Más de una década de abandono tras 6,5 millones de inversión: pintadas, suciedad y degradación en el Edificio Araú
Rehabilitado por el Ministerio de Fomento en 2015 para convertirse en referente cultural del municipio, el edificio sigue cerrado mientras crece su deterioro y el Ayuntamiento y la oposición mantienen el bloqueo sobre su futuro
Diez años después de su rehabilitación y casi tres décadas después de su adquisición por parte del Ayuntamiento de San Andrés, en 1998, el Edificio Araú sigue cerrado y sin haber llegado nunca a entrar en funcionamiento. Hoy es una imagen incómoda. Paredes con pintadas, signos evidentes de abandono y un entorno cada vez más degradado reflejan el paso del tiempo sobre uno de los espacios con mayor potencial del municipio.
Una oportunidad perdida desde 2015
Tantos años sin uso han hecho mella en un complejo que fue rehabilitado en torno a 2015 tras una inversión del Ministerio de Fomento de 6,5 millones de euros. El proyecto recuperó una antigua fábrica del siglo XIX para convertirla en un gran espacio cultural y turístico.
El conjunto, de unos 2.291 metros cuadrados, se distribuye en varios edificios e incluye un auditorio con capacidad para unas 300 personas. Entre los usos previstos han llegado a figurar una escuela municipal de música, un albergue de peregrinos vinculado al Camino de Santiago, una oficina de turismo, espacios polivalentes e incluso zonas para actividades culturales y emprendedoras.
Sobre el papel, el Araú estaba llamado a ser un motor para San Andrés del Rabanedo. En la práctica, nunca ha llegado a abrir sus puertas.
La versión del Ayuntamiento
Desde el Ayuntamiento rebajan el tono de alarma. Según fuentes municipales, los desperfectos detectados son consecuencia directa “del tiempo que el edificio ha permanecido sin uso” y no presentan carácter estructural ni suponen un riesgo para la seguridad.
El Consistorio reconoce que el inmueble lleva aproximadamente una década sin actividad desde el final de las obras de rehabilitación y admite la ausencia de un informe técnico reciente. No obstante, aseguran que se realizan supervisiones periódicas.
El equipo de gobierno insiste en que la clave pasa por desbloquear su uso. “La mejor forma de garantizar su conservación es su puesta en funcionamiento”, sostienen.
En esta línea, recuerdan que el actual gobierno de UPL ha llevado en dos ocasiones al Pleno propuestas para ampliar los usos del edificio y facilitar su apertura. “Ambas iniciativas fueron rechazadas por la mayoría de la oposición y solo contaron con el respaldo de Ciudadanos y la concejal no adscrita”, apuntan.
Un deterioro que ya es visible
Mientras el debate político sigue encallado, la realidad del edificio es cada vez más evidente. Pintadas en las fachadas, suciedad en el entorno y accesos no controlados forman parte del día a día de un espacio que debía ser una auténtica joya cultural en el municipio.
La sensación, cada vez más extendida entre los vecinos, es la de una oportunidad perdida. Un conjunto histórico que pasó de la ruina a la rehabilitación para quedar, de nuevo, atrapado en el abandono.
UxSA eleva el tono
En este contexto, Unidos por San Andrés (UxSA) ha decidido dar un paso más. Su portavoz, Rafa Sánchez, ha asegurado recientemente que llevará al próximo Pleno una moción para exigir una intervención urgente y “poner fin al abandono” del edificio.
La formación advierte de que la situación ha dejado de ser solo una cuestión estética o patrimonial. Denuncian problemas de convivencia en el entorno, acumulación de suciedad y, especialmente, accesos no controlados a zonas peligrosas como la cúpula.
“Si no actuamos con urgencia, corremos el riesgo de que ocurra una desgracia irreparable”, señala Sánchez, quien apunta directamente a la responsabilidad municipal.
La moción plantea medidas concretas a corto plazo. Una partida presupuestaria anual para el mantenimiento del edificio. Refuerzo de la limpieza en su entorno. Mayor vigilancia policial para evitar accesos no autorizados y actos incívicos. Y la elaboración de un informe técnico actualizado que permita planificar actuaciones.
El coste del abandono
UxSA pone además el foco en el impacto económico de la inacción. La falta de mantenimiento preventivo no solo acelera el deterioro, sino que incrementa el coste de cualquier futura intervención. “Dotar recursos al mantenimiento no es un gasto discrecional, es una obligación”, defiende su portavoz, que recuerda que ya se han invertido millones de euros públicos en la rehabilitación del inmueble.
La formación critica también decisiones pasadas que, a su juicio, han cerrado oportunidades para dar uso al edificio, como el rechazo a iniciativas externas interesadas en hacerse cargo del espacio.
Un símbolo atrapado en la política
El Araú es patrimonio histórico, memoria industrial y una de las grandes apuestas frustradas de San Andrés del Rabanedo. Adquirido por el Ayuntamiento en 1998 con el compromiso de darle un uso público, el complejo sigue 28 años después sin cumplir esa función.
El futuro del Edificio Araú volverá a debatirse en el próximo Pleno municipal, donde la moción de UxSA pondrá sobre la mesa la necesidad de actuar de forma inmediata. Mientras tanto, el inmueble continúa cerrado y sin fecha para su puesta en funcionamiento.