Astorga revive el Desenclavo en su solemne procesión del Santo Entierro
La ciudad de Astorga volvió a detener su pulso este Viernes Santo para acoger uno de los actos más emblemáticos de su Semana Santa: la Solemne e Inmemorial Procesión del Santo Entierro. La organización corrió a cargo de la Cofradía de la Santa Vera Cruz y Confalón, responsable de mantener viva una tradición documentada desde el siglo XVII.
El Desenclavo, epicentro de la jornada
El momento más esperado tuvo lugar en la plaza de Eduardo de Castro, un espacio presidido por dos de los grandes símbolos monumentales de la ciudad: la Catedral de Astorga y el Palacio Episcopal de Astorga. Allí se desarrolló el acto del Desenclavo, una ceremonia en la que los cofrades descendieron con precisión la imagen articulada de Cristo desde la cruz para situarla en una urna acristalada.
Amplia participación y seguimiento ciudadano
Miles de personas se congregaron en el entorno para seguir de cerca un rito que combina solemnidad y simbolismo. El silencio predominante y la cuidada escenografía reforzaron la intensidad de un acto que constituye uno de los momentos más representativos del calendario litúrgico local.
Valor patrimonial y devoción popular
La celebración pone de relieve la riqueza artística de la imaginería procesional astorgana, así como la continuidad de una tradición que ha logrado perdurar durante generaciones. La implicación de la ciudadanía y de las cofradías mantiene vigente una manifestación que forma parte esencial del patrimonio cultural de la ciudad.