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San Andrés del Rabanedo vuelve a quedarse sin interventor y los funcionarios se enfrentan a un nuevo retraso en sus nóminas

Imagen del interior del Ayuntamiento de San Andrés del Rabanedo.
El cese en sus funciones del funcionario que ocupaba el cargo de forma provisional devuelve al Ayuntamiento a la misma situación vivida en septiembre, con nóminas y pagos bloqueados

San Andrés del Rabanedo ha vuelto a quedarse sin interventor municipal tras el cese del funcionario que desempeñaba el cargo de manera provisional. La marcha del responsable económico deja de nuevo al Ayuntamiento en el mismo escenario que ya se vivió el pasado mes de septiembre, cuando cerca de 300 empleados municipales no cobraron sus salarios de forma puntual y el Consistorio acumulaba pagos bloqueados.

Los funcionarios recuerdan hoy con preocupación aquel episodio de impago de unos 700.000 euros en nóminas que amenaza con repetirse. “El municipio está bloqueado”, insistían entonces, una frase que vuelve a resonar ahora que la Intervención ha quedado nuevamente vacante.

El bloqueo administrativo resurge

La ausencia de interventor impide al Ayuntamiento autorizar pagos de salarios, facturas de servicios esenciales y contrataciones pendientes. En episodios anteriores, quedaron paralizadas operaciones clave como la adquisición de un camión de basura por 275.000 euros, el suministro de gas por 532.000 euros, el convenio de Bomberos valorado en 625.000 euros o la aprobación del borrador presupuestario de 22 millones de euros.

Ahora, la situación corre el riesgo de repetirse mientras los trabajadores temen otro retraso en sus nóminas.

El Ayuntamiento confirma la situación recuerda que, de nuevo, ha recurrido ante la Junta la situación de urgencia para que nombre a una persona en el cargo "a la mayor brevedad posible".

La Junta, de nuevo llamada a intervenir

El equipo de gobierno reclama tres medidas urgentes ante la situación generada: el nombramiento inmediato de un interventor 'de carrera' para cubrir el puesto, la habilitación provisional de un funcionario, como ya se hizo en meses anteriores para poder abonar las nóminas de forma temporal y asumir operaciones clave en el municipio, o la incorporación definitiva del aspirante que ha obtenido la plaza en el proceso selectivo.

El municipio insiste en que necesita una solución "estable y urgente" para evitar otro colapso de gestión como el sufrido en septiembre.

Un proceso selectivo aún cuestionado

El origen del problema sigue marcado por el concurso celebrado en mayo para cubrir la plaza de interventor, anulado por la Junta tras una denuncia de Izquierda Unida. La formación alegó que el tribunal estaba compuesto mayoritariamente por habilitados nacionales. 

El Ejecutivo autonómico contabilizó "seis de estos perfiles frente a cuatro funcionarios", mientras que el Ayuntamiento defiende que la proporción real fue de "cinco y cinco" y achacó la discrepancia a un error de recuento.

Ese enmarañado proceso ha resultado clave en la situación actual.

Temor entre los trabajadores

Los más de 300 empleados municipales recuerdan los antecedentes recientes: la crisis arrastrada desde octubre de 2024 tras el traslado del viceinterventor, el episodio de marzo con la comisión de Hacienda suspendida, y el impago de septiembre. "No es la primera vez que se repite esta situación", lamentan.

Con el Consistorio de nuevo sin interventor, vuelve la incertidumbre sobre el cobro de salarios y la prestación de servicios básicos, en un clima que los funcionarios describen nuevamente como de "bloqueo institucional".