La CHD aparca las balsas del Órbigo en el plan 2027-2036 y Barrios de Luna se opone
La Confederación Hidrográfica del Duero ha descartado que la ampliación de la regulación del sistema Órbigo se ejecute mediante las presas de La Rial y Los Morales. Así lo recoge el Esquema de Temas Importantes (EpTI) del futuro Plan Hidrológico 2027-2036, actualmente en fase de tramitación y considerado un documento preliminar que fija las líneas estratégicas del próximo ciclo de planificación.
Las dos infraestructuras, incluidas en el plan vigente con un presupuesto estimado de 68 millones de euros, continúan formalmente en fase de redacción de proyecto. Sin embargo, el organismo de cuenca admite que el procedimiento se ha visto condicionado por dificultades administrativas en los municipios afectados para realizar estudios geotécnicos, en un contexto de oposición social en el territorio.
Giro hacia soluciones alternativas
Ante ese escenario, la CHD anticipa que el incremento de la capacidad de regulación del Órbigo podría canalizarse por otras vías. Entre las opciones que menciona figuran el recrecimiento de la presa de Selga de Ordás, la construcción de una balsa lateral en La Milla y la reducción de la demanda del sistema mediante el aporte de recursos a la zona regable de Manganeses desde el sistema Tera.
El EpTI no concreta el tipo de recursos previstos ni el alcance técnico de cada alternativa, pero sí deja entrever que la estrategia hidráulica podría alejarse definitivamente de las presas proyectadas en Los Morales y La Rial.
Oposición de los regantes de Barrios de Luna
Esta orientación choca con la posición que mantiene desde hace años el Sindicato Central del Embalse de Los Barrios de Luna. La organización agraria ya expresó el pasado marzo, tras una asamblea general extraordinaria, su malestar por la falta de avances en las presas previstas y reclamó su ejecución como solución estructural al déficit hídrico del sistema.
El embalse de Barrios de Luna fue diseñado para abastecer 45.000 hectáreas de regadío y actualmente suministra agua a unas 53.000, además de atender nuevos usos y las reservas para caudales ecológicos, que han aumentado en sucesivos planes hidrológicos. Los regantes consideran que esa presión adicional agrava una situación que arrastran desde hace tres décadas.
El sindicato rechaza expresamente la construcción de balsas en zonas regables y muestra reservas ante el recrecimiento de Selga de Ordás. También se opone a un posible trasvase desde el embalse de Casares de Arbás, una alternativa que no figura ahora en el EpTI pero que llegó a estudiarse con catas previas.
Debate abierto en la planificación
El documento estratégico de la CHD marca el inicio de un proceso largo, con fases de información pública y revisión técnica antes de la aprobación definitiva del Plan 2027-2036. En ese recorrido deberán confrontarse las propuestas del organismo de cuenca con las demandas de los usuarios del sistema Órbigo, que reclaman garantías de suministro para sostener la actividad agraria en la provincia de León.