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"Al final va a pasar algo grave", dice Alicia García, alcaldesa de Páramo del Sil, tras un nuevo desprendimiento

La Junta trabaja en la limpieza del nuevo argayo en la CL-631 mientras el tráfico se ha desviado por delante de La Recuelga
La alcaldesa de Páramo del Sil (León), Alicia García (C), junto al director de la Fundación Oso Pardo, Guillermo Palomero, y la vicerrectora del Campus de Ponferrada, Pilar Marqués (I), durante la inauguración de las Jornadas Científico-Técnicas ‘Entere osos y castaños: ciencia para un territorio que respira’
La alcaldesa de Páramo del Sil, Alicia García, durante una rueda de prensa. Foto: César Sánchez.

“Al final va a pasar algo grave”, dice la alcaldesa de Páramo del Sil (León), Alicia García, en relación al nuevo desprendimiento que se produjo esta noche entre los kilómetros 31 y 31 de la carretera autonómica CL-631, entre las localidades de Santa Cruz del Sil y El Escobio, pertenecientes a ese municipio berciano.

Nuevo argayo sin daños personales

El argayo tuvo lugar en torno a las 23:00 horas y, afortunadamente, no hay que lamentar daños ni materiales y personales, pero García teme que algún día haya un accidente grave. 

Y es que no es el primer desprendimiento que se produce en esa carretera en los últimos meses. El más grave tuvo lugar el mayo de 2024 y dejó cortada la vía durante meses, mientras la Junta de Castilla y León realizó una obra de emergencia para asegurar el talud, con una inversión de más de tres millones de euros. También hubo derrumbes este otoño a la altura del embalse de Ondinas, informa Ical. 

Reclamo de medidas urgentes

“Hasta ahora ha habido suerte, pero al final va a pasar algo grave. Deberían tomar medidas urgentes y estabilizar los taludes”, reclama la alcaldesa. 

De momento las máquinas de la Junta de Castilla y León están trabajando en la zona y se ha habilitado un desvío por la antigua vía minera que pasa por delante del lavadero de La Recuelga.

“Este es un aviso más de la montaña. Se está manifestando y está habiendo desprendimientos muy graves. La lluvia y el hielo están rompiendo las rocas y están cayendo sobre la carretera”, explica García, quien añade que “esta es una carretera importante, que une el Bierzo con Laciana y con Asturias y tiene mucha circulación”.

Temor a un accidente grave

Por eso exige que haya una solución definitiva a este problema ya que, hasta ahora, las rocas no han caído sobre ningún vehículo, pero podría llegar a pasar.