La trashumancia vuelve a tomar las calles de León
Las calles de León ofrecieron este miércoles una imagen alejada del ritmo cotidiano de la ciudad. Un rebaño integrado por alrededor de 1.700 ovejas atravesó distintos puntos de la capital en el marco de una ruta trashumante que mantiene viva una de las tradiciones ganaderas más antiguas de la península.
El avance de los animales, guiados por pastores y auxiliados por perros de manejo, despertó la curiosidad de numerosos ciudadanos que se detuvieron para contemplar una escena poco frecuente en un entorno urbano. El paso del ganado transformó temporalmente la rutina de la ciudad y atrajo la atención tanto de residentes como de visitantes.
Una práctica vinculada al aprovechamiento de los pastos
La trashumancia consiste en el traslado periódico de los rebaños entre diferentes áreas de pastoreo para adaptarse a las condiciones climáticas y a la disponibilidad de alimento. Este sistema de ganadería extensiva permite aprovechar los recursos naturales de distintos territorios a lo largo del año y contribuye al mantenimiento de corredores tradicionales utilizados históricamente por el ganado.
El recorrido realizado por el rebaño forma parte de esos desplazamientos estacionales que todavía se conservan en varias zonas de España, pese a los cambios experimentados por el sector ganadero en las últimas décadas.
Patrimonio vivo del medio rural
Más allá de su función productiva, la trashumancia representa un legado cultural estrechamente ligado a la historia de las comunidades rurales. El tránsito de grandes rebaños por caminos y cañadas recuerda un modelo de explotación ganadera que durante siglos desempeñó un papel fundamental en la economía y en la configuración del territorio.
La presencia de las ovejas en León permitió acercar esta tradición al público urbano y poner de relieve la continuidad de una actividad que sigue formando parte del patrimonio etnográfico y ganadero de la provincia y de otras regiones españolas.