El calor asfixia al cereal leonés: la cosecha caerá un 22,5% y compromete la próxima siembra
La cosecha de cereales en Castilla y León estará lejos de los datos históricos de la pasada campaña, en un contexto de turbulencias internacionales, con bajos precios y costes de producción disparados. Las estimaciones varían dependiendo de la fuente y el momento de recogida de datos, pero todas coinciden en un descenso pronunciado respecto al año anterior que va desde cerca del 25 por ciento del Ministerio de Agricultura en su primer avance a entre el 30 y el 40 por ciento que apuntan las organizaciones profesionales agrarias de la Comunidad.
En concreto, la primera proyección publicada esta semana por el Ministerio de Agricultura, recogida por Ical, indica que la cosecha de trigo, cebada, avena, centeno y triticale se situaría en la Comunidad, en el entorno de 6,5 millones de toneladas, lo que supone una descenso del 23,5 por ciento, respecto a las 8,4 del pasado ejercicio. La reducción en las producciones cerealistas se aproximaría así a los dos millones de toneladas. Las cifras de departamento que dirige Luis Planas, concretan que esta campaña se habrían sembrado en la Comunidad, casi 1,7 millones de hectáreas de estos cultivos, un 3,7 por ciento menos que el año anterior, con casi 66.0000 menos.
Un dato de avance de producciones de febrero que las opas consideraron “muy escaso” ya que no tiene en cuenta las elevadas temperaturas que se están registrando durante los últimos días en la Comunidad, que “se están llevando buena parte de la cosecha”. Así, tanto Asaja, como UCCL y la Alianza UPA-COAG atisbaron porcentajes de descenso mucho mayores, que podrían irse hasta el 40 por ciento, y dejarían la recolección por debajo de una cosecha media.
"Trabajamos a pérdidas"
El presidente de Asaja, Donaciano Dujo, el coordinador de UCCL, Jesús Manuel González Palacín, y los responsables de la Alianza UPA-COAG, Aurelio González y Lorenzo Rivera, situaron la bajada de las producciones muy por encima de los dos millones de toneladas, con pérdidas millonarias para el sector, derivadas de unos precios actuales por debajo de 200 euros por tonelada de grano, y rendimientos por hectáreas que pueden bajar de 3.000 kilos cuando los costes ascienden a 800. “Trabajamos a pérdidas”, sentenciaron. En este contexto, exigieron ayudas directas para poder afrontar la próxima siembra porque sino se producirá un abandono masivo del cultivo, así como un control de las exportaciones para frenar el desplome de precios.
Donaciano Dujo aseguró que sus estimaciones sitúan la producción para esta campaña en los 5,4 millones de toneladas, con rendimiento de poco más de 3.000 kilos por hectárea, lo que supone un desplome del 40 por ciento en relación a los 8,4 millones del ejercicio anterior. “No va a haber más cosecha, va a haber menos, los datos del ministerio son falsos porque la cosecha va a menos por los calores y solo se han sembrado poco más de 1,6 millones de hectáreas”, dijo.
El dirigente agrario aseguró que si el año pasado hubo una buena cosecha y “no ganaron” este ejercicio “las pérdidas serán muy significativas” que cifró en 300 millones de euros con los precios actuales por debajo de 200 euros con costes de producción de 800.
Preocupación por la próxima campaña
En este contexto, exigió ayudas directas con cuantía de la UE, el Gobierno y la Junta, y un cambio de la situación porque no se podrá sembrar con costes de 800 euros. “Si el precio está por debajo de 200 euros, es imposible. Si las siembras ya han caído un 20 por ciento, puede superar el 50 por ciento el año que viene, y sino se siembra aquí no se hará en toda España”, dijo, para advertir de que no sólo ellos lo pasarán mal, porque dependen del sector múltiplas actividades, desde comerciantes de maquinaria, semillas, fertilizantes, herramienta y gasóleo a los transformadores de cereal.
Jesús Manuel González Palacín puso de relieve que “los calores de los últimos días se están llevando por delante lo no que no está escrito” y apuntó a un porcentaje de reducción media de cosecha del 40 por ciento, con matices por zonas. Al respecto, señaló que las zonas “áridas” en Ávila, Segovia, Salamanca, parte de Zamora y sur de Valladolid están “desasatrosas” con pérdidas de producción del 50-60 por ciento, y otras “afortunadas” del norte con mermas del 30.
"La cosa se presenta horrible"
González Palacín advirtió de que “la cosa se presenta horrible” y afirmó que por debajo de rendimientos de 4.000 kilos pierden dinero, cuando en las zonas más afectadas por el calor no llegarán a 3.000 y tampoco pueden asegurar una cantidad mayor. “Las pérdidas van a ser muy grandes para los que no tengan seguros con rendimientos altos, como en Burgos o zonas de Valladolid”, dijo. Así consideró “urgentísimas” las ayudas directas para el sector para afrontar la próxima campaña y un control exhaustivo de las importaciones, porque “sino se pone remedio a la caída de precios, mucha gente dejará de sembrar con estos costes”.
El dirigente de COAG, Lorenzo Rivera, atisbó una rebaja de la cosecha de más del 30 por ciento, y aseguró que firmaba ahora mismo la previsión inicial del ministerio, porque “va a costar llegar a seis millones de toneladas de producción”. “Estas altas temperaturas dos semanas seguidas son letales”, a lo que se une, recordó, que la sementera no se hizo bien por exceso de humedad, y se fueron los herbicidas por las fuertes lluvias, con lo que las amapolas y otras hierbas se están apoderando del cereal.
Rivera asumió que la campaña del año pasado fue de las mayores, pero si no se llega a rendimientos de 3.000 kilos, aunque Burgos pueda “salvar los muebles”, se perderán 2,5 millones de toneladas, con pérdidas millonarias con precios a 200 euros la toneladas, que “no cubren costes”, ya que sería necesario elevar ese valor como mínimo hasta los 280. “La situación es desesperante”, dijo, para advertir que con ayudas directas de 10.000 o 15.00 euros “poco se puede hacer” cuando no pueden luchar con los precios del grano que llega de Ucrania, Brasil o Argentina.
3.000 kilos de media
En la misma línea, el secretario general de la Unión de Pequeños Agricultores y Ganaderos de Castilla y León, Aurelio González, auguró una merma superior al 30 por ciento en la cosecha de este año, respecto al anterior, por culpa de la ola de calor que asola la Comunidad mediada la primavera. “Estamos hablando de que el año pasado salió una media, en Castilla León, en torno a 4.000 kilos. Este año, si se llega a 3.000 kilos de media, no andamos mal, pero en muchas zonas no se va a llegar, por supuesto”.
González recalcó que si el año pasado, con unos costes de 650-700 euros por hectárea, con los 4.000 kilos de producción “se salvaron unos gastos más o menos, con un precio de cereal de 200 euros; este año con mismo precio de los cereales, con menos cosecha, vamos a pérdidas”.
Los datos del ministerio por provincias
Por provincias, las producciones de cereal caerían en todos los territorios de la Comunidad, con especial intensidad en Segovia y Soria, un 36,7 y 35,4 por ciento, respectivamente, hasta las 409.000 y 506.000 toneladas, en cada caso. Asimismo, se reducirá por encima de la media autonómica (23,5 por ciento), en Ávila, con una estimación de 244.000 toneladas y una merma del 28,5 por ciento; y en Salamanca, con 397.000 y una rebaja del 24,6 por ciento.
La previsión ministerial también constata importantes reducciones de cosecha en Palencia, del 23,6 por ciento, con 1,07 millones de toneladas; en León, del 22,5 por ciento, hasta las 336.000; en Valladolid, del 21,9 por ciento y 1,28 millones; y en Burgos, del 21,4 por ciento y 1,52 millones de toneladas. Zamora aparece como la provincia con un menor retroceso de la cosecha de cereal, un 4,5 por ciento, hasta 667.000 toneladas.
La superficie se siembra de estos cultivos se mantendría solo en Valladolid (297.060 hectáreas) y descendería en Soria (168.850), un 13 por ciento; en Palencia (258.170), un 5,5 por ciento; en Zamora (163.016), un 4,8 por ciento; en Salamanca (112.135), un 3,7 por ciento; en León (95.025), un tres por ciento; en Burgos (347.874), un 2,5 por ciento; en Segovia (161.245), un 0,5 por ciento; y en Ávila (96.040), un 0,1 por ciento.
Cultivos
Cabe destacar que por cultivo, la producción de trigo en la Comunidad se situaría, siempre según la primera estimación del Gobierno (con datos recogidos en febrero), en los 3,22 millones de toneladas, con un descenso del 23,1 por ciento; mientras que la de cebada, se situaría, de cumplirse la proyección, en los 2,55 millones, un 26 por ciento menos. En cuanto a la cosecha de avena, se estima en 369.775 toneladas, un 8,9 por ciento menos; la de centeno, en 165.806, con una reducción del 16,6 por ciento; y la de triticale, en 126.035, un 25,4 por ciento por ciento menos.
Por lo que se refiere a la superficie sembrada, en trigo (812.668 hectáreas), baja un 10,1 por ciento; en cebada (654.019), se reduce un 26 por ciento; en centeno (69.717), merma un 2,8 por ciento, y en triticale 842-027), se contrae un 10,3 por ciento. Por el contrario, en avena (120.985), aumenta un 5,3 por ciento.