Picos de Europa vuelve a arder bajo el incendio de Ribota, que mantiene el nivel 2, mientras Asturias se suma a las labores de extinción
El incendio forestal que afecta Ribota de Sajambre, en el municipio leonés de Oseja de Sajambre, elevó este domingo su gravedad al nivel 2 al suponer un riesgo relevante para la población por la evolución de las llamas y del humo. La declaración de ese nivel activó un refuerzo del operativo y una intensa labor de vigilancia y contención durante toda la noche y la madrugada de este lunes, horas consideradas clave para tratar de fijar el perímetro del fuego y frenar su avance en una de las zonas más complejas del valle de Sajambre.
La prioridad del dispositivo se centró en impedir que el incendio superara la carretera N-625 y el cauce del río Sella, dos líneas estratégicas en la defensa del entorno y de los núcleos habitados. La situación obligó además a cortar por completo la N-625 a la altura del kilómetro 125,5, dentro del término municipal de Oseja de Sajambre, aunque el acceso al valle por el cruce con la LE-2711 pudo reabrirse al final de la tarde del domingo tras permanecer varias horas cerrado.
Imágenes del incendio
Noche de trabajo para contener el perímetro
La madrugada fue uno de los momentos de mayor actividad del operativo. Tras una jornada en la que participaron 125 efectivos y nueve medios aéreos, 39 profesionales permanecieron desplegados durante la noche para avanzar en la consolidación del perímetro y preparar la estrategia de cierre del incendio de cara a las siguientes horas. El descenso de las temperaturas y el aumento de la humedad ofrecían una ventana meteorológica más favorable, y los trabajos se orientaron a aprovechar esas condiciones para estabilizar el frente.
La vigilancia nocturna se consideraba especialmente importante por el comportamiento irregular que ha mostrado el fuego desde su origen. Según la información facilitada por Medio Ambiente, el incendio ha atravesado distintas fases desde finales de junio, con reactivaciones en jornadas de calor y viento después de periodos en los que la niebla o la humedad habían frenado temporalmente su progresión.
Refuerzo asturiano en el dispositivo
A las labores de extinción se incorporaron también efectivos procedentes de Asturias, movilizados para colaborar en un incendio que afecta a la vertiente leonesa de Picos de Europa y cuya evolución mantiene en alerta a toda la zona. Hasta Ribota de Sajambre se desplazaron Bomberos de Asturias del parque de Cangas de Onís con una autobomba, además del jefe supervisor de Bomberos, el jefe de la Zona Oriental y un bombero del mismo parque, que realizaron una valoración aérea del incendio en helicóptero. A ese reconocimiento se sumaron bomberos de la brigada forestal de Tineo, también desde el aire.
La presencia de medios asturianos refuerza un operativo amplio, con recursos terrestres y aéreos desplegados en un terreno de enorme complejidad, en el que las condiciones orográficas limitan de forma severa la capacidad de intervención y obligan a adaptar continuamente la respuesta.
Las llamas devoran Picos
Un fuego condicionado por la pendiente y la roca
La dificultad del incendio radica en buena medida en el lugar en el que se desarrolla. El fuego ha afectado a una ladera de fuerte inclinación, con escasos accesos por tierra y abundante pedregal, un escenario que complica tanto la entrada de las brigadas como las descargas desde el aire. El servicio de extinción de la Junta de Castilla y León ha advertido de que la pendiente extrema y el riesgo de desprendimientos condicionan las maniobras, hasta el punto de limitar el uso de algunos medios en determinadas zonas para evitar daños ladera abajo.
En la fase inicial, el incendio progresó hacia cotas altas del monte, en un sector sin acceso terrestre y con una orografía muy abrupta. A ello se suma la existencia de áreas de turbera, donde el fuego podría haber permanecido latente bajo la superficie para reaparecer después en días de temperaturas elevadas. Esa circunstancia ayuda a explicar que el incendio haya mantenido actividad intermitente durante más de una semana.
Confinamiento en Ribota y seguimiento institucional
Aunque la evolución del incendio había perdido intensidad respecto al momento en el que se activó el nivel 2, el pueblo de Ribota de Sajambre seguía bajo medidas de confinamiento domiciliario por decisión del Centro de Coordinación Operativa Integrada (CECOPI), reunido en la tarde del domingo en León. En ese encuentro participaron, entre otros responsables, el delegado territorial de la Junta en León, Eduardo Diego, y el subdelegado del Gobierno, Héctor Alaiz.
La bajada de las temperaturas y el cambio de viento contribuyeron a que el fuego se mantuviera a media ladera y no avanzara hacia el núcleo, pero el riesgo no se dio por cerrado. De ahí que el operativo mantuviera durante la noche un despliegue sostenido para proteger el entorno del pueblo y evitar que el incendio encontrara nuevas vías de expansión.
Un incendio con reactivaciones y comportamiento cambiante
Desde el momento del inicio de estel fuego de Ribota ha obligado a trabajar en un escenario muy cambiante. Varios días de niebla en la zona impidieron la intervención continuada de medios aéreos, mientras que el repunte de las temperaturas y del viento favoreció posteriores reactivaciones incluso en jornadas con humedad elevada. Ese patrón, unido a la acumulación de combustible vegetal y a la sequedad del matorral, ha convertido el incendio en un episodio de larga duración y difícil control.
Las previsiones meteorológicas durante la noche apuntaban precisamente a un nuevo descenso térmico y a un incremento de la humedad, factores que el operativo esperaba aprovechar para consolidar el trabajo desarrollado durante la noche y la madrugada. El objetivo inmediato seguía siendo el mismo al amanecer de este lunes: cerrar el perímetro, impedir que el fuego salte las líneas de contención y ganar estabilidad en uno de los incendios más delicados del inicio del verano en la montaña leonesa.
Informe del Cecopi de este domingo
Se declara IGR 2 en Ribota de Sajambre, en el término municipal de Oseja de Sajambre. Como consecuencia, se convoca el Centro de Coordinación Operativa Integrado (CECOPI) de la provincia de León para realizar un seguimiento de la situación, como medida de precaución ante la posible amenaza para la población de Ribota. Tras valorar la situación, se ha confinado preventivamente a la veintena de vecinos de Ribota, a pesar de que, en estos momentos, el incendio no supone un riesgo directo para la población.
La carretera de acceso al valle de Sajambre en el cruce de la N-625 con la LE-2711 ha permanecido cerrada durante varias horas esta tarde y se ha reabierto a última hora del domingo. A lo largo de la jornada han participado en las labores de extinción 125 efectivos y 9 medios aéreos. Durante la noche permanecerán trabajando 39 efectivos, mientras se continúa definiendo la estrategia para cerrar el perímetro del incendio a lo largo de las próximas horas.
Las previsiones meteorológicas apuntan a un descenso de las temperaturas y a un aumento de la humedad. Los equipos de extinción continúan trabajando para controlar el incendio.