A la Cultural le falta tiempo y acierto ante el Granada
Una derrota después de dos victorias. Es tan dura, tan complicada, tan retorcida la Segunda División, que no hay el más mínimo margen para el error. Y así, la vida en esta categoría es un tobogán taquicárdico y rompedor.
La Cultural no fue la Cultural en la primera mitad. Todo lo bueno del equipo estuvo ausente en ese tiempo ante el Granada. Sin Thiago Ojeda y con Yayo, el equipo fue víctima, de nuevo, de una acción a balón parado.
Un tanto aislado que terminó pesando
Y ese tanto, aislado, quizá inmerecido, terminó siendo una condena. De poco sirvió que el cuadro leonés se revitalizara en la segunda mitad con un Tresaco formidable y un Bicho muy creativo. Tuvo más identidad el equipo de Ziganda en ese tiempo y el Granada se vino abajo.
Desde el pitido inicial, con el Granada sacando de centro, el encuentro mostró una tendencia clara. En el minuto 2, Badía atrapó el primer centro visitante; apenas dos minutos después, desvió un tiro raso que ya obligó a la Cultural a replegar. El dominio nazarí se afianzó por los costados: laterales muy profundos, posesiones largas y un ritmo que desbordó a un cuadro leonés incapaz de encadenar tres pases seguidos.
Manu Justo
En el 10, Manu Justo firmó el primer intento culturalista, un tiro que Astrálaga detuvo sin problemas, pero aquello no cambió la dinámica. El Granada acumuló córners y ataques, especialmente por la izquierda, forzando un acoso que dejó a los de Ziganda sin aire ni balón.
El 0-1 llegó en el minuto 22. Un saque de esquina mal defendido permitió que Pascual encontrara un rebote y empujara a la red el tanto que acabaría decidiendo el duelo. La Cultural siguió sin capacidad para asentarse: le duraba poco el balón, las líneas estaban muy separadas y la presión rival impedía cualquier atisbo de posesión con criterio.
Arnáiz volvió a avisar para el Granada con llegadas peligrosas. La mejor ocasión local llegó en el 44, cuando Ribeiro probó desde fuera del área y obligó a intervenir a Astrálaga. Pero el descanso llegó con clara ventaja andaluza.
Brillante reacción tras el descanso
El segundo tiempo comenzó con un Granada aún mandón, pero el control visitante se diluyó cuando Ziganda movió el banquillo. En el 60 entraron Tresaco y Bicho, y la Cultural cambió por completo. En el 65, un centro preciso de Tresaco terminó con un remate de Manu Justo que rozó el empate; dos minutos más tarde, el delantero repitió ocasión en una acción que volvió a firmar el ariete maño.
El arreón culturalista fue a más: córner en el 72, paradón del portero del Granada a tiro de Tresaco en el 73, y una falta peligrosa en el 70 que mantuvo la presión local. El Reino de León empujaba y el equipo respondía.
Un tramo final vibrante pero sin premio
Los últimos quince minutos fueron un asedio. Los cambios de Ziganda —con las entradas de Collado y Tomás Ribeiro (min. 80)— dieron aún más impulso. En el 80, una falta directa se estrelló en el larguero, una de las más claras de la tarde. Con el partido completamente roto, la Cultural acumuló llegadas: Collado obligó a un despeje a córner en el 88, Pibe puso un balón peligroso en el 93.
El Granada, ya con Sergio y Bouldini sobre el césped, resistió cada embestida. Cinco minutos de añadido no bastaron para cambiar un marcador que castigó la falta de pegada culturalista pese a la presión sin cuartel.
Una oportunidad perdida
El 0-1 final reflejó el contraste entre una primera parte muy pobre y una segunda en la que la Cultural sí mostró carácter e intención, pero no precisión. El equipo leonés encaja así un frenazo tras dos victorias consecutivas y confirma que en esta categoría cualquier desliz puede resultar definitivo.