Relatos de horror tras el choque de dos AVE en Adamuz: "Ha sido dantesco"
A las puertas de la caseta municipal de Adamuz (Córdoba), convertida en centro de atención a víctimas, se repetían escenas de desesperación durante la noche del domingo. Ramón Montón, vecino de Huelva, buscaba sin descanso a su esposa, Tamara Margarita Valdés, ciudadana cubana residente en esa provincia. “Estoy muy nervioso, aún no he podido localizarla”, relataba visiblemente alterado. “Mi mujer iba en el Alvia, hablé con ella 20 minutos antes del accidente. Casi se le escapa el tren”, explicaba tras haber conducido más de tres horas hasta el lugar.
El siniestro, ocurrido a última hora de la tarde, dejó al menos 39 personas fallecidas y 150 heridos de diversa consideración, según datos facilitados por la Guardia Civil y el Gobierno andaluz.
“Un frenazo brutal y luego el caos”
Los testimonios de los pasajeros coinciden en describir una secuencia repentina y violenta. Santiago, de 44 años y también vecino de Huelva, viajaba en uno de los trenes siniestrados. “Sentimos un frenazo de golpe. El tren se empezó a mover de lado a lado hasta que paró”, relató. Al salir, se encontró con una escena difícil de asimilar: “Vi una persona muerta e intentamos ir al vagón número uno, pero era un amasijo de hierros. La gente estaba pidiendo socorro e intentamos sacarlos, pero era muy difícil”.
Desde otro convoy implicado, el tren Iryo que cubría la ruta Málaga-Madrid, M. S. J., de 33 años, viajaba en el vagón seis. “Hay muchos heridos, sigo temblando”, contaba horas después. Según su relato, comenzaron a notar “vibraciones” seguidas de “muchos golpes”. “Se han empezado a caer las maletas, y golpes hasta que el tren se ha frenado”, explicó. Al abandonar el convoy, comprendieron la magnitud del accidente: “Hemos visto los vagones retorcidos y dos vagones del otro tren volcados”.
Esperas en la oscuridad y falta de información
Varios pasajeros fueron evacuados a pie hasta una carretera secundaria, a unos seis kilómetros del núcleo urbano. Allí, pasadas las 22.40 horas, aguardaban la llegada de autobuses. “No sabemos nada, no entendemos todavía lo que ha pasado ni cuántos muertos puede haber”, lamentaba una de las viajeras mientras esperaba en mitad del campo.
María Vidal, de 32 años, ocupaba el vagón cuatro del Iryo. Definió la experiencia como “un terremoto”. “Ha vibrado todo. De repente ha pegado un frenazo y se ha ido la luz”, relató por teléfono. Permanecieron dentro del tren cerca de 40 minutos. “Luego hemos salido mientras venían ambulancias con heridos y fallecidos. Estoy en shock. He vuelto a nacer”, dijo. “He visto a personas muy jodidas. Gritos horribles. Estoy temblando”.
Rescates entre hierros retorcidos
Los equipos de emergencia trabajaron durante horas en condiciones muy complejas. El jefe del Consorcio Provincial de Bomberos de Córdoba, Paco Carmona, explicó en TVE que estaban atendiendo a víctimas con “cortes, magulladuras, contusiones, fracturas abiertas…”. El acceso a los vagones resultó especialmente complicado. “Están retorcidos y hay amasijos de hierro, sillones y todo tipo de obstáculos”, detalló.
Según Carmona, los dos trenes quedaron detenidos a unos 800 metros de distancia. “Ya hemos terminado de sacar las personas fallecidas y heridas”, señaló en referencia al tren Iryo, mientras continuaban las labores de aseguramiento de la zona.
Un escenario “dantesco”, según el alcalde
El alcalde de Adamuz, Rafael Moreno (PSOE), fue uno de los primeros en llegar al lugar junto a la Policía Local. Su descripción del escenario fue contundente. “He visto a un pasajero hecho un trapo. Había un cuerpo cortado por la mitad”, afirmó. “No había luz, era de noche. El escenario es dantesco”.
Moreno apuntó que, por lo que pudo observar, el choque no habría sido frontal. “Creo que no ha sido frontal, sino lateral, porque no he visto vagones aplastados”, señaló, aunque reconoció que la visibilidad era limitada. Mientras tanto, el municipio se volcó en la atención a los afectados. “Estamos todos los alcaldes y vecinos auxiliando a los pasajeros”, concluyó, a la espera de que la investigación aclare las causas de una tragedia que ha conmocionado a Andalucía.