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Voces que sostienen la vida en León: el merecido homenaje a Ana Carlota Amigo

El Día de la Escucha rinde homenaje a quienes cuidan, con Ana Carlota Amigo como símbolo de una realidad mayoritariamente femenina y silenciosa.
El Día de la Escucha rinde homenaje a quienes cuidan, con Ana Carlota Amigo como símbolo de una realidad mayoritariamente femenina y silenciosa.
El Día de la Escucha rinde homenaje a quienes cuidan, con Ana Carlota Amigo como símbolo de una realidad mayoritariamente femenina y silenciosa.
El Día de la Escucha rinde homenaje a quienes cuidan, con Ana Carlota Amigo como símbolo de una realidad mayoritariamente femenina y silenciosa.
El Día de la Escucha rinde homenaje a quienes cuidan, con Ana Carlota Amigo como símbolo de una realidad mayoritariamente femenina y silenciosa.
El Día de la Escucha rinde homenaje a quienes cuidan, con Ana Carlota Amigo como símbolo de una realidad mayoritariamente femenina y silenciosa

La plaza de Casa Botines se convirtió en un espacio de reconocimiento y escucha en el Día de la Escucha, una iniciativa impulsada por la Teléfono de la Esperanza que este año puso el foco en las personas cuidadoras. En ese escenario, Ana Carlota Amigo fue distinguida como referente tras años dedicada al cuidado de su marido, Urbano González, fallecido recientemente tras convivir con la ELA durante casi cuatro años.

Un reconocimiento con nombre propio

Durante el acto, Amigo recibió una estatuilla del artista Javier Robles y compartió una reflexión nacida de su experiencia. “Voy a hablar en femenino, ‘cuidadoras, porque más del 80%’ lo son”, explicó, visibilizando una realidad marcada por el peso de los cuidados en las mujeres. Emocionada, reconoció que “lo recojo ‘con humildad y me siento’ muy agradecida”.

Su testimonio estuvo atravesado por la dureza del proceso vivido: “Es una enfermedad ‘muy dura, muy cruel’, pero hemos intentado entre los dos salir adelante”, relató sobre la convivencia con la ELA.

Cuidar también exige cuidarse

Más allá del homenaje, su intervención quiso convertirse en un mensaje colectivo. “Que se cuiden, ‘porque si ellos no están bien’, no van a poder cuidar”, advirtió, apelando directamente a quienes atraviesan situaciones similares.

En pleno proceso de duelo, dejó también espacio para la esperanza: “No hay cosa ‘más bonita en el mundo’ que cuidar a alguien al que quieres”, afirmó, al tiempo que animó a buscar apoyo y recursos para sobrellevar estas etapas.

La escucha como herramienta esencial

Desde la organización, Inma Reyero subrayó el objetivo de la jornada: “Queremos que sepan ‘que las escuchamos y que’ se cuiden”. En este sentido, insistió en la importancia de no caer en el abandono personal: “Queremos que ‘cuiden sin descuidarse’, que sepan que tienen ayuda”.

El Teléfono de la Esperanza mantiene atención permanente —“escuchan 24 horas ‘al día durante los 7’ días de la semana”— y promueve iniciativas como el taller ‘Cuidando a los que cuidan’, orientado a ofrecer herramientas emocionales en un entorno “seguro en el que ‘no les van a juzgar’”.

Una red invisible que sostiene la sociedad

Amigo también puso en valor el papel estructural de quienes cuidan: “Sin ellos esta sociedad ‘no podría salir adelante’”, recordando que la mayoría “son no profesionales ‘y cobra’”, en alusión a la falta de reconocimiento económico. A su juicio, sin estas personas, quienes son dependientes “no tendrían cuidados” y destacó que realizan una labor “maravillosa” que “tiran del carro de esta sociedad”.

Romper la culpa y aprender a parar

El acto también sirvió para reflexionar sobre la carga emocional asociada al cuidado. Reyero explicó que este rol está “muy asociado a la culpa” y a la presión social de estar disponible constantemente. “La sociedad te mete la creencia ‘de que tienes que cuidar’ al 100%”, señaló.

Frente a ello, reivindicó pequeños gestos de autocuidado: desde “salir 10 minutos a caminar” hasta “permitirse llorar o decir ‘no puedo con todo’”. Prácticas sencillas que ayudan a sostener el equilibrio emocional.

Un acto institucional y simbólico

La jornada contó con la presencia de representantes institucionales como Eduardo Diego y el alcalde José Antonio Diez, además de entidades como Cáritas de León.

El cierre lo puso la música tradicional del grupo La Bigarda y un emotivo gesto colectivo: un árbol de los deseos con mensajes como “Me gustaría que alguien me dijera que lo estoy haciendo bien”. Un aplauso prolongado selló el reconocimiento a quienes, desde el silencio, sostienen la vida cotidiana de muchas familias.

Charla para los interesados en participar en su voluntariado

El Teléfono de la Esperanza de León ofrece el martes 31 de marzo una charla dirigida a las personas que estén interesadas en participar en el equipo de voluntariado de la entidad. Tendrá lugar a las 17 horas en la sede de la organización, en el Pasaje Ordoño II-República Argentina, 32, 1ºC, y es necesario inscribirse previamente en su página web.
La actividad tiene lugar dentro del programa de actos organizado con motivo del Día de la Escucha, que se celebra cada 27 de marzo, este año el lema ‘Escuchamos a quienes cuidan’, para poner el foco en una realidad que atraviesan tanto las personas que acompañan a familiares o personas cercanas, como quienes desarrollan profesionalmente tareas de atención y apoyo.