La Deportiva pide a la Virgen de la Encina fortuna para su regreso a Primera RFEF
La SD Ponferradina ya cuenta las horas para volver a la competición y, como manda la tradición, quiso poner el nuevo curso deportivo bajo la protección de la Virgen de la Encina. El conjunto blanquiazul celebró este jueves por la tarde la tradicional ofrenda floral en la basílica de la patrona del Bierzo, apenas 48 horas antes de afrontar su primer compromiso liguero.
La representación deportivista estuvo integrada por miembros de la directiva, el cuerpo técnico, la plantilla y trabajadores de la entidad berciana. Todos ellos participaron en un acto que forma parte del calendario previo al comienzo de cada temporada y que en esta ocasión adquiere un significado especial por el regreso de la Ponferradina a Primera RFEF.
Antolín de Cela recibe a la expedición blanquiazul
El rector de la Basílica de la Encina, Antolín de Cela, fue el encargado de recibir a la expedición de la Deportiva en el templo ponferradino. Durante el encuentro, el rector trasladó sus mejores deseos al club y, de manera particular, al primer equipo ante el nuevo desafío competitivo.
La visita concluyó con la tradicional bendición ante la imagen de la patrona del Bierzo. El acto religioso sirvió como antesala del estreno oficial de los bercianos, que afrontan una temporada con el objetivo de asentarse nuevamente en una categoría de mayor exigencia.
El primer reto, en O Couto
La primera prueba para el equipo llegará este sábado, cuando la Ponferradina se desplace hasta Galicia para medirse a la UD Ourense.
El encuentro se disputará en el estadio de O Couto y supondrá el estreno liguero del conjunto berciano en Primera RFEF. El calendario ha situado el primer examen de la temporada lejos de El Toralín, por lo que la Deportiva deberá iniciar su camino a domicilio.
La ofrenda a la Virgen de la Encina se convirtió así en uno de los últimos actos institucionales antes de que el balón eche a rodar y comience una competición en la que cada punto tendrá un valor determinante.
Parada también en el convento
Después de abandonar la basílica, la comitiva blanquiazul se dirigió al convento de las Madres Concepcionistas. La comunidad religiosa mantiene desde hace años una relación de simpatía con la Ponferradina y es conocida por su seguimiento del equipo berciano.
Las religiosas recibieron también a la expedición deportivista y trasladaron sus mejores deseos para la nueva temporada en Primera RFEF.
Con estas dos visitas, la Ponferradina cerró su tradicional recorrido previo al inicio de la competición. Ahora, la atención se traslada al terreno de juego: este sábado en O Couto comenzará oficialmente una nueva etapa para el conjunto blanquiazul.