La Ponferradina se mete en el playoff con un festival de goles ante el Mérida
La Ponferradina y el Mérida se presentaban en El Toralín empatados a puntos y en plena pelea por el playoff, un contexto que se notó desde el primer minuto: intensidad, respeto mutuo y un ambiente cada vez más tenso. La Deportiva golpeó primero… aunque contra la madera. En apenas diez minutos, Borja Vázquez y Andoni López estrellaron dos disparos en el palo, preludio de lo que acabaría ocurriendo.
El Mérida trataba de imponer su dominio con acciones por la izquierda, pero la zaga berciana resistía sin que Ángel Jiménez pasara excesivos apuros. El choque avanzaba muy trabado, con tarjetas, protestas y un clima caliente en las gradas.
El partidazo
Undabarrena abre la lata y Borja inventa el 2–0 antes del descanso
El partido se rompió en el 36’, cuando Undabarrena aprovechó un centro perfecto de Andoni López para sorprender en el primer palo. El tanto pasó por revisión, pero el colegiado lo dio finalmente por válido.
Y cuando el Mérida más apretaba en busca del empate, apareció la magia de Borja Vázquez. En el 45+4’, el extremo firmó una jugada sensacional para regalarle el gol a Slavy, que solo tuvo que empujar el 2–0. Con ese marcador y con El Toralín en ebullición, se llegó al descanso.
El Mérida reacciona, sufre la contra… y aparece Hallsson
El segundo tiempo arrancó con un Mérida muy agresivo tras los cambios introducidos al descanso. Frimpong avisó de lejos, Slavy rozó el tercero, pero fueron los emeritenses quienes encontraron portería. Hallsson, muy activo desde su entrada, cazó un balón al primer palo en el 67’ para poner el 2–1 y encender la incertidumbre.
El golpe dejó tocada a la Deportiva durante varios minutos. Pero los locales resistieron como pudieron mientras Borja seguía tirando del equipo en cada transición.
Las tres claves del partido
Pau Ferrer decide el partido y desata la fiesta
La entrada de Pau Ferrer resultó decisiva. En el 83’, el delantero atacó el espacio con una precisión quirúrgica para firmar el 3–1, aunque la jugada fue revisada por un posible fuera de juego. El VAR lo validó y El Toralín respiró.
El Mérida lo intentó a la desesperada, pero el partido ya tenía dueño. Y ya en el 90’, con nueve de añadido, Pau Ferrer culminó su noche soñada: otro desmarque, otro golpeo, otro gol. El 4–1 sentenció definitivamente el choque y alimentó el sueño berciano del playoff.
Un triunfo de carácter ante un rival directo
La Deportiva logró no solo tres puntos vitales, sino un golpe moral ante un rival directo que llegó igualado en la tabla. El equipo de Nafti mostró carácter en los momentos críticos, pegada cuando la necesitó y una versión coral que invita al optimismo en El Toralín.