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El incendio de Los Gallardos arrasa 3.150 hectáreas y sigue descontrolado

Imagen de la magnitud del incendio.
El fuego mantiene 23 personas no localizadas, ocho heridos y unos 600 evacuados mientras 464 efectivos luchan contra un frente de gran velocidad en una zona de barrancos, viviendas diseminadas y difícil acceso

El incendio forestal de Los Gallardos, en Almería, ha dejado hasta el momento un balance de al menos doce personas fallecidas, ocho heridas y 19 no localizadas, al tiempo que ha arrasado ya un perímetro de 3.150 hectáreas en una de las emergencias más graves registradas este verano en Andalucía. La evolución de las llamas, favorecida por el viento y por la compleja orografía del terreno, mantiene desplegado un amplio operativo en el Levante almeriense, donde cerca de 600 personas han tenido que ser evacuadas.

La Junta de Andalucía mantiene activada la fase de emergencia, situación operativa 2, del Plan Infoca, mientras los equipos de intervención siguen trabajando para estabilizar un incendio de comportamiento extremo. La zona afectada, con abundantes barrancos, masa forestal y numerosas viviendas diseminadas, ha condicionado tanto las maniobras de extinción como la evacuación de población y la localización de posibles víctimas.

Once muertos y 19 personas pendientes de localizar

El último balance oficial sitúa en once los fallecidos. Cuatro de ellos fueron hallados en el interior de un coche cuando trataban de huir de las llamas desde cortijos y diseminados del entorno de Bédar. En un segundo punto se localizó a un grupo de nueve personas que escapaba a pie del fuego: dos fueron rescatadas con vida y siete murieron.

A esa cifra se suman 23 personas no localizadas, un dato que la Junta sigue revisando mediante el cruce de información con hospitales, albergues y avisos de familiares. La emergencia ha dejado además ocho heridos, de los cuales cuatro presentan lesiones graves por quemaduras y han sido trasladados al Hospital Virgen del Rocío de Sevilla. Los otros cuatro heridos menos graves han sido atendidos en centros hospitalarios de la provincia.

Un fuego de propagación muy rápida

La principal dificultad para contener el incendio está en su comportamiento. El fuego ha avanzado con enorme rapidez empujado por el viento y sobre un terreno especialmente complicado, con desniveles, barrancos y una gran dispersión de viviendas en plena masa forestal. Esa combinación ha obligado a multiplicar los desalojos y a dividir el trabajo de extinción por sectores con estrategias distintas.

El flanco derecho, situado al norte, figura entre las áreas más activas y es uno de los puntos de mayor preocupación para el operativo, aunque permite la entrada de maquinaria pesada. En ese sector se concentran buena parte de los efectivos de la Unidad Militar de Emergencias. En cambio, el flanco izquierdo, al sur, presenta mayores problemas de acceso y ha obligado a reforzar la actuación aérea para evitar el avance del fuego hacia zonas de comunicación y nuevos enclaves habitados.

464 efectivos, 124 vehículos y refuerzo aéreo

En la zona trabajan 464 efectivos y 124 vehículos, en un despliegue integrado por personal del Plan Infoca, Unidad Militar de Emergencias, Guardia Civil, bomberos, sanitarios y policías locales. El dispositivo terrestre incluye 21 retenes, unos 150 bomberos forestales y nueve camiones, además de los medios de apoyo y coordinación desplegados por distintas administraciones.

A ese contingente se suman los recursos aéreos. Durante la jornada del jueves llegaron a participar hasta 16 aviones, mientras que este viernes estaba prevista la activación de once medios más para sostener el ataque sobre las zonas más comprometidas. La UME, incorporada desde Morón de la Frontera, ha desplegado además 64 militares, doce vehículos autobomba y dos nodrizas.

Carreteras cortadas y desalojos en varios núcleos

La evolución del incendio obligó a evacuar unas 600 personas y a habilitar distintos puntos de acogida para atender a los vecinos desplazados. Los desalojos han afectado a Almocáizar, Fuente del Albarico, Los Pinos, La Serena y viviendas del Pinar de Bédar, además de otros enclaves próximos al avance de las llamas. En total, 193 personas han sido realojadas en recursos como el Teatro de Lubrín, instalaciones de Garrucha y otros espacios habilitados en la comarca.

En materia de tráfico, permanece cortada la carretera AL-6109 entre los kilómetros 0 y 8 para facilitar las labores de extinción. La N-340A y la A-7, que se vieron afectadas en las primeras horas de la emergencia, ya han sido reabiertas al tráfico tras mejorar la situación en esos tramos.

La prioridad, frenar el avance y atender a las familias

Los trabajos de este viernes se centran especialmente en el frente izquierdo del incendio, en las proximidades del Centro Budista de la Comunidad, una zona en la que durante la noche no pudo actuarse por la imposibilidad de acceso. Durante la madrugada se realizaron maniobras de fuego técnico sobre la cabeza del incendio para tratar de contener su progresión.

En paralelo, se ha habilitado un dispositivo de atención a familiares de las personas afectadas, con un teléfono específico y un centro de apoyo en Mojácar. Mientras continúan las tareas de extinción, el balance provisional dibuja un escenario de máxima gravedad: 3.150 hectáreas quemadas, once fallecidos, 19 personas no localizadas, cientos de evacuados y un incendio todavía lejos de quedar definitivamente controlado.