Addoor Sticky

Adif revisa 'metro a metro' la Variante de Pajares para evitar accidentes como el ocurrido en Adamuz

Imagen de un tren Alvia en uno de los pasos de la Variante de Pajares que une León con Asturias.
Más de medio centenar de profesionales supervisan a diario el trazado de alta velocidad entre León y Asturias, con especial atención a túneles, soldaduras y sistemas de seguridad

La Variante de Pajares, eje clave de la conexión ferroviaria de alta velocidad entre Asturias y León, mantiene un sistema de vigilancia preventiva casi ininterrumpido. 

La infraestructura, operativa desde finales de 2023 y marcada por un recorrido mayoritariamente subterráneo, concentra un amplio despliegue humano y técnico destinado a anticipar cualquier incidencia en la vía.

Un trazado singular dominado por túneles

El tramo de alta velocidad en Asturias es reducido en extensión, pero complejo desde el punto de vista técnico. Arranca en Pola de Lena, atraviesa la Cordillera Cantábrica por la Variante de Pajares y enlaza con la red convencional en dirección a León. 

La abundancia de túneles define tanto el diseño de la línea como las tareas de control, al desarrollarse la mayor parte del recorrido en condiciones ambientales más estables que en superficie.

Más de 50 trabajadores en tareas continuas

Entre cincuenta y sesenta personas participan de forma habitual en las labores de mantenimiento y vigilancia de este corredor ferroviario. Organizados en brigadas, recorren la infraestructura tanto a pie como desde vehículos que circulan por la propia vía, revisando carriles, balasto, drenajes y elementos de seguridad. Tras el reciente siniestro ferroviario registrado en Adamuz (Córdoba), la Variante fue objeto de comprobaciones adicionales sin que se detectaran anomalías.

Controles de vigilancia en sistemas ferroviarios.

Un modelo basado en empresas especializadas

La conservación de la línea recae en compañías contratadas por Adif, gestor público de la red ferroviaria dependiente del Ministerio de Transportes. 

Una unión temporal de empresas integrada por Comsa, Vías, Tecsa y Acciona asume el mantenimiento de la vía, el control del vallado, los desbroces y las filtraciones en túneles. La electrificación corresponde a Telice y Syneos, mientras que SICE y Lantania gestionan los sistemas vinculados a la protección civil.

Este esquema responde a la reducción progresiva de personal propio de Adif en paralelo a la expansión de la alta velocidad, un modelo que ha generado críticas sindicales por la posible demora que introducen los procesos de adjudicación en caso de reparaciones.

Tráfico intenso y supervisión diaria

Por la Variante de Pajares circulan cada jornada alrededor de una docena de trenes de viajeros y una cifra similar de convoyes de mercancías. Esta carga obliga a mantener una inspección diaria, con servicios de guardia durante los fines de semana. 

Cualquier irregularidad detectada se comunica a los responsables técnicos y se evalúa su alcance para decidir si basta con seguimiento o si es necesaria una intervención inmediata.

Protocolos y cadena de avisos

Cuando surge una incidencia, las empresas encargadas del mantenimiento trasladan la información a Ineco, la consultora pública que actúa como intermediaria técnica. 

A partir de ahí se analiza la gravedad del problema y se determina la actuación, que puede ir desde la monitorización hasta la reparación urgente si la seguridad ferroviaria se ve comprometida.

En datos

Vigilancia preventiva constante
La Variante de Pajares cuenta con un sistema de control prácticamente continuo, con inspecciones diarias, servicios de guardia y revisiones adicionales tras incidentes relevantes en la red ferroviaria, lo que refuerza la detección temprana de posibles fallos.
Alta especialización en un trazado singular
El predominio de túneles en el recorrido entre León y Asturias condiciona el mantenimiento, que se apoya en brigadas especializadas, sensores en la vía y trenes auscultadores capaces de detectar defectos internos no visibles a simple vista.
Modelo de mantenimiento externalizado y coordinado
Las tareas se reparten entre varias empresas subcontratadas por Adif, con protocolos definidos de comunicación y actuación, lo que permite cubrir todas las áreas críticas —vía, catenaria, seguridad y protección civil— en una infraestructura clave para la alta velocidad en el norte.

Auscultación: la revisión que va más allá de lo visible

Además de las inspecciones ordinarias, Adif realiza controles periódicos mediante trenes auscultadores, auténticos laboratorios rodantes capaces de medir parámetros internos del carril. 

Estos convoyes, entre ellos unidades Stadler, BT y el avanzado tren Séneca, permiten detectar defectos no apreciables a simple vista, como grietas internas en las soldaduras, mediante técnicas como los ultrasonidos. Su paso por la Variante es esporádico, pero clave para la prevención a largo plazo.

Soldaduras, temperatura y antecedentes

Las uniones entre carriles son objeto de revisiones específicas por parte de las brigadas privadas, que aplican protocolos distintos según la entidad del defecto observado. 

En el caso de Pajares, las condiciones térmicas más estables de los túneles reducen el impacto de los cambios de temperatura, un factor que en otros puntos de la red puede favorecer tensiones en el acero.

Desde su puesta en servicio no se han registrado fracturas de carril en la Variante. El antecedente más cercano en la zona se remonta a 2016, en la antigua rampa de Pajares —ya fuera del tráfico de viajeros—, cuando un defecto de fabricación provocó el descarrilamiento de un tren sin causar heridos y motivó mejoras en los sistemas de control.

Organización sobre el terreno

Las brigadas, formadas por entre dos y seis operarios, se distribuyen por especialidades: vía, catenaria, señalización y seguridad, telecomunicaciones y protección civil. Parte del personal opera desde bases en Campomanes y Pola de Gordón, mientras otros equipos recorren el trazado de forma constante. 

A ello se suman sensores instalados en la vía que alertan ante impactos o comportamientos anómalos, activando revisiones adicionales si es necesario.

La combinación de inspección humana, tecnología de detección y protocolos de actuación convierte a la Variante de Pajares en una de las infraestructuras con altísimo nivel de vigilancia preventiva de la red.