Edith Peña, portavoz de Podemos León: "En León hay más de 1.800 familias en riesgo de vulnerabilidad"
Hoy traemos a este espacio a Edith Peña, portavoz del círculo de Podemos de León. Trataremos en nuestra conversación de acercarnos a distintos aspectos, tales como el funcionamiento del partido, su ámbito de actuación y las acciones por desarrollar.
En primer lugar, Edith, podíamos empezar por vuestro ámbito de actuación y cómo se define la estructura de Podemos.
Desarrollamos nuestra labor en el municipio de León y en San Andrés del Rabanedo, principalmente, y también extendido al alfoz de la capital. En esta organización de círculos a nivel nacional los hay de estructura, como feminismo o vivienda, pero también pegados al territorio, a modo de agrupaciones locales, para que se me entienda. Hay más círculos locales en la provincia, como los de Ponferrada, Laciana y la Bañeza, que están integrados por militantes, que serían personas con un cierto compromiso de participación activa y que ingresan una pequeña cuota cuyo importe es prácticamente simbólico y del que hasta estarían exentas por causa justificada de escasez de ingresos o minusvalía; y por inscritos, algo equivalente a simpatizantes, que se entiende que sintonizan con el movimiento y con lo que promovemos. A este respecto somos muy escrupulosos con la Ley de Protección de Datos y existe una plataforma web para adhesiones en www.podemos.info. Ahí cualquier persona interesada puede inscribirse en el círculo local que desee.
Hay que entender que en sitios como León la pertenencia a una estructura como la de Podemos te puede suponer un lastre social o laboral, por lo que la privacidad de la militancia o simple inscripción deben respetarse cuidadosamente. No obstante, son muchas las personas que nos contactan también por redes sociales en las que intentamos estar bastante activas.
Vuestra labor está muy pegada a la realidad social. Queda claro que os preocupan las carencias y necesidades, cuya reivindicación marca vuestro calendario de actividades. Podrías hablarnos de cómo desarrolláis este trabajo.
Intentamos que se conozca nuestra labor con acciones de calle. Por ejemplo, somos particularmente activas en la denuncia de la violencia de género y vicaria sumándonos y promoviendo los lunes sin sol. La estadística es demoledora y hay que seguir luchando por las que ya no están y para que no se repita. Lo mismo también en el caso de la integración de Feve, a cuya manifestación hemos acudido recientemente, que es ejemplo de cómo las administraciones y los partidos políticos se ponen de perfil. Otra reivindicación que también hemos apoyado es contra los acuerdos de Mercosur, puntilla para la agricultura y ganadería en España.
También llevamos a cabo acciones unitarias, como la del pasado 20 de diciembre, por unas fiestas sin precariedad. En León hay más de 1.800 familias en riesgo de vulnerabilidad, de modo que en barrios periféricos de la capital la cuarta parte de las familias sobreviven, que no viven, con menos de 625 euros al mes. Todas esas personas han tenido que elegir entre pagar el alquiler, encender la calefacción o poner la cena en estas pasadas fiestas. Eso, en una ciudad con un presupuesto de 450.000 euros para alumbrado navideño. El ayuntamiento hace muy poco por paliar esas situaciones. Lo recordábamos también en nuestra campaña para que no se cierren los comedores escolares, o se tomen medidas compensatorias para estas fechas. No existe un presupuesto real ni ninguna medida tampoco para la pobreza energética.
Desde Podemos León vamos a ir a lo largo del año recopilando datos sobre todas estas necesidades urgentes y perentorias para poner encima de la mesa, mes a mes, una justa y necesaria reivindicación. En este sentido también iremos contactando con asociaciones para conocer sus necesidades. Esa es la lógica de un partido pegado a la realidad: debemos ser nosotras las que nos acerquemos a escuchar y hacer nuestras las demandas de la sociedad y ponerles voz.
Aquí cada círculo funciona con independencia, no recibiendo una consigna general, sino adaptándose y trabajando en los temas de su entorno como considere oportuno.
Por ejemplo, en León la vivienda es un problema: sube un 2 % al mes y prácticamente no hay una asociación de inquilinos que recoja problemática y aglutine intereses. En la capital ha subido la población este año por primera vez desde hace, por lo menos diez. Esto tensiona muchísimo el mercado, cuando hay 14000 viviendas vacías en la capital y un número similar o mayor a menos de veinte minutos en coche. Pero los sueldos son muy bajos, las pretensiones económicas muy altas, y, donde los precios podrían ser más asequibles, prácticamente no hay servicios ni transporte adecuado.
Al hilo de esto, también nos hemos ocupado de la despoblación rural. Dentro de muy pocos años habrán desaparecido la mitad de los núcleos rurales en León. Con la absoluta libertad de acción que tienen nuestros círculos, algunos de ellos del ámbito rural abogaban por la caza como solución para afianzar población, pero hay estudios que determinan que, sin servicios, no hay posibilidad de estabilización ni de permanencia en los pueblos.
Para la provincia de León el esquema es, claramente, de expolio del recurso: energía fotovoltaica y eólica, explotación hidroeléctrica de un recurso, el agua, que es claramente finito y a coste cero. La población solo importa como fuerza de trabajo, y con este sistema productivo no hace falta para nada. De hecho, cuanto antes nos vayamos o desaparezcamos, más útiles seremos para este “turbocapitalismo”.
Bueno, hablando de metodología de trabajo, hemos ido centrando alguno de los problemas de León…
Sí, antes hablábamos de que habíamos participado en la manifestación por la integración de FEVE. La pandemia interrumpió una iniciativa que habríamos querido llevar a cabo en 2020, viajando en el tren y parando en todas las estaciones para poner en evidencia la necesidad de la línea y el descuido que en general se tenía a la misma. Ahora que la plataforma tiene más peso, parece una cosa más, pero en aquel tiempo la respuesta política era muy tibia y la reivindicación muy escasa.
Lo mismo que Torneros. Esa base logística sería un motor de desarrollo para León, pero ya queda dicho que no se quiere invertir para aplicar fuerza de trabajo. Ojo, invertir ahora, que ya hay bastantes millones enterrados previamente y que no van a ser aprovechados. Las inversiones previas han venido de momentos electorales, cuando hace falta una foto, una foto que sale muy cara. Luego, olvido.
También está la central de biomasa de Puente Castro. Ha sido una instalación que ya arrastra varias posibles ubicaciones porque nadie la quiere. Los cambios han venido motivados por la movilización social. Parece que la localización en León Sur ya avanza y no hay una respuesta a las alegaciones.
Y con la central de Puente Castro, con el Somacyl hemos topado. A este ente público-privado se le adjudica a dedo la nueva pasarela peatonal del Bernesga o el nuevo pavimento de Calle Ancha. Ya lo vimos con la última peatonalización de Ordoño II, obra que a todas luces no hacía falta, pero que se adjudicó de un modo que entendemos irregular, aunque no fuera a Somacyl. Seguramente desde el ayuntamiento quieren mantener una buena relación con la Junta de Castilla y León a causa de este proyecto de convertir a león en “gran ciudad”, aunque no reúne todos los requisitos y el gobierno autonómico se supone que hará “la vista gorda”
El ayuntamiento asumió también un contrato de iluminación, heredado del PP sin más, y no ha realizado ningún informe técnico que lo avale, que estudie los necesarios cambios de luminarias ni nada por el estilo. Pero claro, si pides un informe técnico, y nos ha pasado con la tala de los árboles de la carretera de los Cubos, te contestan que es “tan técnico”, que no lo vamos a entender. Ésta fue la respuesta que obtuvieron compañeros de “Ecologistas en Acción”. Aquí caben dos consideraciones: la primera, que, si tienes que justificar determinada acción, deberías hacerlo en términos comprensibles, y, la segunda y más grave, ni siquiera pararse a valorar la cualificación técnica de quien te requiere el informe o la posibilidad de derivarlo a un técnico independiente. La obligación es publicarlo si quieres respetar la Ley de Transparencia. Resumiendo. Si no damos explicaciones claras de la tala de un árbol, como para hacerlo con contratos millonarios.
Vamos a dejar León por un rato y hacer algo de pedagogía. ¿Qué le decimos a la gente que os ve como una amenaza?
Vamos a partir de un planteamiento clave, de un proceso que no es solo de España, sino de todo el Mundo, y es que llevamos unos cuantos años, décadas, con un serio escoramiento a la derecha. Todo hace indicar que es un movimiento de reacción ante el repunte del feminismo y el ecologismo, que han conseguido bastante relevancia y apoyo años atrás. La derecha, y sobre todo la extrema, lleva años invirtiendo, por ejemplo, en redes sociales para acercarse a la juventud.
Se han conseguido grandes avances sociales y eso les escuece. Hace no más de quince años no se hablaba de relaciones no consentidas dentro de la pareja, no se hablaba de que eso era, en realidad, una violación. Y hoy sí.
El movimiento social del 15 M tenía que ser frenado y contrarrestado. Y se ha intentado desde todos los poderes. No hay más que ver cuántas causas judiciales se han intentado abrir contra Podemos y han acabado en nada por inconsistentes… si las comparamos con las pendientes que tienen los principales partidos nacionales, bueno, no hay mucho más que decir.
Se ha creado contra Podemos una corriente de opinión bastante absurda, haciendo creer a la gente que, de entrar en el gobierno, vamos a expropiarle su vivienda. Cuando el verdadero enemigo se oculta cuando nadie sabe cuántas viviendas están en manos de fondos buitre, que ahí sí que hay peligro, y más que probable, de que te quite la vivienda un banco. Lo mismo que manipular el tema de la ocupación, como que la favorecemos, cuando en realidad estamos por proteger el derecho a la vivienda y en contra de los desahucios injustos y abusivos. Comprendemos la postura de la persona que tiene una segunda vivienda y no la quiere alquilar por miedo a no cobrar, pero el caso del “inquiocupa” es completamente residual. La mayoría de los casos de ocupación provienen de familias que han perdido la vivienda por un revés económico o una enfermedad. Hay incluso casos de negociación con el banco que dan lugar a un alquiler y dación en pago, pero el banco decide vender el piso a un fondo y ya empiezan los problemas porque el buitre no está obligado a mantener un contrato social.
Hasta que no nos demos cuenta de que a los fondos buitre les da igual tener cerradas miles de viviendas para alterar al alza el precio de las que quieran alquilar o vender, no dejaremos de ser el “enemigo” que ha creado la derecha. Básicamente lo que queremos es que la gente pueda vivir bien, ejercer el derecho a una vivienda digna, recogido en la Constitución Española.
¿Qué podemos hacer, entonces, para solucionar el problema de la vivienda? Unas claves, por favor, unas medidas para tomar ya.
De entrada, no sirve solo volver a construir vivienda pública, que ya hemos visto que, si acaba en manos de quienes acaba, no va a servir de nada.
Recuperar y movilizar las viviendas del Sareb. Se supone que, cuando compartimos gobierno en anterior legislatura, se firmaron acuerdos a este respecto que no se han cumplido. Como sería recuperar toda la bolsa de viviendas que se pagó con dinero público.
Obligatoriamente hay que limitar los precios. No puede ser que sigan subiendo exponencialmente y, desde luego, las medidas tienen que ser efectivas y no como hasta ahora.
Una fiscalidad progresiva también podría ser solución. El ayuntamiento de Lugo, por ejemplo, ha implementado una medida para considerar gran tenedor al propietario de más de cuatro inmuebles, de manera que, si no los moviliza para alquiler o venta en un plazo determinado, el IBI se incrementa en un 150 %. Se deben regular medidas contra el acaparamiento de vivienda. En León, por ejemplo, hay grandes tenedores con un parque completamente inmovilizado.
¿Qué me decís de la percepción de la población hacia la inmigración?
Otro enemigo inventado es el inmigrante “ilegal”, perceptor de las “paguitas”. Una pobre gente que se ha tenido que ir de sus países de origen y que para el Estado es como si no existieran, y que no tienen derecho a ninguna percepción en tanto no tengan permiso de residencia, que se consigue con un trabajo. En León, tierra de emigración forzosa, deberíamos ser más empáticos y entender que estos migrantes que vienen a vivir y a buscarse un porvenir entre nosotros también echan de menos su hogar y a los suyos. La retórica de la derecha siempre es la misma históricamente: echar la cupa al de fuera para que no mires a quien de verdad te resta derechos y te toca el bolsillo.
La inmigración, en realidad, es la solución para provincias como León. Ha permitido que se vuelvan a abrir escuelas y se retome la prestación de algunos servicios por parte de la Administración.
Pero, ¿qué podemos hacer para “ordenar” la inmigración? A los que vienen les debemos poder ofrecer un espacio sin renuncias a lo propio, pero sin que se constituyan guetos. A la vez, debemos poder demostrar a esa población autóctona, convencida de que la inmigración es un problema, que la integración es posible.
Voy a tirar de un ejemplo práctico que viví hace unos años, antes, incluso, de la fundación de Podemos. Vivía de aquélla en el barrio de La Asunción de León y teníamos constituida una asociación vecinal llamada “Concejo de La Asunción”, en un barrio entonces muy multicultural. Una empresa de telefonía quiso instalar antenas en bloques, en su mayoría habitados por inquilinos, y que suponían una dosis enorme de radiación y muy baja efectividad, ya que ese tipo de antenas funcionan mejor en zonas altas y de extrarradio, no en edificios de viviendas, encima cerca de colegios y guarderías. Llevamos a cabo concentraciones en los portales de los bloques donde querían llevar a cabo la instalación, intentando integrar para que todo el mundo viera que se atacaba a su barrio. Llegamos a estar noches enteras haciendo guardia para que no pudieran hacer la instalación. Y allí había gente de otros bloques de Marruecos, de Rumanía, de todas las nacionalidades. Y también leoneses, claro
Al término “integración” hay que darle su auténtico valor, y no es el de asimilación. A la gente le tienes que hacer ver que van a ser aceptados, tendiéndoles la mano y respetando su cultura. Los guetos se forman por racismo. España sigue siendo muy racista y seguimos teniendo mirada colonial. Sería bueno organizar jornadas de convivencia para conocerse y colaborar. Serviría para que los “leoneses de toda la vida” conocieran otras culturas y los que llegan se sintieran aceptados. Solo hay que ver que quienes viajan no suelen se racistas, han conseguido otra visión.
Y el ejemplo de las antenas de La Asunción es demostrativo de problemas comunes. Vivienda, sanidad, educación lo son también. A mismos problemas, unión y colaboración en las soluciones porque afecta a todos por igual barrio a barrio.
Todo se basa en el respeto entre iguales. En nuestro círculo de Podemos queremos contar con migrantes y personas racializadas y que nos cuenten sus problemas. Pero deben ser ellos quienes los desarrollen y defiendan. Nosotras los apoyaremos, pero sin paternalismos, sino desde el diálogo. Conociendo los problemas que afecten a cada barrio y haciendo causa común.
¿Creéis que estamos algo desorientados en general? ¿no será que falta conciencia de clase?
Creo que el problema es, y eso lo vemos mejor quienes lo somos, que hay repulsión a ser clase obrera o trabajadora. El capitalismo lleva trabajando con el neoliberalismo desde hace décadas con la idea del individualismo y la meritocracia, que en realidad no existe, pero nos hace pensar que tenemos que distinguirnos y que el triunfo es ser clase media acomodada. Eso puede que, en España, en León, lo hayamos ido notando menos, pero es una realidad que se ha impuesto. Somos muchos los que tenemos un puesto de trabajo precario y no nos podríamos permitir vivir un mes sin trabajar.
Parece que el leonesismo vive un momento dulce. ¿Cuál es vuestra postura sobre una autonomía para León?
En ese aspecto estamos muy contentas con Miguel Ángel Llamas, coordinador de Podemos en Castilla y León. A raíz de su visita a León este pasado verano, creó la secretaría para la autonomía de León, haciendo caso de la labor de campo y de nuestras sugerencias. Por otro lado, nosotras trabajamos desde un ámbito municipal y de alfoz, de manera que no podemos proponer a gran escala, y tampoco puedo decir nada de lo que Podemos vaya a hacer como partido a este respecto. Lo que sí, vamos a dedicar el mes de abril a trabajar sobre república y autonomía, asociado a un análisis de los resultados electorales de las elecciones autonómicas
En nuestro círculo entendemos que la demanda de la autonomía para León es una causa justa, movida por dos palancas principalmente. Una es la identidad, y la otra es el abandono sistémico por parte de la Junta, que no invierte lo que dice ni lo que León merece, un verdadero fracaso autonómico. Desde la organización en Castilla y León podemos decir también que el tamaño de nuestra autonomía es percibido como un gran problema operativo y de gestión. Podemos siempre ha estado a favor de un referéndum para la autonomía, no es de ahora. Entendemos que el respeto a la voluntad popular es fundamental. Quizá haya que plantearlo provincia a provincia, dando la oportunidad a Zamora y Salamanca de sumarse a un proceso constituyente, o también ofrecerles la oportunidad de sumarse cuando se den las condiciones de apoyo suficiente.
Con respecto a la aparente dicotomía Bierzo-León, habrá que hacer un esfuerzo de información sobre las ventajas de una autonomía para la provincia. El Bierzo como comarca también vive el abandono de la Junta de Castilla y León. No obstante, es un diálogo que lleva años parado y retomarlo y querer convencer de un día para otro es muy complicado. El diálogo debería darse desde la base social. Los problemas en El Bierzo y en todo León son comunes: no hay menos abandono en la Montaña Central, en la Oriental, en Laciana, que en El Bierzo. El tema sanitario, las carencias en muchas especialidades, como oncología o cardiología, serían mucho más fáciles de resolver con una autonomía propia.
Podemos y feminismo. Os habéis caracterizado por vuestra lucha por la igualdad. ¿Cómo veis este cierto retroceso social que estamos viviendo?
Lo hablábamos al inicio, y está fundamentado en el principio de acción-reacción. No es casualidad que ahora surjan “influencers” que cocinan para sus parejas, o destacan los valores de la familia tradicional. Tampoco lo es que aparezcan más recatadas, haciendo valer la tendencia “clean look”, lejos de extravagancias o caracteres marcados. Este tipo de retrocesos son históricamente típicos de épocas de recesión económica. Las redes sociales, queda dicho, son un arma muy poderosa y hace tiempo que la ultraderecha invierte en estas tendencias de pensamiento, que conviene que la mujer se ocupe del hogar como fuerza de trabajo gratuita. Sometimiento de la mujer a los deseos del hombre, dentro y fuera de la pareja. Parece que el hombre no está muy dispuesto a perder privilegios y las mujeres tampoco muy dispuestas a dejarse doblegar, por más que los mensajes parecen insistir en ese sentido. Serviría decir que “los hombres esperan una mujer que ya no existe y las mujeres, un hombre que aún no ha llegado”
Con todo, se ha avanzado. Hace no tanto no éramos suficientes las mujeres congregadas en la manifestación del 25N en León como para que cada una pudiese recordar a una de las víctimas. Las últimas manifestaciones han congregado a bastantes participantes.
Me dan ganas de pediros un pronóstico para las próximas elecciones autonómicas…
Quisiera decir que vamos a seguir trabajando igual, con independencia del resultado. Y con respecto al pronóstico, preferimos no adelantar nada. En la estrategia de Podemos no está el mirar el resultado sino el trabajo… pero se vienen cosas que ya anunciaremos.
Acabamos de empezar el año… unos deseos para este 2026.
Que la gente empiece a ensayar la lucidez en lugar de la ceguera… esto me viene de ser fan de Saramago. Entiendo que es más fácil centrarse en el individualismo, hacer oídos sordos a lo que te rodea para que no te penetre el dolor ajeno, pero me encantaría que volviéramos a lo colectivo, a ese espíritu que en León refleja el concejo.
También que el círculo de Podemos en León crezca. En la concentración del 25 N mucha gente se nos acercó para comentarnos que había votado en las primarias. Es un deseo potente que el círculo sea lo más diverso posible, se refuerce y podamos seguir haciendo actividades, tener una sede donde la gente pueda ir y participar.
Un deseo que creemos es general. “menos crispación y más trabajo” en el plano político, que deje de ser táctica, tanto ruido, de los que gobiernan para sí mismos y no para la gente.