Laura Rodríguez y la fe compartida en familia en cada acto procesional
En la sección ‘Mi Semana Santa’, dedicada a recoger testimonios de cofrades a pie de calle, la leonesa Laura Rodríguez comparte una vivencia profundamente personal de estos días.
Hermana de María del Dulce Nombre, Jesús Divino Obrero y Santo Cristo de la Bienaventuranza, explica que este periodo representa el momento más importante de su calendario espiritual: “Para mí es muy importante esa semana porque es el culmen de toda mi fe”.
La tradición que une generaciones
Para Rodríguez, la Semana Santa está también marcada por la memoria familiar y los vínculos que se refuerzan con el paso del tiempo. Tras la pérdida de su padre, ha encontrado un nuevo significado en compartir estos días con su madre.
“Desde que mi padre no está mi momento favorito es ver las procesiones con mi madre, sobre todo la Virgen de mi parroquia de San Martín”, señala, poniendo el acento en la dimensión íntima y emocional de las celebraciones.
Mirada crítica desde dentro
Más allá de la devoción, la cofrade también lanza una reflexión sobre la evolución de la Semana Santa en los últimos años. A su juicio, algunos aspectos deberían revisarse para recuperar su sentido original.
“Yo creo que hay muchas cosas que se pueden mejorar, creo que hemos perdido un poco la esencia de la Semana Santa, buscar más la religiosidad y menos el lucimiento de las cofradías”, afirma.
La voz de la calle cofrade
Testimonios como el de Laura Rodríguez reflejan cómo la Semana Santa se vive no solo desde las procesiones, sino también desde las experiencias personales, la memoria y la fe cotidiana.
En esa mezcla de tradición, sentimiento y reflexión, ‘Mi Semana Santa’ acerca la mirada de quienes mantienen viva una de las celebraciones más arraigadas en la ciudad