Una Cultural heroica cae en la prórroga ante el Athletic y se despide de la Copa con honor
Una Cultural de orgullo y pasión, extraordinaria, dice adiós a la Copa del Rey en un partido para enmarcar ante el Athletic de Bilbao. Solo en la prórroga el equipo de Valverde logró superar al de Ziganda, que firmó con sobresalientes la práctica totalidad de los registros.
La primera mitad fue un festival de goles, una locura del fútbol, una fiesta y un exceso en todo.
Fue excesiva en la intensidad, en el corazón, en el esfuerzo, y en el marcador, que estuvo a la altura de un duelo inimaginable en la previa.
La Cultural, con un once bien armado al estilo Ziganda, le puso el colmillo en el cuello al Athletic desde el primer minuto y de ahí en adelante todo fue fútbol con el corazón, loco, pero entusiasta.
Todo lo que hizo el equipo de Ziganda tuvo sentido en la primera mitad; todo, menos la gestión de las ventajas que sumó en el marcador. Calero, Manu Justo, Maestre, Barzic... el equipo fue grande en cualquiera de los puestos a los que se mirara.
Un inicio sin complejos
El ambiente era de gala en el Reino de León y la Cultural no tardó en contagiarse. Desde el primer minuto presionó arriba, sin respeto al rival, y avisó pronto con un disparo de Sobrino que rozó el larguero. El Athletic trató de poner pausa con Sancet, pero los locales llegaban con facilidad y acumulaban presencia en el área de Padilla.
El empuje tuvo premio en el minuto 16. Una conducción de Diallo abrió espacio, Víctor García asistió y Calero culminó para hacer el 1-0. El gol desató a la grada y dio alas a una Cultural crecida, que siguió buscando el segundo con descaro.
Intercambio de golpes y locura
El Athletic respondió con oficio. Guruzeta empató en el 24 con un disparo raso y, apenas dos minutos después, el VAR validó el segundo tanto culturalista: Calero, de nuevo, culminó una jugada nacida en las botas de Bicho y Manu Justo. El 2-1 reflejaba la valentía local, pero el partido ya había entrado en una dinámica de ida y vuelta.
Guruzeta volvió a castigar tras un centro de Nico Williams para firmar el 2-2 y elevar la sensación de vértigo. Antes del descanso, la Cultural volvió a golpear desde los once metros.
Sobrino transformó un penalti por mano de Vivian y puso el 3-2, pero el Athletic aún tenía otra respuesta: Sancet, también desde el punto fatídico, igualó el choque (3-3) en el tiempo añadido de una primera parte irrepetible.
Resistencia y ambición tras el descanso
La segunda mitad comenzó con cambios y con la Cultural decidida a no replegarse. Yayo entró con energía, el equipo volvió a tener balón y buscó sorprender a la contra. El Athletic apretó, pero se encontró con un bloque leonés solidario y con un Bañuz seguro bajo palos.
Las claves del partido
La Cultural afrontó el partido sin miedo, presionando alto desde el primer minuto y disputándole la posesión a un Athletic de Primera División. Esa osadía marcó el tono del encuentro y permitió a los de Ziganda golpear primero y varias veces.
Los primeros 45 minutos fueron un intercambio constante de golpes, con seis goles, dos penaltis y un ritmo altísimo. La Cultural fue capaz de ponerse por delante en tres ocasiones, pero la falta de control en momentos clave permitió al Athletic igualar antes del descanso.
Dos penaltis y la intervención del VAR fueron determinantes. La Cultural aprovechó bien sus opciones desde los once metros, pero también vio cómo se anulaba un gol en la prórroga que pudo cambiar el desenlace. El Athletic, por su parte, rentabilizó al máximo sus acciones decisivas.
La roja directa a Paredes en el minuto 54 dejó al Athletic con diez jugadores durante más de media hora. La Cultural dominó y generó ocasiones claras, pero no logró convertir su superioridad numérica en el gol que le hubiera dado el pase.
El partido dio un vuelco en el minuto 54, cuando Paredes fue expulsado por protestar de forma reiterada. Con superioridad numérica, la Cultural se lanzó a por la victoria. Ziganda movió el banquillo, entraron Ribeiro y Ojeda, y las ocasiones comenzaron a caer del lado local. Lucas Ribeiro estuvo cerca del gol en varias acciones, pero Padilla sostuvo al Athletic.
Un final de noventa minutos sin premio
Con uno más y el público empujando, la Cultural dominó el tramo final. Hubo amarillas, tensión y oportunidades claras, como el disparo de Ribeiro buscando la escuadra en el 87. Sin embargo, el marcador no se movió y el empate a tres condujo el duelo a una prórroga que ya parecía un premio para un equipo de Primera Federación.
La prórroga y el golpe definitivo
Nada más arrancar el tiempo extra, Yayo marcó en un barullo y el estadio explotó, pero el VAR apagó la euforia al anular el gol por fuera de juego posicional. El golpe fue duro, y más aún cuando, en el minuto 103, Unai Gómez transformó un penalti que puso por delante al Athletic (3-4).
Lejos de rendirse, la Cultural se volcó con orgullo. Chacón, Víctor García y Lucas Ribeiro buscaron el empate hasta el último aliento. Hubo centros, disparos, un posible penalti no señalado y balones colgados al área en los instantes finales, pero el Athletic supo resistir y achicar balones hasta el pitido final.
La eliminación no empañó la noche. La Cultural cayó, sí, pero lo hizo de pie, tras firmar una de las páginas más emocionantes de su historia reciente y recordarle al fútbol que el corazón, cuando late fuerte, puede igualar cualquier diferencia.