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Una riada repentina inunda y vuelve a teñir de negro Portilla de la Reina tras una gran tormenta

Imagen de la fuerte riada provocada por el enorme cauce del río.
El desbordamiento del arroyo de Vallorza y del río Yuso causa inundaciones, daños en viviendas, cortes de tráfico y moviliza a los servicios de emergencia en la Montaña Oriental Leonesa

La localidad leonesa de Portilla de la Reina vivió este jueves una tarde marcada por las consecuencias de una fuerte tormenta que desencadenó una crecida súbita del arroyo de Vallorza y del río Yuso.

La avenida de agua, cargada de lodo, restos vegetales y cenizas procedentes del incendio forestal registrado el pasado verano en la zona, provocó importantes daños materiales y alteró las comunicaciones en este enclave perteneciente al municipio de Boca de Huérgano.

El agua invade el casco urbano

La intensa precipitación, concentrada en apenas unos minutos sobre el valle de Vallorza, descendió con gran fuerza hacia el núcleo urbano arrastrando abundante material. Los puentes situados en el recorrido del cauce quedaron obstruidos por la acumulación de maleza y sedimentos, lo que favoreció el desbordamiento del agua hacia las calles del pueblo.

La riada alcanzó distintas zonas del casco urbano, donde anegó espacios públicos y propiedades privadas. Entre los daños registrados figura la inundación de un garaje después de que la presión del agua llegara a romper su puerta de acceso. Además, varias barandillas resultaron arrancadas por la fuerza de la corriente.

Emergencia en marcha para retirar lodo y vegetación

Hasta la localidad se desplazaron efectivos de los Bomberos de Cistierna y agentes de la Guardia Civil para colaborar en las tareas de emergencia. Los trabajos se centraron en liberar los puentes bloqueados y retirar los materiales acumulados por la riada con el objetivo de recuperar la normalidad cuanto antes.

La imagen de las calles cubiertas por una mezcla oscura de barro y restos quemados recordó a los episodios vividos tras el incendio forestal que afectó al entorno de Portilla de la Reina hace menos de un año.

Problemas de circulación en los accesos

La crecida también afectó a las comunicaciones viarias. El agua llegó a ocupar la carretera de acceso a la población, obligando a interrumpir temporalmente la circulación de vehículos.

A esta incidencia se sumó un desprendimiento de rocas registrado en la carretera N-621, entre las localidades de Barniedo y Portilla de la Reina. La caída de abundante material sobre la calzada provocó el cierre de la vía en ambos sentidos y dificultó los desplazamientos hacia Tierra de la Reina, el puerto de San Glorio, el valle de Valdeón y la comarca de Riaño.

Operarios trabajan para restablecer la normalidad

Equipos de Conservación de Carreteras actuaron en la zona afectada por el desprendimiento para retirar las rocas acumuladas sobre la calzada. Tras varias horas de trabajo, los operarios lograron despejar la vía y avanzar en la recuperación del tráfico en uno de los principales ejes de comunicación de la Montaña Oriental Leonesa.

La jornada deja así un nuevo episodio de fenómenos meteorológicos adversos en la zona, con daños materiales de consideración y una importante movilización de recursos para hacer frente a las consecuencias de la tormenta.