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Cómo interpretar los datos de empleo

Hace unas semanas se publicaban los datos de empleo del primer trimestre del 2026. La tasa de paro en la provincia de León ha bajado hasta el 8,46%, un dato del que mucha gente ha sacado pecho, pero que contrasta con la realidad del mercado laboral leonés

Hace unas semanas se publicaban los datos de empleo del primer trimestre del 2026. La tasa de paro en la provincia de León ha bajado hasta el 8,46%, un dato del que mucha gente ha sacado pecho, pero que contrasta con la realidad del mercado laboral leonés. ¿Por qué? Para entender un poco mejor el contexto primero hay que aprenderse lo que yo llamo la “santísima trinidad” del mercado laboral: la tasa de actividad, la tasa de paro, y la tasa de empleo.

La tasa de actividad: representa el porcentaje de la población mayor de 16 años que ya tiene empleo, o que está desempleada pero buscando trabajo de forma activa. Se calcula dividiendo la suma de ocupados y parados entre la población mayor de 16 años.

Es importante matizar que se entiende como parados solamente a aquellas personas que no tienen trabajo pero lo están buscando de forma activa, dejando fuera de la ecuación a personas que no trabajan pero tampoco buscan empleo.

La tasa de paro: muestra el porcentaje de población activa que busca trabajo pero no lo encuentra. Esta tasa se calcula dividiendo a los parados entre la población activa.

Ojo porque esta diferencia es crucial, la tasa de paro se calcula teniendo en cuenta solamente a la población activa (trabajadores y desempleados que buscan trabajo de forma activa), no sobre la población total en edad de trabajar.

Esto quiere decir que una tasa de paro baja no refleja por sí sola un panorama positivo, ya que tener una población activa escasa también es un dato alarmante.

La tasa de empleo: esta es quizá la más adecuada de las tres para reflejar un dato de empleo más acorde a la realidad. Se calcula dividiendo a la población ocupada (quienes están trabajando) entre la población mayor de 16 años, y nos muestra el porcentaje de la población que tiene trabajo.

En este caso sí que podemos decir que una tasa de empleo baja implica un problema serio del mercado de trabajo, incluso si la tasa de paro también es pequeña.

Como habréis podido comprobar, para calcular las tasas de actividad y de empleo se utilizan los datos de la población mayor de 16 años, mientras que para la tasa de paro solamente a la población activa. Es la razón principal por la que no se pueden comparar estas tasas entre sí, ya que al utilizar variables de población diferentes es absurdo vaticinar que cuando una suba la otra tienda a bajar.

Como sé que la teoría abruma un poco, ahora vamos a poner en práctica estos conceptos con los datos del primer trimestre del 2026 para la provincia de León.

Población total de la provincia: 449.632

Población activa: 195.800

Tasa de paro: 8,46%

Tasa de actividad: 49,28%

Tasa de empleo: 45,11%

En primer lugar, el dato más alarmante que nos encontramos es el de la población activa, que representa tan solo un 43,5% del total. Es decir, que solo este porcentaje de la provincia de León tiene trabajo o lo está buscando activamente. Esta es la razón principal por la que nuestra tasa de paro es significativamente baja, el mercado ha disminuido tanto que hay muy poca gente compitiendo en él. Es fácil tener pocos parados cuando hay poca gente activa.

En segundo lugar, la tasa de actividad es de las más bajas del país, por debajo del 50%. Es decir, menos de la mitad de la población mayor de 16 años trabaja o busca trabajo de forma activa

Teniendo en cuenta que la provincia de León es una de las que más sufre el problema de la despoblación, y que la mayoría de la gente que se va está en edad de trabajar, este hecho acelera el envejecimiento de nuestra población, dificultando el crecimiento de nuestra economía.

En segundo lugar, la tasa de actividad es de las más bajas del país, por debajo del 50%. Es decir, menos de la mitad de la población mayor de 16 años trabaja o busca trabajo de forma activa. Si comparamos este dato con el párrafo anterior, podemos sacar más conclusiones sobre nuestra población. Antes he hablado de la población activa en general (utilizando el dato de habitantes global), pero para la tasa de actividad se utiliza la población que ya ha cumplido los 16 años.

Que haya tan poca diferencia entre estas dos cifras nos muestra que, además de tener una población envejecida, también hay escasez de niños y adolescentes en nuestra provincia, lo que repercute en un saldo vegetativo muy negativo (se producen al año muchas más defunciones que nacimientos).

Por último, la tasa de empleo, que como he mencionado anteriormente es la que más se utiliza para hablar en términos más realistas de la situación del mercado, también es muy baja. Solamente un 45,11% de las leonesas y leoneses mayores de 16 años está trabajando, lo que sitúa a nuestra provincia en lo que se denomina como “zona roja”, al situarse por debajo del 50%.

Un dato positivo puede ocultar detrás un contexto precario, y la mejor forma de conocer la realidad desde distintas perspectivas es disponer de toda la información

Los parámetros de la Unión Europea sugieren que la tasa de empleo debe situarse al menos en el 70% en economías estables que puedan crecer y ser sostenibles, un dato que parece inalcanzable para León, si bien considero que deberíamos poner todo nuestro empeño en, al menos, superar la barrera del 50%.

Conclusión, el mercado laboral es complejo, y hay muchos factores a tener en cuenta a la hora de analizar los datos. Mi intención es simplemente que podáis obtener las herramientas básicas necesarias para examinar esta información, evitando así que puedan engañaros con facilidad maquillando los datos o dando información a medias según convenga.

Un dato positivo puede ocultar detrás un contexto precario, y la mejor forma de conocer la realidad desde distintas perspectivas es disponer de toda la información detallada sobre la situación y obtener los conocimientos necesarios para poder interpretarla con claridad.