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El obispo leonés de Córdoba, Jesús Fernández, en la tragedia de Adamuz: "Auxilio y fortaleza"

El obispo de Córdoba, el leonés Jesús Fernández, se desplazó este lunes hasta Adamuz para acompañar a la población tras el grave accidente ferroviario ocurrido el domingo por la tarde.
El prelado visita la zona del accidente ferroviario y subraya la respuesta solidaria de vecinos, sanitarios y parroquias ante un suceso que deja decenas de víctimas

El obispo de Córdoba, el leonés Jesús Fernández, se desplazó este lunes hasta Adamuz para acompañar a la población tras el grave accidente ferroviario ocurrido el domingo por la tarde. El prelado quiso conocer de primera mano los espacios habilitados para la atención a heridos y familiares y mostrar el respaldo de la Iglesia diocesana en uno de los momentos más difíciles que ha vivido la localidad.

Desde Adamuz, Fernández expresó públicamente el sentir de la diócesis cordobesa y reconoció que “es un día muy triste para todos nosotros”, al tiempo que trasladó su cercanía a las familias de las víctimas mortales y a las personas heridas.

La Iglesia, a disposición de los afectados

El obispo explicó que la diócesis mantiene abiertos todos sus recursos humanos y materiales para colaborar en la atención integral a los damnificados. En ese sentido, destacó el trabajo de los sacerdotes que prestan servicio en la capellanía del Hospital Universitario Reina Sofía, que han estado presentes desde las primeras horas y continuarán acompañando a pacientes y familiares.

“Es necesaria ayuda médica, pero también psicológica y espiritual, porque en estas situaciones hace falta sentir confianza y fe que nos ayude a ponernos en pie y seguir caminando”, afirmó el obispo de Córdoba, incidiendo en la importancia de no descuidar el apoyo emocional tras un impacto de esta magnitud.

Visita a los espacios de emergencia

Durante su estancia en Adamuz, Jesús Fernández recorrió el pabellón municipal y el hogar del pensionista, dos de los puntos donde los servicios de emergencia, Cruz Roja y personal sanitario atendieron a familiares y supervivientes del siniestro. En estos espacios pudo comprobar el despliegue coordinado de recursos y la implicación de los vecinos desde los primeros momentos.

El obispo también valoró la reacción de la comunidad local y de la capital cordobesa, señalando que “la solidaridad que se ha despertado en el pueblo y en la ciudad, especialmente los sanitarios que han estado toda la noche atendiendo a los heridos y a sus familiares, es lo único positivo en este grave acontecimiento”.

Parroquias abiertas y ayuda vecinal

La parroquia de San Andrés Apóstol y Cáritas parroquial permanecieron abiertas desde la tarde del domingo para ofrecer apoyo a quienes lo necesitaran. A estos espacios se sumaron el pabellón municipal, destinado a los heridos de mayor gravedad, y el coro de la Asociación Virgen del Sol, donde fueron atendidos los pasajeros que no presentaban lesiones.

El párroco de Adamuz, Rafael Prados, destacó la respuesta inmediata de los vecinos, que acudieron con mantas, comida, agua, calefactores y bebidas calientes. Según relató, “la gente del pueblo trajo mantas, comida, agua, calefactores, leche y café caliente, por si tenían que pasar la noche aquí”. El sacerdote describió la situación vivida como especialmente dura y añadió: “Era angustioso ver cómo había que pedir con urgencia ambulancias porque la gente se desfallecía”.

Testimonio directo de la tragedia

Rafael Prados, que llegó a los puntos de atención pocas horas después del accidente, explicó que se vivieron escenas de gran tensión emocional. “Familiares buscando entre los heridos donde el nerviosismo era latente a la misma vez que el asombro de no creerse lo que estaba pasando”, señaló. También subrayó la actuación de los cuerpos y fuerzas de seguridad del Estado y la rapidez con la que se organizaron los traslados en autobús de los pasajeros que se encontraban en mejor estado.

Coordinación institucional y mensaje de consuelo

Nada más conocer la noticia del accidente, el obispo de Córdoba contactó con el párroco de San Andrés Apóstol y con la Subdelegación del Gobierno para ofrecer “nuestras personas y recursos para apoyar en la medida de lo posible”. Fernández trasladó sus condolencias a los familiares de los fallecidos y expresó su deseo de una pronta recuperación para los heridos, encomendándolos “al auxilio, la fortaleza y el consuelo” en un contexto marcado por la incertidumbre y el dolor.