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Seis colectivos rechazan los proyectos mineros Gémina y Legio en la provincia de León

Imagen interior de unas minas de yeso.
Las asociaciones se personan ante la Junta y alertan de riesgos ambientales, hídricos y socioeconómicos en la Montaña Oriental Leonesa

Seis asociaciones vinculadas a la defensa del medio ambiente y del territorio han mostrado públicamente su rechazo a los proyectos mineros Gémina y Legio, promovidos en los municipios leoneses de Crémenes y Reyero. Los colectivos han anunciado además su personación como parte interesada ante el Servicio Territorial de Industria de la Junta de Castilla y León para participar en la tramitación de ambos expedientes.

La iniciativa está respaldada por ARBA (Asociación para la Recuperación del Bosque Autóctono), Ríos con Vida, Memoria Viva de los Pueblos, la Asociación para la Protección del Valle del Jamuz, la Asociación Alta Valduerna y la Coordinadora en Defensa del Territorio.

Las organizaciones consideran que los permisos de investigación solicitados constituyen el primer paso hacia futuras explotaciones mineras y sostienen que este tipo de actividad puede generar importantes afecciones ambientales y territoriales.

Preocupación por espacios protegidos

Uno de los principales argumentos esgrimidos por los colectivos se centra en la ubicación de los proyectos. Según señalan, buena parte de las zonas afectadas se encuentran incluidas en la Red Natura 2000 bajo las figuras de Zona Especial de Conservación (ZEC) y Zona de Especial Protección para las Aves (ZEPA), además de formar parte del entorno de influencia del Parque Regional de la Montaña de Riaño y Mampodre.

Las asociaciones advierten de que los trabajos de investigación, que incluyen sondeos, apertura de pistas y movimientos de maquinaria pesada, podrían alterar hábitats considerados estratégicos para especies protegidas como el oso pardo, el urogallo cantábrico o el quebrantahuesos.

Riesgos para las cuencas del Esla y del Porma

Otro de los aspectos que genera inquietud entre los colectivos es la posible afección a los recursos hídricos. Las organizaciones alertan de que las perforaciones y los trabajos asociados a la búsqueda de fosfatos podrían provocar procesos de lixiviación, escorrentías o contaminación de aguas superficiales y subterráneas.

A su juicio, esta situación podría afectar tanto a la fauna fluvial como a los abastecimientos de agua de las poblaciones situadas en las cuencas de los ríos Esla y Porma.

En el comunicado también se menciona el riesgo de eutrofización derivado de posibles filtraciones de fosfatos, un fenómeno que puede alterar gravemente el equilibrio de los ecosistemas acuáticos al favorecer la proliferación masiva de algas y la reducción del oxígeno en el agua.

Impacto sobre el modelo económico local

Los colectivos ecologistas y vecinales sostienen igualmente que una eventual explotación minera sería incompatible con algunas de las principales actividades económicas de la comarca. En este sentido, defienden que la Montaña Oriental Leonesa ha consolidado parte de su desarrollo en torno al turismo de naturaleza, el senderismo, el patrimonio geológico y la ganadería extensiva.

Según exponen, la transformación del paisaje y la presencia de infraestructuras vinculadas a la minería podrían perjudicar la imagen ambiental del territorio y reducir su atractivo para visitantes y residentes.

Alertas sobre salud pública

Las asociaciones también citan estudios y experiencias previas relacionadas con la minería de roca fosfórica para advertir de posibles consecuencias sobre la salud humana. Entre los riesgos señalados figuran la presencia natural de elementos como cadmio, uranio, torio o radio en determinados materiales geológicos, así como la generación de polvo en suspensión durante las fases de extracción y transporte.

El comunicado apunta igualmente a la posible formación de residuos como los fosfoyesos, asociados a la presencia de elementos radiactivos de larga duración.

Llamamiento a la movilización

Las entidades firmantes concluyen reclamando una respuesta coordinada de administraciones, vecinos y colectivos afectados para frenar unos proyectos que consideran incompatibles con la conservación ambiental y el modelo de desarrollo de la montaña leonesa.

Las organizaciones reiteran su oposición a la concesión de los permisos de investigación y anuncian que seguirán participando en los procedimientos administrativos relacionados con los proyectos Gémina y Legio.