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"Al final va a pasar algo grave", dice Alicia García, alcaldesa de Páramo del Sil, tras un nuevo desprendimiento

La alcaldesa de Páramo del Sil, Alicia García, durante una rueda de prensa. Foto: César Sánchez.
La Junta trabaja en la limpieza del nuevo argayo en la CL-631 mientras el tráfico se ha desviado por delante de La Recuelga

“Al final va a pasar algo grave”, dice la alcaldesa de Páramo del Sil (León), Alicia García, en relación al nuevo desprendimiento que se produjo esta noche entre los kilómetros 31 y 31 de la carretera autonómica CL-631, entre las localidades de Santa Cruz del Sil y El Escobio, pertenecientes a ese municipio berciano.

Nuevo argayo sin daños personales

El argayo tuvo lugar en torno a las 23:00 horas y, afortunadamente, no hay que lamentar daños ni materiales y personales, pero García teme que algún día haya un accidente grave. 

Y es que no es el primer desprendimiento que se produce en esa carretera en los últimos meses. El más grave tuvo lugar el mayo de 2024 y dejó cortada la vía durante meses, mientras la Junta de Castilla y León realizó una obra de emergencia para asegurar el talud, con una inversión de más de tres millones de euros. También hubo derrumbes este otoño a la altura del embalse de Ondinas, informa Ical. 

Reclamo de medidas urgentes

“Hasta ahora ha habido suerte, pero al final va a pasar algo grave. Deberían tomar medidas urgentes y estabilizar los taludes”, reclama la alcaldesa. 

De momento las máquinas de la Junta de Castilla y León están trabajando en la zona y se ha habilitado un desvío por la antigua vía minera que pasa por delante del lavadero de La Recuelga.

“Este es un aviso más de la montaña. Se está manifestando y está habiendo desprendimientos muy graves. La lluvia y el hielo están rompiendo las rocas y están cayendo sobre la carretera”, explica García, quien añade que “esta es una carretera importante, que une el Bierzo con Laciana y con Asturias y tiene mucha circulación”.

Temor a un accidente grave

Por eso exige que haya una solución definitiva a este problema ya que, hasta ahora, las rocas no han caído sobre ningún vehículo, pero podría llegar a pasar.