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Vasos vacíos

Desde 2010, con la llegada al poder en Hungría de Viktor Orbán, se ha producido una derechización muy clara en prácticamente todo el planeta. En la India, Polonia, Estados Unidos o Brasil, en los años posteriores coparon los gobiernos partidos más o menos nacionalistas y con claros matices conservadores. Esto fue debido principalmente a la crisis de 2008, que básicamente se extiende hasta hoy, y a los mensajes directos que se lanzaron desde ciertos partidos culpando de ello a los más débiles, como casi siempre. Así llegamos hasta nuestros días y a las elecciones autonómicas del próximo domingo 15 de marzo. Como pasó hace casi dos años en USA, donde Kamala Harris fue incapaz de ofrecer al electorado estadounidense nada más que una contraposición a Trump vacía de contenido, aquí el PSOE envía el mensaje de ser el único voto útil para enfrentar a la ultraderecha sin ofrecer unas claras políticas de izquierdas. Todo esto aderezado con que Carlos Martínez es incapaz de hablar de nuestra tierra sin ofender o meter la pata de cualquier forma, se hace difícil un voto socialista en la región aunque sea, supuestamente, la única manera de impedir la continuidad de un gobierno en la comunidad que ha generado bastante rechazo.