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365 leoneses | Diego J. Madox, profesor

"El término friki ya no es algo peyorativo, hemos conseguido integrarlo en la sociedad"

Diego J. Madox, con su primera novela 'Modelo obsoleto'
Profesor, monitor de yoga y orgullosamente friki. Diego J. Madox, fundador del Pacto de las Janas, ha metido todas sus aficiones, que son muchas y muy variadas, en una coctelera para autoeditarse su primera novela 'Modelo Obsoleto' 

Tras el enésimo visionado de 'Aliens: El Regreso' junto a su hijo de 7 años, Diego, obviamente, ya se sabía la película de memoria. Quizá por eso su cabeza, siempre inquieta, comenzó a diseccionar el personaje de la oficial Ripley (uno de los papeles más celebrados en la larga trayectoria de Sigourney Weaver). La cinta de James Cameron devolvió a Diego sensaciones que hacía tiempo que había arrinconado y decidió poner negro sobre blanco sus pensamientos. Aquel fue el germen, o mejor el caldo de cultivo, de 'Modelo Obsoleto', el debut literario del leonés Diego J. Madox, que vio la luz el pasado mes de noviembre autoeditada.

Claro que Diego, profesor de clases particulares en una academia y monitor de yoga, no es novel en esto de crear personajes y ponerlos a correr aventuras. Ya en 2007, junto a un puñado de amigos, creó 'El Pacto de las Janas', una novedosa en aquel entonces asociación que llegaba a la ciudad para "llenar un vacío", la de dar cobijo a todos aquellos chicos y chicas que por sus intereses y aficiones no encajaban entre la mayoría y, de hecho, eran "repudiados" por sus compañeros. Quizá hoy el término 'friki' haya perdido, afortunadamente, su carácter "peyorativo", pero en aquel entonces era una etiqueta de las que marcaban. "Hemos conseguido que se integre en la normalidad de la sociedad", afirma.

El Pacto de las Janas

"El Pacto de las Janas era un sitio donde realizarte, donde juntarte con otra gente de tus mismos gustos. Creo que conseguimos dar autoestima a muchos chavales que necesitaban un espacio seguro en el que protegerse de la agresividad y de las humillaciones que sufrían, simplemente por tener unos gustos concretos y dificultad para relacionarse". Eran tiempos en los que socialmente se creía que jugar al rol era sinónimo de matar gente con catanas por la calle, por ejemplo. "Ya a día de hoy no se utiliza en término friki como despectivo. A partir del 2010 comenzaron a popularizarse las películas de Marvel, apareció Big Bang Theory... hubo también un auge de los eventos locales, salones de manga... espacios en los que nos juntábamos los de la misma generación y comenzamos a lavar el término", explica.

La actividad de el Pacto de las Janas tenía ese mundo friki como denominador común y llegó para revitalizar todo ese espacio antes arrinconado en el ámbito local. Organizaron eventos como el 'Level up León', hubo encuentros de cosplay, cinefórums y mucho mucho juego de rol. También en vivo, rompiendo el estigma largamente extendido sobre este tipo de entretenimiento. Diego recuerda con especial cariño las partidas "intensivas" de La corte de invierno (surgido a raíz de la Leyenda de los cinco anillos) que organizaban en Vegacervera los fines de semana y donde se juntaban "entre 30 y 40 personas" con el único objetivo de pasar un buen rato y hacer lo que les gustaba.

Diego J. Madox, durante la presentación de 'Modelo Obsoleto' en la Biblioteca Pública de León.

La vida fue llevando a Diego por otros derroteros y, aunque siempre ha seguido ligado a ese mundo, ya no es parte activa de lo poco que queda de ese espacio de libertad y creatividad que llegó a ser el Pacto de las Janas y que tanto bien social hizo entre muchos jóvenes nacidos en los 80. "León se ha quedado un poco huérfana", reconoce Diego, quien no obstante, señala que la semilla plantada germinó y hoy en la ciudad es posible encontrar lugares como el Brooklyn, "donde Rustu mantiene vivo ese espíritu" asociacionista y 'friki'. "Nosotros ya hemos cumplido los 40, ahora estamos integrados en la sociedad", ironiza Diego, quien reconoce que sigue "trabajando en las sombras encantado de asesorar a las nuevas generaciones" en cómo organizar eventos o cómo relacionarse, por ejemplo, con las instituciones para conseguir espacios donde juntarse.

Regreso a la escritura

Durante todos aquellos años en los que Diego ejercía muchas veces de 'máster' le quedó la pasión por la creación de personajes. Lo que poco después se ha juntado con la pasión por la escritura y el cine que le vienen ya desde guaje. "De pequeño contaba mis cosas en mis cuadernos y me presentaba a concursos. En la adolescencia comencé con los relatos, pero lo fui abandonando, aunque es verdad que con los roles en vivo volví a sacar la vena escritora", señala.

Y así es como un día, hace dos años, reencontró en Ripley, "un personaje no estereotipado, sino fuerte y carismático", la inspiración y las ganas para ponerse manos a la obra y crear 'Modelo Obsoleto', que él mismo define como "una coctelera" en la que ha vertido todas sus pasiones y fetiches. "Es un relato distópico con tintes de Ciberpunk pero en el que se mezclan muchos géneros", describe una obra fascinante y nada convencional con posos de lo que se conoce como 'new weird', con influencias de Lovecraft y Solaris y añadiendo, además, un trasfondo casi metafísico que aúna "ciencia ficción, terror y toques fantásticos".

Diego autoeditó la novela, que se puede adquirir en Elektra Comics y online, en noviembre. "Soy novel, no me conoce nadie y es un nicho muy concreto", dice. "Se está vendiendo bien, no me quejo", asegura. De hecho, la novela ya ha viajado a países como México o Estados Unidos, además de por la geografía nacional. El siguiente paso, "buscar cómo sacarlo con un distribuidor ya profesional".