Addoor Sticky

Asaja León estrena el año pendiente de las enfermedades ganaderas y de los efectos de la fauna salvaje

El presidente de Asaja León, Arsenio García Vidal, y el secretario general, José Antonio Turrado, presentan el informe anual de la organización sobre el sector agroganadero y las previsiones para 2026. Foto: Campillo
Asaja León presenta su informe del año agrícola y sus previsiones para 2026, remarcando que el último ejercicio fue un año marcado por la baja rentabilidad para los agricultores

Asaja León presentó su informe del año agrícola y sus previsiones para 2026, que afrontan expectantes ante la posibilidad de que aparezcan focos de nuevas enfermedades que afectan a la cabaña ganadera y con preocupación por la falta de medidas para minimizar los efectos de la fauna salvaje en los cultivos y producciones de ganado, en particular, los daños provocados por el lobo y por el oso.

El presidente de Asaja León, Arsenio García Vidal, y el secretario general, José Antonio Turrado, fueron los encargados de ofrecer los datos y valoraciones, entre las que apuntaron la preocupación por las posibles consecuencias de una eventual integración rápida de Ucrania en la Unión Europea, dado que se trata de una potencia agrícola que podría absorber una gran cantidad de ayudas. “Si entra en el reparto, nos quedamos sin nada”, apuntó Turrado.

Vidal se refirió al tratado de Mercosur y recordó que quedan dos pasos -uno de ellos se resuelve mañana mismo- para que el tratado firmado “que no tiene vuelta de hoja” se implante o encuentre trabas que puedan implicar su ralentización o paralización. “Quedan dos cartuchos y tenemos que dar el do de pecho para que no salga adelante”. “Nos sentimos moneda de cambio de cualquier conflicto. Hemos sido los paganos de la guerra de Ucrania y los del tratado de Mercosur, que prima exportar industria de la Unión Europea a camino de importar agricultura. Somos moneda de cambio de todos los conflictos”, lamentó.

Respecto al balance de 2025, Turrado destacó la baja rentabilidad de subsectores importantes de la agricultura, como la patata, el maíz o la remolacha, vinculada a los abonos. “Las producciones fueron razonablemente buenas en todos los sectores y el problema es económico, de rentabilidad, porque hemos vendido barato y comprado muy caros los insumos, los medios de producción” remarcó.

La ganadería se comportó de forma razonable, los costes de producción bajaron y los precios se situaron a buenos niveles en la mayoría de los casos, aunque Vidal aludió al descenso en el número de ganaderos y en las cabañas.

Respecto a la remolacha, lamentaron que, tras el cierre la única fábrica existente en León, la de La Bañeza, se demore su entrada en planta para ser molturada. “Llega el momento de sembrar y sigue la remolacha en las fincas, lo que implica producir menos y más caro en los cultivos del año siguiente”, apuntó Turrado.

Grandes cifras

La facturación de la producción agroganadera el pasado año en la provincia leonesa alcanzó los 900 millones y la renta empresarial agraria llegó a los 198, situándose en 27.311 euros por cada profesional ocupado. Las ayudas recibidas de la Política Agraria Común ascendieron a 120 millones.

La cosecha de cereales de invierno fue buena y la producción conseguida en las más de 103.000 hectáreas cultivadas ascendió a 433.719 toneladas. León se mantiene como principal provincia productora de maíz, lo que se tradujo en una producción global de 981.434 toneladas y una facturación de 215 millones, mientras la remolacha que quedó en 19,3, algo menos que la de las alubias y más del triple que las patatas. Manzana y pera sumaron unos 15,2 millones y el valor de mercado de la castaña llegó a los 4,2. EL valor de la producción de uva en la provincia fue de 10,3 millones. Los forrajes, en conjunto, superaron los 59 millones, los cultivos de huerta llegaron a 7,8, menos de la mitad que el girasol y la colza y el precio de mercado de los garbanzos y lentejas rondó los 0,6 millones.

El ganado vacuno presentó un censo de 146.673 cabezas y la producción de leche llegó a los 231 millones de litros, con un valor de 117,8 millones de euros. Las ventas de reses con diversos destinos sumaron 100 millones. La producción del ovino según Asaja suma 64 millones en concepto de leche y 34,7 para la venta de carne. El ganador porcino supuso una facturación neta de 42,3 millones, avicultura de engorde 45,2, la cunicultura 22,5, la apicultura 7,24, el ganado equipo 6,3 y el caprino llegó a los 0,6 millones.

Incendios forestales

Los incendios forestales que sufrió la provincia afectaron a numerosos agricultores y ganaderos y Asaja reiteró hoy su satisfacción con la respuesta de las administraciones central y autonómica. Falta por levantar el acotado de pastos en los montes quemados, por parte de la Junta, “que no acaba de llegar”, matizó.

Lúpulo

Respecto a la reconversión varietal que sufre el lúpulo, comentaron que los productores “están en manos de un único comprador que se empeña en hacer la vida imposible a los agricultores. No saben a qué atenerse, con precios bajos a incertidumbre” y ello ha derivado ya en el abandono del diez por ciento de la superficie de cultivo en un año para un subsector que aporta cuatro millones de facturación y al que se dedican unos 200 lupuleros.