La imposible lucha de una familia (de Puente Almuhey) para que su hijo pueda estudiar con normalidad
Una familia de Puente Almuhey denuncia barreras en institutos de la Montaña | El alumno, con discapacidad motora, solo podrá cursar FP en un aula accesible
Es una lucha desesperante y desesperada. La familia de un joven estudiante de Puente Almuhey con discapacidad motora, ha hecho pública una carta abierta en la que denuncia las dificultades de accesibilidad que, aseguran, siguen existiendo en centros educativos de la Montaña Oriental Leonesa. El joven cursa actualmente cuarto de ESO en el instituto de Cistierna y se enfrenta a limitaciones para continuar sus estudios de Formación Profesional.
Los familiares del estudiante han trasladado su situación a representantes políticos y a responsables institucionales de Castilla y León, reclamando mejoras en accesibilidad que permitan a los alumnos con movilidad reducida estudiar en igualdad de condiciones.
Barreras en el instituto
Víctor, que padece diparesia espástica en ambas piernas, ha desarrollado toda su trayectoria educativa enfrentándose a dificultades físicas. A pesar de ello, ha logrado completar la etapa obligatoria sin repetir curso, compaginando su formación con terapias médicas periódicas.
Sin embargo, el centro donde estudia actualmente carece de ascensor, lo que le impide acceder con normalidad a algunas instalaciones. En la carta remitida por la familia se denuncia que “el instituto no dispone de ascensor y eso ha provocado que no pueda acceder a las plantas superiores como el resto de sus compañeros para realizar determinadas actividades, teniendo que quedarse esperando en la planta baja”.
Según explican sus padres, esta situación genera consecuencias que van más allá de lo físico. “Esto no solo supone una barrera arquitectónica, también provoca una sensación evidente de discriminación y exclusión”, señalan en el documento.
Dificultades para continuar estudiando
La familia advierte además de que el problema se agrava al finalizar la Educación Secundaria Obligatoria. El joven desea cursar un ciclo de Formación Profesional, pero las opciones accesibles en su entorno son muy limitadas.
Tal como explican, la única alternativa viable se encuentra en Guardo, en la provincia de Palencia, donde se imparte un módulo en planta baja. Aun así, denuncian que el centro tampoco dispone de todas las adaptaciones necesarias.
La madre del alumno explica a Heraldo de León que la situación les obliga a aceptar opciones que quizá no se ajustan a los intereses del estudiante. “Se nos llena la boca hablando de accesibilidad y de educación para todos, pero la realidad es otra. Mi hijo va a tener que ir a Guardo y hacer un módulo que igual ni le gusta porque es el único que puede cursar”, afirmó.
Una carta para reclamar igualdad
En la carta dirigida a responsables políticos, la familia subraya que el caso de este joven de 15 años refleja una realidad que afecta a muchos estudiantes con discapacidad. En el texto recuerdan que “ha demostrado una enorme capacidad de esfuerzo y superación” pese a las dificultades que ha afrontado desde su nacimiento.
El documento también denuncia que, en la práctica, el joven no puede elegir libremente qué estudiar. “Muchos centros no cuentan con condiciones de accesibilidad ni están preparados para que un alumno con movilidad reducida pueda estudiar con normalidad. Eso significa que no puede decidir su futuro como los demás”, explican.
La familia insiste en que su hijo no reclama privilegios, sino igualdad de oportunidades. “Este joven no pide trato especial, solo pide lo mismo que cualquier estudiante: poder estudiar aquello que le gusta y construir su futuro con dignidad”, señalan.
Petición a las administraciones
En su escrito, los padres piden a las administraciones públicas que adopten medidas para garantizar la accesibilidad real en los centros educativos.
“Pedimos a quienes gobiernan y a quienes aspiran a hacerlo que hagan de la accesibilidad educativa una prioridad real”, concluyen en la carta, en la que también recuerdan que eliminar barreras “no solo ayuda a una persona, sino que contribuye a construir una sociedad más justa para todos”.