Bernard Engel presenta en la Feria del Libro de León el poemario 'Una huella hacia dónde'
La carpa de la Feria del Libro de León, situada en la plaza de San Marcelo de la capital leonesa, acogerá mañana, jueves 21 de mayo, a las 19:00 horas, el acto de presentación del libro ‘Una huella hacia dónde’, con el que el escritor valenciano Bernard Engel se alzó con el primer premio de la XXV Bienal de Poesía ‘Provincia’ que convoca el Instituto Leonés de Cultura de la Diputación. Durante el acto, el autor conversará con el coordinador de Proyectos del ILC, Emilio Gancedo.
El jurado destacó "la voz viva"
En el momento del fallo, que tuvo lugar el pasado año, el acta del jurado aludió a la voz viva y a la imaginación libre de ‘Una huella hacia dónde’, “tierno cuando es preciso, sabiendo que su oficio es el de la palabra, sobre la que reflexiona en muchos versos”, al tiempo que consideró que, “emotivo en los recuerdos familiares, poetiza sobre lo que uno es, sobre los recuerdos y sobre su significado en el presente”.
Asimismo, destacaron su carácter “reflexivo e indagador en torno a la palabra y a la propia poesía, así como sobre la vida y los recuerdos y las huellas del tiempo y de las cosas, sin obviar en ningún momento dudas, incertidumbres y hechos que influyen en el discurrir vital”.
Colección de poesía 'Provincia'
La colección de poesía ‘Provincia’ del ILC es uno de los sellos emblemáticos del género, al ser creada por el escritor leonés y premio Cervantes, Antonio Gamoneda, en el año 1971, cuando ocupaba el cargo de secretario de la Institución Fray Bernardino de Sahagún, antecesora del Instituto Leonés de Cultura.
Desde ese año, cuando se publicó el primer volumen, ‘Crónicas de una tristeza’, de Elvira Daudet, hasta este ‘Una huella hacia dónde’, aparecieron poemarios clave en la historia de la poesía española, como ‘Los trucos de la muerte’, de Juan Luis Panero, ‘El viaje a Bizancio’, de Luis Antonio de Villena, ‘Cráter’, de Isla Correyero, ‘Troppo Mare’, de Javier Egea, o ‘Fresa y herida’, de Berta García Faet, junto a libros ya clásicos de autores leoneses como ‘Aurora boreal’, de Agustín Delgado, ‘Señales de humo’, de Luis Mateo Díez, ‘Descripción de la mentira’, del propio Gamoneda, los volúmenes de poesía reunida de Eugenio de Nora y Victoriano Crémer, ‘Sepulcro en Tarquinia’, de Antonio Colinas, ‘La visita de Safo’, de Juan Carlos Mestre, ‘Cuaderno de junio’, de Luis Miguel Rabanal, ‘Antología de la seda y el hierro’, de Antonio Pereira, o los dos poemarios de Eloísa Otero, ‘Cartas celtas’ y ‘Tinta preta’, y autores del panorama leonés que en ese momento estaban despuntando como Luis Artigue, Víctor M. Díez, Susana Barragués o Esther Folgueral.