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La montaña leonesa une fuerzas ante el avance de nuevos proyectos energéticos

Más de un centenar de vecinos se reúnen en La Vecilla para analizar iniciativas de biomasa, biogás, minería y bombeo reversible
Un instante del encuentro mantenido en la localidad de La Vecilla.

Más de un centenar de personas procedentes de los valles del Bernesga, Torío, Curueño, Porma y Esla participaron el martes 25 de agosto en La Vecilla en el encuentro "Salvemos la Montaña". El salón de actos del Colegio Público de la localidad resultó insuficiente para acoger a todos los asistentes, que acudieron para conocer y debatir sobre distintos proyectos industriales y energéticos previstos en el territorio.

La reunión puso sobre la mesa la proliferación de iniciativas vinculadas a la denominada transición energética y la preocupación de los colectivos participantes por sus posibles consecuencias sobre los recursos naturales, el medio ambiente y las perspectivas de futuro de las zonas rurales.

Durante el encuentro se analizaron cuatro ámbitos considerados especialmente sensibles: la utilización energética de la biomasa forestal, una planta de biogás en Vidanes, los permisos de investigación para la extracción de fosfatos y diferentes proyectos de bombeo reversible.

Biomasa: el temor a la presión sobre los bosques

La utilización de la madera como recurso energético ocupó uno de los primeros bloques del debate. Los asistentes cuestionaron que la biomasa forestal pueda adquirir un papel cada vez mayor como combustible para instalaciones destinadas a producir calor, electricidad o combustibles sintéticos.

Entre los ejemplos citados se encuentra el centro logístico de biomasa proyectado en Almanza, cuyo ámbito de abastecimiento podría alcanzar amplias zonas de la montaña oriental leonesa.

Los participantes advirtieron de que una demanda energética creciente de madera podría incrementar la presión sobre las masas forestales y favorecer modelos basados en plantaciones de crecimiento rápido frente a los bosques autóctonos.

La preocupación se extiende también a la función ambiental de las masas forestales, especialmente por su capacidad para almacenar carbono y contribuir a conservar la biodiversidad. De ahí que durante el encuentro se lanzara una advertencia que resume la posición de los asistentes: "La madera no puede convertirse en el nuevo carbón".

Vidanes y el debate sobre los residuos

La futura planta de biogás prevista en Vidanes fue otro de los proyectos sometidos a análisis. La instalación contempla una capacidad superior a las 80.000 toneladas anuales de residuos, lodos y otros subproductos.

Uno de los principales interrogantes planteados durante la reunión tiene que ver con la procedencia de los materiales que serían tratados. Los participantes expresaron su preocupación ante la posibilidad de que una parte importante de los residuos llegara desde fuera del territorio.

Según se expuso, la implantación de este tipo de instalaciones podría además favorecer la llegada de otras actividades vinculadas a la generación de residuos, entre ellas explotaciones ganaderas de gran tamaño.

El debate llevó a formular una cuestión sobre el modelo de desarrollo que se quiere para estas zonas rurales: "¿Queremos generar riqueza en nuestros pueblos o convertirlos en el lugar donde otros vienen a gestionar sus residuos?".

Un instante del encuentro mantenido en la localidad de La Vecilla.

Los permisos para investigar fosfatos

La minería ocupó otro de los apartados principales de la jornada. Los asistentes analizaron los permisos de investigación de fosfatos admitidos por la Junta de Castilla y León en áreas correspondientes a los cinco valles representados en La Vecilla.

La preocupación se centra especialmente en la posibilidad de que futuras explotaciones a cielo abierto provoquen alteraciones del terreno y generen residuos derivados de la actividad extractiva. Entre los materiales mencionados se encuentran los fosfoyesos, que pueden contener metales pesados y elementos radiactivos.

Los colectivos también pusieron el foco en la localización de algunas de las cuadrículas de investigación, al afectar a espacios considerados de elevado valor ambiental y zonas vinculadas a la Red Natura 2000.

Entre los lugares señalados figura el entorno de las Hoces de Vegacervera, un enclave emblemático de la montaña leonesa. Para los participantes, la posibilidad de desarrollar actividades mineras en áreas de estas características requiere un análisis especialmente riguroso de sus consecuencias.

El agua, en el centro del debate

El cuarto gran asunto fue el desarrollo de proyectos de bombeo reversible en los embalses de Riaño y Bárcena, además de la iniciativa prevista en el río Curueño.

El proyecto del Curueño contempla captar agua en el término municipal de La Vecilla y conducirla mediante bombeo hasta una balsa inferior situada cerca de Aviados. Posteriormente, el agua sería elevada mediante una central subterránea hasta otra balsa superior, localizada a unos 1.500 metros de altitud entre Correcillas y Valdorria.

La dimensión de la infraestructura llevó a los participantes a reclamar que cualquier decisión tenga en cuenta las previsiones sobre disponibilidad de agua durante las próximas décadas.

El descenso de las precipitaciones, el incremento de la evapotranspiración, la menor recarga de los acuíferos y la reducción de las precipitaciones en forma de nieve fueron algunos de los factores citados durante el encuentro para defender una mayor cautela en la planificación de nuevos usos del recurso.

Los asistentes defendieron que las prioridades deberían ser el abastecimiento de la población, la agricultura y la conservación de los ecosistemas. Cualquier utilización industrial o energética, sostuvieron, tendría que quedar subordinada a esas necesidades.

También se recordó que el Curueño ya soporta una detracción de caudal asociada al trasvase Curueño-Porma, por lo que una nueva captación debería estudiar sus posibles efectos acumulativos sobre el río y sobre los regantes.

Un instante del encuentro mantenido en la localidad de La Vecilla.

Más coordinación entre los colectivos

El encuentro terminó con un debate abierto sobre las próximas actuaciones. Entre las propuestas planteadas figuró llevar este tipo de reuniones a las zonas directamente afectadas y a la ciudad de León, además de mejorar la coordinación entre las distintas plataformas y organizaciones.

Los asistentes también plantearon compartir recursos jurídicos, establecer contacto con las Juntas Vecinales afectadas y estudiar posibles movilizaciones en función de la evolución de los diferentes proyectos.

La jornada dejó patente una preocupación común entre los participantes ante lo que consideran una concentración de iniciativas industriales y energéticas sobre determinados espacios de montaña. "La montaña leonesa no puede convertirse en el lugar donde se acumulan proyectos que otros territorios no quieren asumir", defendieron los organizadores.

El encuentro de La Vecilla se plantea así como un punto de partida para reforzar la coordinación entre los territorios afectados y mantener abierto el debate sobre el modelo energético, ambiental y económico que se quiere para la montaña leonesa.