Salvemos los bares
La Junta de Castilla y León ha activado una nueva convocatoria de ayudas destinada a garantizar la continuidad de bares y centros de ocio en el medio rural, una iniciativa que en 2026 incorpora como principal novedad la eliminación del límite de población. De este modo, cualquier municipio o pedanía que cuente con un único establecimiento podrá optar a estas subvenciones.
El anuncio ha sido realizado por el consejero de la Presidencia, Luis Miguel González Gago, durante un acto celebrado en Aldeanueva de Figueroa (Salamanca), acompañado por la alcaldesa María Candelas González, en el único bar de la localidad, símbolo del papel que desempeñan estos espacios en los pequeños núcleos de población.
Más beneficiarios y mayor alcance
La convocatoria, publicada en el Boletín Oficial de Castilla y León, permanecerá abierta hasta el 29 de mayo y cuenta con una dotación total de 3,5 millones de euros. Las ayudas podrán ser solicitadas por ayuntamientos que dispongan de un único bar o centro de ocio, independientemente de que sea de titularidad pública o privada.
Cada localidad podrá recibir hasta 3.000 euros para cubrir gastos corrientes como suministros energéticos, calefacción, agua o conexión a internet, siempre que el establecimiento garantice una apertura mínima de cinco días a la semana y cinco horas diarias.
Aunque desaparece el límite poblacional, el reparto priorizará a los municipios más pequeños, comenzando por aquellos con menos de 200 habitantes.
Espacios esenciales en el medio rural
Durante la presentación, González Gago subrayó la importancia de estos locales en la vida diaria de los pueblos al afirmar que “en muchos pueblos, el bar no es sólo un negocio, sino que es el principal punto de encuentro y convivencia”. En esta línea, añadió que estos espacios “combaten la soledad y refuerzan los vínculos vecinales”.
El consejero también destacó su función social y asistencial, ya que permiten detectar situaciones de vulnerabilidad desde la cercanía, además de contribuir a dinamizar la economía local mediante la generación de actividad y empleo.
Una medida en crecimiento
La línea de ayudas, puesta en marcha en 2024, ha experimentado un notable crecimiento en apenas dos años. En su primera edición benefició a 734 establecimientos con una inversión superior a 2,2 millones de euros. En 2025, tras ampliarse el límite de población, se alcanzaron los 933 locales con una dotación de 2,8 millones.
De cara a 2026, la Junta prevé superar estas cifras gracias al aumento presupuestario y a la ampliación de los criterios de acceso. Según el consejero, “lo que buscamos con esta ayuda es que los pueblos no pierdan lo que les da vida”, incidiendo en que mantener abiertos estos espacios es clave para garantizar la habitabilidad y cohesión social del medio rural.