Expectativas
He leído estos días un artículo sobre las consecuencias que puede acarrear la frustración generada por el incumplimiento de las grandes expectativas creadas alrededor de una persona u organización, con ciertas ideas que conllevan promesas de regeneración o cambio de dirección radical dentro de un sistema político. El texto está publicado en Diario Red con el nombre "¿Qué le pasó a Alexandria Ocasio-Cortez?" y lo firma Rodrigo Romaneli. Obviamente se refiere a la decepción que ha generado en el ala más a la izquierda del Partido Demócrata la congresista estadounidense de origen puertorriqueño. La ilusión que suscitaba esta mujer hace algo menos de una década dentro del socialismo yanqui se ha ido diluyendo según ha pasado a formar parte del engranaje demócrata y se ha convertido en parte del establishment político norteamericano. Esto es algo parecido a lo que le sucede a todo partido a la izquierda del PSOE que acaba formando gobierno, léase PODEMOS o SUMAR, o lo que tenemos que sufrir en nuestra tierra con UPL según salen de la provincia rumbo a Valladolid. Y todo tiene sentido. Desde fuera del sistema, en los márgenes, la situación del momento y el rumbo que se desea tomar se ven muy claros; luego, cuando forman parte de ello, el propio sistema se encarga de tratarles lo suficientemente bien como para que reconsideren su idea inicial. Solo desde fuera, y con la suficiente valentía e imaginación, se pueden conseguir los objetivos más rupturistas, como la Autonomía Leonesa.