El 'Ratoncito' Pérez instala su casa en Maristas San José de León
El colegio Marista San José de León cuenta desde estos días con un inquilino muy especial. El señor Ratón (Ratoncito) Pérez ha llegado al centro educativo para sorpresa de la comunidad escolar, especialmente de los más pequeños, que ya pueden visitar su casita con jardín y una pequeña puerta, instalada en la fachada de uno de los patios del colegio.
La intervención artística permanecerá varias semanas y forma parte de un proyecto cultural y pedagógico impulsado por la creadora Patricia González Rodríguez, nacida en Cistierna, responsable de otras instalaciones similares repartidas por el valle de Sabero.
Un viaje con historia
La propia Patricia González ha explicado el singular recorrido del personaje, que habría viajado “desde Sabero hasta León en el tren de Matallana” para acudir al médico tras sufrir una lesión. Durante su paseo por las inmediaciones de la estación, “le sorprendió la arquitectura de este histórico colegio” y decidió entrar y quedarse “unos días con nosotros”.
Una historia que, como en otras ocasiones, la artista va desarrollando y difundiendo a través de redes sociales, dando continuidad al relato del popular personaje infantil.
El Ratón Pérez, eje educativo
Más allá del atractivo visual de la instalación, el centro ha decidido aprovechar la presencia del Ratón Pérez para poner en marcha un proyecto educativo interdisciplinar, especialmente en el Primer Ciclo de Educación Primaria. Varias profesoras han diseñado actividades que toman como hilo conductor a este personaje “profundamente arraigado en la tradición cultural infantil”.
El objetivo es fomentar el gusto por la lectura, la escritura y la creatividad, así como desarrollar la imaginación y la expresión oral y artística del alumnado, integrando distintas áreas del currículo de forma lúdica y motivadora.
Aprender jugando
El proyecto incluye dinámicas como la creación de cuentos, cartas, ilustraciones y pequeños talleres, que buscan favorecer un aprendizaje significativo y cercano a la realidad de los niños y niñas. Además, se trabajan valores como “la ilusión, el cuidado personal, la responsabilidad y la convivencia”, en coherencia con el ideario educativo marista.
Desde el colegio se subraya la importancia de este tipo de iniciativas, que “sitúan al alumnado en el centro del aprendizaje y convierten la escuela en un espacio de descubrimiento, fantasía y crecimiento personal”.
También en Secundaria
La propuesta se extiende igualmente a la Educación Secundaria Obligatoria, donde el alumnado de Educación Plástica y Visual y Educación Artística realizará trabajos relacionados con esta intervención temporal, especialmente de carácter audiovisual, algunos de ellos con el uso de drones.
“El señor Pérez no va a dejar de recibir visitas”, señalan desde el centro, convencidos de que, gracias a esta experiencia, “los conocimientos y habilidades aprendidos se fijarán con más fuerza en la memoria del alumnado”.