La posibilidad de que Asturias queme una parte de su basura en la cementera de La Robla desata una grave crisis política en el Principado
IU amenaza con movilizaciones ciudadanas contra el traslado del combustible residual de Cogersa a La Robla mientras PP, Vox y Foro cargan contra la gestión del Gobierno asturiano
La posibilidad de que parte de los residuos tratados en Asturias acaben siendo quemados en la cementera de La Robla, en León, ha abierto un profundo enfrentamiento político en el Principado y ha provocado críticas generalizadas contra la gestión autonómica de la basura, mientras en León la decisión ha causado sorpresa al no tener información previa sobre esta cuestión.
La opción, que estudia el Ejecutivo regional para dar salida al combustible sólido recuperado (CSR) generado por Cogersa, ha sido recibida con especial dureza por Izquierda Unida, socio del PSOE en el Gobierno asturiano, según informa el diario La Nueva España.
La coalición considera que esta alternativa representa un fracaso de la política ambiental desarrollada durante años en Asturias y advierte de que supondría un retroceso en materia de sostenibilidad. La secretaria de Organización de IU Asturias, María Miranda, llegó a calificar la situación como un “casus belli” con los socialistas y lanzó una advertencia directa al Ejecutivo autonómico: “Si quieren una movilización ciudadana, la tendrán”.
La formación entiende que apostar por trasladar residuos fuera de Asturias para su incineración sitúa a la comunidad en un modelo de gestión “propio de los años 70”, alejado de las directrices europeas de reducción y reutilización de residuos.
Cogersa y la polémica
El debate gira alrededor del futuro del combustible sólido recuperado que producirá la denominada Plantona de Cogersa, una instalación cuya reapertura sigue pendiente tras el incendio sufrido en sus dependencias. Ese material, generado a partir de la fracción resto de la basura, podría utilizarse como combustible industrial en la cementera leonesa de Tudela Veguín.
Desde IU se responsabiliza directamente a los sucesivos gobiernos socialistas de haber generado una “crisis autogenerada” por no haber impulsado políticas eficaces para reducir residuos desde el origen. María Miranda defendió además la necesidad de reformar profundamente Cogersa, al considerar que el consorcio ha perdido capacidad de liderazgo y se encuentra condicionado por intereses empresariales.
La dirigente reclamó un gran pacto político y social para reducir la producción de basura y evitar tanto el enterramiento de residuos como su incineración.
La oposición acusa al Principado de improvisación
Las críticas al Gobierno regional se extendieron rápidamente al resto de grupos políticos. El presidente del PP asturiano, Álvaro Queipo, aseguró que Asturias lleva años instalada en una política de residuos “errática” y reclamó al presidente Adrián Barbón que imponga orden dentro del Ejecutivo y en Cogersa.
Queipo cuestionó además las discrepancias públicas surgidas en torno a la gestión del consorcio y calificó la situación de “espectáculo bochornoso”.
También Vox cargó duramente contra el Ejecutivo autonómico. El diputado Gonzalo Centeno definió la situación como “un fracaso absoluto” y criticó tanto las inversiones realizadas en la Plantona como los retrasos acumulados tras el incendio de la instalación.
Desde Foro, Adrián Pumares acusó al Gobierno de actuar “dando palos de ciego” y sostuvo que la gestión de los residuos no puede resolverse “saltando de ocurrencia en ocurrencia”.
Covadonga Tomé rechaza “quemar basura”
La diputada del grupo mixto Covadonga Tomé se sumó igualmente a las críticas y consideró que la situación actual es consecuencia directa de años de mala planificación en materia de residuos.
Tomé defendió que el verdadero objetivo debe ser reducir la generación de basura y no buscar alternativas para su quema fuera de Asturias. “La cuestión es no quemar basura”, afirmó.
La controversia amenaza ahora con abrir una nueva etapa de tensión dentro del Gobierno de coalición asturiano, en un momento especialmente delicado para el futuro de la gestión de residuos en la comunidad.