San Marcos acogerá finalmente la entrega de cuatro represaliados exhumados
El Parador de San Marcos será escenario el próximo 5 de junio de un acto de homenaje y reparación histórica con la entrega a sus familiares de los restos de cuatro republicanos asesinados durante los primeros meses de la Guerra Civil y cuyos cuerpos fueron recuperados en una fosa común de Mansilla de las Mulas.
La ceremonia tendrá lugar a las 12.00 horas en el Salón Quevedo, después de que la Asociación para la Recuperación de la Memoria Histórica (ARMH) haya recibido la autorización para utilizar este espacio del histórico edificio leonés, que durante la contienda funcionó como campo de concentración franquista.
Los restos que serán entregados corresponden a Miguel Carro Llamazares, José Fuertes Martínez, Fernando Blanco Sandoval y Mariano López López.
Familiares y expertos participarán en la ceremonia
Según ha informado la ARMH, el acto contará con la presencia de representantes de las familias de las víctimas, así como de miembros de la asociación que explicarán el proceso de investigación, localización y exhumación desarrollado para identificar a los cuatro represaliados.
La entidad considera especialmente significativo que la entrega se celebre precisamente en San Marcos, ya que los cuatro hombres permanecieron recluidos en ese recinto antes de ser ejecutados y enterrados en una fosa común en Mansilla de las Mulas.
Una petición marcada por la polémica
La confirmación del acto llega semanas después de la controversia surgida por la suspensión del homenaje inicialmente previsto en dependencias del Ayuntamiento de León.
El pasado 21 de mayo, la ARMH solicitó formalmente al Ministerio de Industria y Turismo y a la Presidencia de Paradores la cesión de un espacio en San Marcos para celebrar la entrega de los restos, una vez descartada la opción municipal.
La asociación sostuvo entonces que la Alcaldía había cancelado el acto alegando diversas circunstancias, entre ellas la imposibilidad de realizar una entrega de restos en instalaciones municipales, la coincidencia con una boda programada para la misma fecha y la falta de consenso entre los grupos políticos del Ayuntamiento.
Además, la ARMH recordó que entre las víctimas identificadas se encuentra Miguel Carro, quien fue concejal del Ayuntamiento de León durante la Segunda República.
Versiones enfrentadas entre la asociación y el Ayuntamiento
La decisión de trasladar el homenaje fuera de las dependencias municipales provocó un intercambio de versiones entre la asociación memorialista y el Consistorio leonés.
Desde el Ayuntamiento se defendió que se habían planteado distintas alternativas para mantener el acto, entre ellas celebrarlo por la tarde o trasladarlo al Salón de Reyes durante la mañana del día 5 de junio. Según fuentes municipales, estas opciones no fueron aceptadas por la ARMH.
El Consistorio también aseguró haber propuesto un homenaje específico dedicado a Miguel Carro con el objetivo de lograr un respaldo institucional más amplio, además de plantear otras posibilidades de organización del acto.
El simbolismo de San Marcos
Más allá de la controversia institucional, la celebración de la ceremonia en San Marcos añade una importante carga simbólica al homenaje. El edificio fue uno de los principales centros de detención habilitados por el régimen franquista durante la Guerra Civil y la posguerra, por donde pasaron miles de prisioneros republicanos.
Para la ARMH, la devolución de los restos a sus familiares en el mismo lugar donde los cuatro hombres estuvieron privados de libertad constituye un gesto de memoria y reconocimiento hacia unas víctimas cuya recuperación ha sido posible gracias a los trabajos de exhumación e identificación desarrollados por la asociación.
El acto del próximo viernes culminará así un largo proceso de búsqueda que permitirá a las familias recuperar los restos de sus allegados casi nueve décadas después de su asesinato.