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Crueldad intolerable

Mientras media España está pendiente de ese negocio de millonarios que es el Mundial de Fútbol...

Mientras media España está pendiente de ese negocio de millonarios que es el Mundial de Fútbol, y la otra media sestea, aplastada por esta canícula adelantada, va servidor de ustedes y se pone intenso, tratando de dar rienda suelta a estos gatos que me arañan la barriga y que cada día me hacen sentir que la deriva del mundo que habitamos se nos está yendo de las manos.

Si, para proteger nuestras fronteras y regular los flujos migratorios, tenemos que pasarnos por el forro derechos humanos inalienables, es que algo no estamos haciendo bien

Hace cuatro días se aprobaba en el Parlamento Europeo el “reglamento europeo de retorno”, complemento imprescindible para aplicar con eficacia el Pacto Europeo de Migración y Asilo, lo que se ha dado en llamar “Europa Fortaleza”, aunque a mí me parece símbolo de una extrema debilidad. Si, para proteger nuestras fronteras y regular los flujos migratorios, tenemos que pasarnos por el forro derechos humanos inalienables, es que algo no estamos haciendo bien. Tampoco les voy a decir que me extrañe. Es la misma Europa que se pone de perfil ante el genocidio cometido y por cometer del homicida sionismo (ya no hablo de Israel, que ha sido secuestrado por su gobierno) y que le lame las botas al vaquero orate que piensa definir los destinos del mundo desde su mente perturbada. El escenario, que parece de distopía orwelliana, se lo sirven a ustedes, debidamente edulcorado, desde esos medios de comunicación tan libres como el Conde de Montecristo en la isla-prisión de If. Sí, desde esos mismos que ya ni hablan de los bombardeos en medio de falsas treguas, pero sí de la amenaza de la emigración del sur, cuando el verdadero y principal agente de desestabilización es el fondo buitre que los sostienen… Me voy por los cerros de Úbeda a Baeza, que de esto ya les he contado, y no soy Machado precisamente.

Voy a hablarles someramente de lo que supone la aprobación de dicho reglamento y de porqué siento vergüenza de ocupar el mismo territorio y hasta estar representado por ese grupo de europarlamentarios que jalearon ese voto positivo por un porcentaje absolutamente abrumador.

Lo que se lee directa y cruelmente no es más que una deportación a un limbo jurídico, sin garantías y, sobre todo, sin responsabilidad sobre la seguridad de las personas

Ese reglamento aumenta los posibles plazos de detención hasta treinta meses y es el aldabonazo y confirmación de la puesta en marcha de los llamados “centros de retorno” fuera de las fronteras de la Unión Europea. Esto quiere decir que cualquier migrante detenido puede ser expulsado inmediatamente a cualquiera de estas ubicaciones extrafronterizas en el territorio de cualquier país colaborador. Lo que se lee directa y cruelmente no es más que una deportación a un limbo jurídico, sin garantías y, sobre todo, sin responsabilidad sobre la seguridad de las personas. Personas, que son personas, algo que parecen olvidar los que defienden la aplicación de este absurdo reglamento.

Esta nueva externalización de la migración ha traído también consigo que países que hasta ahora no se consideraban seguros para los migrantes retornados, por obvias razones, pasen a serlo ahora por conveniencia de esta Europa débil e incapaz: Bangladesh, Colombia, Egipto, Kosovo, Marruecos y Túnez. No hay mucho que añadir, que son más países los que se adherirán a este convenio y donde no se respetan los derechos humanos. El objetivo evidente es alejar del foco la crueldad perpetrada con toda esa población migrante y que los blancos ojos de la Europa adormecida no sean conscientes de la barbarie. 

No veo medidas en origen, no veo políticas de repoblación en esta Europa, en esta España, en la que cabe aún mucha gente en territorios despoblados a niveles siberianos

Con ser medidas extraordinarias y absolutamente arbitrarias, hay muy poca visión de futuro. El corredor migratorio sur-norte se disparará naturalmente y será incontenible, dada su potencia, por más que todos estos populistas, envueltos en rancios trapos, pretendan contenerlos con medidas de este tipo. No veo medidas en origen, no veo políticas de repoblación en esta Europa, en esta España, en la que cabe aún mucha gente en territorios despoblados a niveles siberianos. Son todas estas medidas “patadas a seguir”, sin más horizonte que seguir fomentando el frentismo social y el negocio.

… Porque esto de los “centros de retorno” va a ser un negocio, y ya siento ser tan recurrente y cansino, que va a ser el negocio del sionismo, no ya de la seguridad, sino de lo que ya se llama “securitismo”, asumir extremos y renuncias a las libertades individuales y colectivas para proteger el estado de cosas. Y esto es un jardín que hace unos días abonaba la portada de “El País Semanal”, que enseñaba a unos soldados de gala y en formación bajo el titular “¿Lucharías por tu país?”

Aquí a más de uno se le puede encender la llama del ardor patrio y tirarse contra las bayonetas del enemigo, contando que lo sea. Pero una lectura pausada de la situación desvelará que, probablemente, luche por mantener los privilegios de la gran empresa, la jurisdicción energética, el recurso material en pocas manos… pero no por la integridad del territorio, que ya está hecho cachos y repartido entre los que te mandan a la trinchera, ni tan siquiera tu casa, que la debes. Y el teórico enemigo, “ídem de lienzo”, que es otro pobre hombre, obligado a arrebatarte lo que entiendes tuyo por mandato de otros prebostes. Esto del pim pam pum guerrero provocado se ha visto claramente en la reciente agresión por parte de EEUU a Irán. Quienes han sido enviados a luchar solo han conseguido que los Trump de turno añadan algún que otro milloncejo a la cuenta corriente con la especulación energética. El más que teórico debilitamiento del régimen de los ayatolás ha sido solo un farol para tenernos entretenidos y ahora considerar un éxito que se vuelva a abrir Ormuz. Que yo sepa, ya estaba abierto antes de que empezaran los pildorazos.

No es casual que tengamos cada vez más mascotas en un mundo en que lo “cool” es ser egoísta y trepa y no ocuparse de los demás

Y no salimos de la patada, que de todo hacemos frentismo para que tus iguales acaben pareciendo enemigos y conspiradores contra tus derechos y bienes. La derecha mundial lo ha hecho divinamente: ha apelado a nuestros más bajos instintos para que nos resulte fácil encontrar adversario hasta en el que se adelanta a coger asiento en el autobús. Ha desintegrado la cohesión social y hasta el sentimiento de especie. No es casual que tengamos cada vez más mascotas en un mundo en que lo “cool” es ser egoísta y trepa y no ocuparse de los demás: nuestra necesidad de amor está ahí y no tenemos más remedio que encauzarla, pero con humanos no, que da mucho asco.

Entre humanos, cada vez más crueldad. Crueldad innecesaria. Crueldad intolerable.