

El concurso despertó interés con cuatro propuestas iniciales, aunque solo dos llegaron a ser válidas tras la exclusión de candidaturas por errores formales y falta de documentación obligatoria.

La valoración municipal tuvo en cuenta tanto la oferta económica como la definición del proyecto, el modelo de negocio, los servicios previstos y la viabilidad financiera.

Nuevos usos para espacios urbanos

Los pliegos municipales ya contemplaban la posibilidad de diversificar la actividad en estos quioscos, permitiendo la venta de productos alimentarios, flores, recuerdos o servicios complementarios, siempre sin consumo en el lugar ni instalación de terrazas.

En este contexto, el nuevo concepto de café para llevar se integra en una tendencia creciente en ciudades medias, donde la rapidez y la movilidad ganan peso frente al consumo tradicional en interior.

Un ejemplo paralelo en San Marcos

La reactivación del quiosco de la Pícara Justina coincide con la recuperación de su “gemelo” en la plaza de San Marcos, adjudicado a la emprendedora María Rodríguez. En ese caso, el espacio ha reabierto con una oferta que mezcla dulces, recuerdos y bebidas personalizadas, tras varios años sin actividad.

Ambos proyectos simbolizan el intento de devolver utilidad a estas estructuras, cerradas desde la pandemia y convertidas durante ese tiempo en elementos sin uso dentro del paisaje urbano.

De icono urbano a negocio híbrido

Con apenas unos metros cuadrados y sin posibilidad de ampliación, los quioscos municipales afrontan su futuro apostando por fórmulas híbridas. La combinación de café, flores y venta rápida pretende atraer tanto a residentes como a transeúntes, en una ubicación marcada por el tránsito peatonal.

La apertura de “Nuar” representa así una nueva etapa para uno de los enclaves más reconocibles del centro leonés, que busca adaptarse a las dinámicas comerciales actuales sin perder su presencia en la calle.