La huella de León en la Sagrada Familia
La basílica de la Sagrada Familia ha alcanzado su máxima altura tras la colocación del brazo superior de la cruz que corona la torre de Jesús, la más elevada del conjunto. Con esta intervención, el templo suma 172,5 metros y se consolida como la iglesia más alta del mundo desde octubre de 2025. La estructura final ha sido diseñada y fabricada por la empresa berciana Tvitec, especializada en soluciones arquitectónicas en vidrio de alta complejidad.
La pieza, concebida específicamente para este punto culminante, se ha elaborado mediante un proceso artesanal de máxima precisión, desarrollado elemento a elemento, y representa un trabajo técnico que no cuenta con precedentes en la arquitectura contemporánea.
El legado de Gaudí, más cerca de completarse
El avance ha sido seguido por miles de personas, tanto en el entorno del templo como a través de retransmisiones digitales. Más de un siglo después del inicio de las obras, el proyecto diseñado por Antoni Gaudí ha completado en altura sus seis torres centrales, un objetivo largamente esperado dentro del calendario constructivo.
La diferencia mínima entre la altura final del templo y la de la montaña de Montjuïc responde a la concepción espiritual del arquitecto, que evitó que la obra humana superase a la natural, un principio que sigue vigente en la culminación del edificio.
Ingeniería del vidrio desde El Bierzo
Tvitec ha desempeñado un papel clave en este momento histórico. Los brazos de la cruz que rematan la torre se han producido en una línea de trabajo específica en sus instalaciones de El Bayo, donde se ha trabajado con vidrio curvo y poliédrico de alta complejidad. Cada elemento se ha fabricado de forma individual para integrarse en la denominada Torre de Jesucristo, que incorpora además un mirador en la parte más alta del templo.
Este desarrollo técnico refuerza el vínculo entre la industria leonesa y uno de los proyectos arquitectónicos más emblemáticos del mundo.
Próxima inauguración y apoyos institucionales
La inauguración oficial de la torre está prevista en torno al 10 de junio. Para esa fecha se espera la presencia del papa León XIV, coincidiendo con su estancia en España. También se contempla la asistencia de representantes vinculados a la Casa Botines Gaudí, reflejo del estrecho vínculo actual entre esta institución leonesa y el templo barcelonés.
La relación entre ambas entidades culturales se ha intensificado en los últimos años, con reconocimientos mutuos que subrayan una colaboración en uno de sus momentos más sólidos.
El próximo desafío: la fachada de la Gloria
Con la altura del templo completada, el foco se traslada ahora a la construcción de la fachada de la Gloria, la última gran intervención pendiente. Este proyecto, no obstante, se encuentra rodeado de controversia, ya que su ejecución implicaría la demolición de dos manzanas residenciales y afectaría a unas 3.000 viviendas.
Mientras se resuelve este debate urbano, la Sagrada Familia avanza hacia el final de un proceso iniciado el 19 de marzo de 1882. Tras más de 140 años, la obra cumbre del modernismo catalán se aproxima a su conclusión, apoyada en planos reconstruidos tras su destrucción en 1936 y en el trabajo continuado de varias generaciones de arquitectos.