Se elevan a 41 las víctimas mortales del accidente de tren mientras avanzan los rescates y la investigación
El balance del accidente ferroviario registrado el domingo en Adamuz (Córdoba) se elevó este martes a 41 personas fallecidas tras el hallazgo de un nuevo cuerpo en uno de los trenes implicados. La localización se produjo durante las labores de inspección en el convoy Iryo que cubría la ruta Málaga–Madrid, el primero en descarrilar antes de la colisión con el Alvia Madrid–Huelva, según confirmaron fuentes del sistema de emergencias 112 Andalucía.
Dos días después del siniestro, el operativo continúa activo de forma ininterrumpida, centrado tanto en la búsqueda de posibles víctimas en los vagones más afectados como en la identificación de los fallecidos ya recuperados.
Vagones atrapados y maquinaria pesada
Los trabajos se concentran especialmente en los dos primeros coches del tren Alvia, los que sufrieron mayores daños tras el impacto y que todavía no han podido ser levantados en su totalidad. Está previsto que a lo largo de la mañana entre en funcionamiento maquinaria pesada para mover estas estructuras, una fase considerada clave por los responsables del rescate.
Paralelamente, técnicos ferroviarios y peritos judiciales examinan con detalle el estado de la infraestructura en el punto del accidente, donde se estudia la posibilidad de una rotura de la vía como uno de los escenarios que pudo desencadenar la tragedia.
Heridos graves y red hospitalaria activada
En los hospitales andaluces permanecen ingresadas 39 personas, según el último parte sanitario. De ellas, 35 son adultos y cuatro menores. Trece pacientes, todos mayores de edad, continúan en unidades de cuidados intensivos, con pronóstico reservado.
La red hospitalaria de Córdoba y otras provincias cercanas mantiene dispositivos especiales desde la noche del accidente, con refuerzos de personal médico, quirófanos y unidades de emergencia para atender la evolución de los heridos.
Desapariciones y angustia familiar
La cifra de denuncias por desaparición asciende a 43, aunque las autoridades advierten de que algunas podrían corresponder a las mismas personas, debido a duplicidades en las comunicaciones de familiares. El proceso de identificación avanza con pruebas de ADN, huellas dactilares y comprobación de listas de pasajeros.
En el centro cívico Poniente Sur de Córdoba se ha habilitado un punto de información para familiares, donde desde el lunes se concentran personas procedentes de distintas ciudades como Huelva, Madrid o Málaga. Muchas de ellas han recorrido durante horas hospitales, comisarías y dependencias judiciales en busca de noticias sobre sus allegados.
Investigación en marcha y servicio alternativo
La investigación sobre las causas del accidente sigue abierta y no se descarta ninguna hipótesis. El análisis de las vías, los sistemas de seguridad y el material rodante se desarrolla de forma coordinada entre la Comisión de Investigación de Accidentes Ferroviarios y la autoridad judicial.
Mientras tanto, el ministro de Transportes, Óscar Puente, ha señalado que la circulación de alta velocidad hacia Andalucía podría reanudarse de forma parcial en torno al 2 de febrero. Hasta entonces, Renfe mantiene un plan de transporte alternativo para garantizar la movilidad de los viajeros afectados.
La tragedia de Adamuz continúa así sumando datos y cifras, mientras los equipos de emergencia y las familias aguardan respuestas en uno de los episodios ferroviarios más graves registrados en España en los últimos años.