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Minería

Una marcha para defender la dignidad minera

Cuatro trabajadores de Mina Miura, con el lacianiego Santiago González entre ellos, recorren el suroccidente asturiano rumbo a Oviedo tras meses sin salarios y con la actividad paralizada en la explotación.
Cuatro trabajadores de Mina Miura, con el lacianiego Santiago González entre ellos, recorren el suroccidente asturiano rumbo a Oviedo tras meses sin salarios y con la actividad paralizada en la explotación.
Cuatro trabajadores de Mina Miura, con el lacianiego Santiago González entre ellos, recorren el suroccidente asturiano rumbo a Oviedo tras meses sin salarios y con la actividad paralizada en la explotación.
Cuatro trabajadores de Mina Miura, con el lacianiego Santiago González entre ellos, recorren el suroccidente asturiano rumbo a Oviedo tras meses sin salarios y con la actividad paralizada en la explotación.
Cuatro trabajadores de Mina Miura recorren el suroccidente asturiano rumbo a Oviedo tras meses sin salarios y con la actividad paralizada en la explotación
La protesta minera iniciada en Tormaleo ya ha comenzado a recorrer las carreteras del suroccidente asturiano. Los trabajadores de Mina Miura Santiago González, natural de Laciana, Héctor Pérez, José María Pérez y Héctor López completaron este viernes la primera etapa de su marcha reivindicativa hacia Oviedo, una movilización con la que pretenden visibilizar la situación que atraviesan los empleados de Carbones La Vega.

Los cuatro mineros abandonaron el jueves el encierro que habían mantenido durante quince días en el interior de la explotación y, apenas unas horas después, emprendieron una caminata que arrancó a primera hora de la mañana desde la Campa de Tormaleo. La jornada concluyó en Posada de Rengos, en el concejo de Cangas del Narcea, tras cubrir 33 kilómetros bajo una intensa lluvia que acompañó prácticamente todo el trayecto.

Una protesta nacida tras diez meses sin cobrar

La movilización tiene su origen en el conflicto laboral que afecta a la plantilla desde la adquisición de la explotación por parte del empresario Fernando Martínez. Los trabajadores denuncian que acumulan diez meses sin percibir salarios y que la actividad minera continúa sin reanudarse.

El encierro en el interior de la mina fue el primer paso de una protesta que ha derivado ahora en esta marcha a pie hasta la capital asturiana, concebida como una llamada de atención sobre la situación que vive el sector en las cuencas del suroccidente.


El dato

33 kilómetros en la primera etapa

El recorrido entre Tormaleo y Posada de Rengos ha sido el tramo más largo de toda la movilización prevista hasta Oviedo.


Respaldo vecinal y sindical desde el inicio

Los mineros estuvieron acompañados desde los primeros kilómetros por vecinos de Tormaleo, familiares, compañeros del sector y representantes sindicales del SOMA-FITAG-UGT. También participó la alcaldesa de Ibias, Gemma Álvarez, que respaldó públicamente la reivindicación durante parte del recorrido.

A lo largo del trayecto, la marcha recibió muestras de apoyo en los distintos núcleos atravesados por la comitiva, convertida durante la jornada en símbolo de la defensa del empleo minero en Asturias.

Desde el sindicato SOMA se insistió en la necesidad de reforzar los mecanismos de control sobre las explotaciones para evitar situaciones de impago y deterioro laboral como las que denuncian los trabajadores de Mina Miura.

Reclamaciones dirigidas a las administraciones

Representantes sindicales y cargos públicos coincidieron durante la marcha en reclamar una mayor implicación política y administrativa para garantizar la protección de los trabajadores del sector extractivo.

El secretario general del SOMA, José Luis Alperi, acompañó a los mineros tanto en el arranque como en la llegada de la etapa y puso el foco en la necesidad de impedir prácticas empresariales que comprometan el futuro laboral de las plantillas mineras.

También el secretario general de UGT, Javier Fernández Lanero, trasladó su respaldo a la protesta y defendió cambios normativos que refuercen las garantías salariales de los trabajadores.

El suroccidente minero se vuelca con la marcha

La movilización fue sumando apoyos institucionales a medida que avanzaba hacia Cangas del Narcea. En la llegada a Posada de Rengos esperaban representantes municipales de distintos concejos vinculados históricamente a la minería, entre ellos Cangas del Narcea, Degaña, Allande, Salas, Morcín y Mieres.

El alcalde cangués, José Luis Fontaniella, aprovechó la concentración para advertir de la situación de incertidumbre que atraviesan varias explotaciones del suroccidente asturiano, recordando también la paralización de la mina de Vega de Rengos desde el pasado mes de noviembre.


El dato

Quince días de encierro

Los cuatro trabajadores permanecieron dos semanas en el interior de la explotación antes de iniciar la marcha hacia Oviedo.


Parada simbólica en Vega de Rengos

Uno de los momentos más destacados de la jornada se produjo durante el paso de la marcha por la mina de Vega de Rengos. Allí aguardaban trabajadores de Tyc Narcea, que ofrecieron un pequeño avituallamiento a los caminantes en señal de apoyo y solidaridad entre explotaciones mineras de la comarca.

El representante de los trabajadores de Tyc Narcea, Carlos Menéndez, destacó la importancia de mantener la unidad entre las cuencas para defender la continuidad de la actividad extractiva y el empleo asociado a ella.

Defensa de un sector estratégico

La movilización ha reabierto además el debate sobre el papel de la minería en Asturias. Desde distintos ámbitos institucionales se reivindicó la importancia histórica y económica del sector y la necesidad de mantener actividad industrial en las comarcas mineras.

El alcalde de Salas, Sergio Hidalgo, subrayó la relevancia que la minería ha tenido para el desarrollo de Asturias y defendió la necesidad de preservar este recurso como fuente de empleo y actividad económica en el territorio.

La marcha continuará este sábado con una nueva etapa en dirección a la capital del concejo cangués, dentro de un recorrido que pretende llevar hasta Oviedo las reclamaciones de los trabajadores de Mina Miura y de buena parte de las cuencas mineras del suroccidente asturiano.