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Sólo han sido cinco años de espera...

El nuevo paso superior sobre el ferrocarril de Trobajo del Cerecedo ha quedado abierto al tráfico este jueves, poniendo fin a una situación que durante años ha generado incomprensión entre vecinos y usuarios: la infraestructura llevaba cinco años construida y sin uso.
El nuevo paso superior sobre el ferrocarril de Trobajo del Cerecedo ha quedado abierto al tráfico este jueves, poniendo fin a una situación que durante años ha generado incomprensión entre vecinos y usuarios: la infraestructura llevaba cinco años construida y sin uso.
El nuevo paso superior sobre el ferrocarril de Trobajo del Cerecedo ha quedado abierto al tráfico este jueves, poniendo fin a una situación que durante años ha generado incomprensión entre vecinos y usuarios: la infraestructura llevaba cinco años construida y sin uso.
El nuevo paso superior sobre el ferrocarril de Trobajo del Cerecedo ha quedado abierto al tráfico este jueves, poniendo fin a una situación que durante años ha generado incomprensión entre vecinos y usuarios: la infraestructura llevaba cinco años construida y sin uso.
El nuevo paso superior sobre el ferrocarril de Trobajo del Cerecedo ha quedado abierto al tráfico este jueves, poniendo fin a una situación que durante años ha generado incomprensión entre vecinos y usuarios: la infraestructura llevaba cinco años construida y sin uso.
El nuevo paso superior sobre el ferrocarril de Trobajo del Cerecedo ha quedado abierto al tráfico este jueves, poniendo fin a una situación que durante años ha generado incomprensión entre vecinos y usuarios: la infraestructura llevaba cinco años construida y sin uso.
El nuevo paso superior sobre el ferrocarril de Trobajo del Cerecedo ha quedado abierto al tráfico este jueves, poniendo fin a una situación que durante años ha generado incomprensión entre vecinos y usuarios: la infraestructura llevaba cinco años construida y sin uso.
El nuevo paso superior sobre el ferrocarril de Trobajo del Cerecedo ha quedado abierto al tráfico este jueves, poniendo fin a una situación que durante años ha generado incomprensión entre vecinos y usuarios: la infraestructura llevaba cinco años construida y sin uso.
La infraestructura ha entrado finalmente en servicio este jueves sin inauguración oficial, tras permanecer cerrada al tráfico desde que concluyeron las obras y en medio de un debate político sobre su estado y condiciones de seguridad

El vial de San Juan de Dios ya está abierto a la circulación. La infraestructura, cuya ejecución había concluido hace cinco años, ha entrado finalmente en servicio este jueves después de un largo periodo de cierre que la convirtió en una de las actuaciones más controvertidas en materia de movilidad del área metropolitana de León.

La apertura se ha producido sin inauguración oficial ni acto institucional, una circunstancia que contrasta con la relevancia de una conexión llamada a mejorar las comunicaciones entre San Andrés del Rabanedo, León y otros puntos del alfoz. Durante la jornada fueron retirados los bloques de hormigón que impedían el paso de vehículos, permitiendo la utilización efectiva de la vía.

Un proyecto marcado por los retrasos

La puesta en funcionamiento llega después de años de incertidumbre sobre el futuro de una infraestructura terminada pero inutilizada. La confirmación definitiva fue trasladada en comisión municipal por el concejal de Urbanismo de San Andrés del Rabanedo, Alejandro Calvo, quien avanzó que la apertura sería efectiva en un plazo de 24 horas.

Durante este prolongado periodo de cierre, vecinos y conductores asistieron a la paradoja de contar con una vía completamente ejecutada que permanecía fuera de servicio, una situación que generó numerosas críticas y reclamaciones.

Trabajos previos para la reapertura

En las semanas previas se habían intensificado las actuaciones en el entorno del vial. Operarios de Adif realizaron trabajos de reposición de señalización, revisión de instalaciones de alumbrado y tareas de acondicionamiento de márgenes y zonas próximas a la presa del Bernesga.

A estas intervenciones se sumaron labores de limpieza y mantenimiento ejecutadas por el Ayuntamiento, movimientos que fueron interpretados por distintos grupos políticos como la antesala de una apertura inminente.


La obra

Las obras ejecutadas por Adif Alta Velocidad consisten en un nuevo vial y su correspondiente paso superior en el entorno de la línea León–Gijón Sanz Crespo, que conecta la glorieta de confluencia de la Avenida San Ignacio de Loyola y la Carretera CL-623 con el cruce de las calles Pontona y Jesús Nazareno, donde se ha ejecutado una nueva glorieta. El nuevo vial cuenta con cuatro carriles, dos por sentido, en su parte inicial entre la glorieta de confluencia de la Avenida San Ignacio de Loyola y la carretera CL-623 hasta la nueva glorieta, de dos carriles, ubicada en el nuevo acceso al hospital San Juan de Dios. Asimismo, cuenta en su margen sur con acera de 2,5 metros y con un carril bici de 2 metros. Por su parte, el paso superior tiene una longitud de 43 metros y la calzada también cuenta con espacio para acera y carril bici.


La oposición mantiene sus reservas

La entrada en servicio no ha cerrado el debate político. Desde el Partido Popular de San Andrés del Rabanedo se han expresado dudas sobre determinadas condiciones de seguridad y accesibilidad de la infraestructura.

La portavoz popular, Noelia Álvarez, ha cuestionado diversos aspectos relacionados con la movilidad peatonal y ciclista, además de plantear interrogantes sobre las garantías con las que el Ayuntamiento asume la gestión de la vía.

Entre las cuestiones señaladas figuran la necesidad de mejorar determinados recorridos para peatones, la adaptación de algunos accesos y la configuración de ciertos tramos del itinerario.

Un nuevo eje para descongestionar el tráfico

Pese a las discrepancias políticas, existe coincidencia en que la apertura tendrá consecuencias relevantes para la movilidad del entorno metropolitano. El vial se configura como una alternativa para redistribuir el tráfico entre distintos puntos de San Andrés del Rabanedo y León, especialmente en zonas con elevada intensidad circulatoria.

Barrios como Pinilla podrían beneficiarse de una reducción de la presión de vehículos gracias a la entrada en funcionamiento de esta nueva conexión, llamada a convertirse en uno de los principales ejes de comunicación del municipio.

Del símbolo del retraso a la circulación diaria

Con la retirada de las barreras y el paso de los primeros vehículos, el vial de San Juan de Dios deja atrás una etapa marcada por la espera y las controversias administrativas. Cinco años después de finalizar las obras, la infraestructura ha comenzado por fin a cumplir la función para la que fue concebida, aunque el debate sobre su ejecución y sobre las condiciones de su apertura continúa abierto en el ámbito político municipal.