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Cualquier cosa le vale con tal de quedarse

Tras una debacle sin paliativos del PSOE andaluz, de la mano de quien se tildó a sí misma de “la mujer más poderosa de nuestra Democracia” que, eso sí, no ha sido capaz siquiera de aprobar los Presupuestos en los últimos años...

Tras una debacle sin paliativos del PSOE andaluz, de la mano de quien se tildó a sí misma de “la mujer más poderosa de nuestra Democracia” que, eso sí, no ha sido capaz siquiera de aprobar los Presupuestos en los últimos años (y aquí sigue sin pasar nada), no han hecho la más mínima autocrítica.

La obligación moral de la Sra Montero de entonar el “mea culpa” que, sumado al resultado de las anteriores elecciones autonómicas, debería conllevar la marcha de esta caterva de gente con Sánchez a la cabeza, se transforma de nuevo en un relato, o mejor, un esperpento de los de Valle Inclán. Porque al dia siguiente de las elecciones la portavoz del PSOE -que no se ni cómo se llama- ha rubricado la estrategia de parecer que han ganado algo diciendo que están muy contentos porque “Moreno Bonilla” -que le apean lo de Juanma para alejarle de los muchos que simpatizamos con él- va a depender de VOX para conformar su Ejecutivo. Un VOX que, a tenor de los resultados de ayer, se convierte más que en una llave en un “llavín” que no ensombrece lo que es una verdad incontestable: que los andaluces han optado mayoritariamente por el PP y por Juanma Moreno que ha ganado holgadísimamente las elecciones. Que la indigestión del PSOE y de PODEMOS -se llame como se llame- tras tragarse el sapo de unas elecciones fallidas no nos puede hacer perder la perspectiva, caramba.    

Y si el domingo no daba crédito a lo que escuchaba cuando los del PSOE se felicitaban de que el ganador de las elecciones, Juanma Moreno, no hubiera conseguido -por los pelos- una mayoría absoluta que le permitiese prescindir de VOX- y ya veremos-no les digo lo que he pensado cuando escuché ayer el arranque de cretinismo de Yolanda Diaz hablando del fracaso del PP en las elecciones de ayer. Para esta señora, el revolcón de Montero debe haber sido todo un logro- igual pensaba que todavía iba a sacar menos-, y el batacazo de Maíllo, que por cierto milita en su partido -se llame como se llame- un éxito absoluto (debió serlo a tenor de lo que saltaban por conservar el grupo parlamentario). Y es que, aunque algunos se laman las heridas fabulando, lo de esta mujer raya en el absoluto ridículo solo equiparable al paroxismo del líder de Adelante Andalucía -otra hijuela de PODEMOS- cuando se vino arriba y dijo que ellos iban a echar al presidente andaluz (para ello igual necesitan más de ocho diputados en el Parlamento andaluz).

Mi conclusión es que, a la vista de las reacciones de los partidos que forman el actual Ejecutivo nacional que, por cierto, han protagonizado una derrota antológica en Andalucía donde la suma de los votos del centro derecha han ganado de forma incontestable, la estabilidad de esta Comunidad autónoma y el bienestar de sus ciudadanos  les importan bien poco; lo único que les preocupa, ya nos lo aclaró Sánchez, es encontrar  la fórmula que les  permita movilizar a sus votantes cuando lleguen las elecciones generales en las que parece que tienen puestas sus aspiraciones. Dios nos libre… 

Mientras, con este “lio” -más bien pequeño, que el PP ha conseguido  cincuenta y tres, no lo olvidemos, y está a falta solo de dos- , el Govern, o lo que es igual el PSOE catalán, y ERC pactaron ayer mismo inyectar 527 millones de euros entre 2026 y 2029 a la Agencia Tributaria de Cataluña para cumplir esa hoja de ruta por la que el Ejecutivo estatal ha accedido a reforzar esta entidad para que lleve a cabo la gestión íntegra del IRPF, como moneda de cambio para conseguir la aprobación de los presupuestos catalanes. Otra patada para delante en forma de cesión del Gobierno de España al independentismo con tal de no marcharse que es lo que impone el sentido común y la mínima moral democrática.  

Con este dinero se busca reforzar el privilegio que supone transformar la Agencia Tributaria Catalana en un instrumento que favorezca la aplicación del odioso modelo de financiación singular con el que, claro está, no ha conseguido convencer la señora Montero a los andaluces.

El único consuelo es que este infame acuerdo no tiene fechas, aunque prevea una primera etapa de colaboración entre la hacienda catalana y la estatal, en las que la primera desarrollará “funciones de información y asistencia” en las campañas de la renta, para después pasar a una etapa de “gestión parcial”, en la que tendrá capacidad para dictar actos administrativos y ejercer funciones de “gestión, inspección y recaudación”, además sancionadoras. El calendario de estas acciones, según el documento presentado ayer se irá concretando en función de “los acuerdos políticos” y las “modificaciones legislativas” que se traduzcan en nuevas competencias delegadas, en referencia a la asunción del IRPF. Dicho “en román paladino”: más humo.

En definitiva, que los independentistas siguen “erre que erre” buscando un trato privilegiado que desemboque en la gestión integral del IRPF como preludio para quedarse con el conjunto de su recaudación de la que, con suerte, pretenden ofrecernos unas migajas al resto de los españoles aprovechando que a este Gobierno de España, “agarrapatado” en Moncloa, cualquier cosa le vale con tal de quedarse.